34. El Salar de Uyuni. Parte 1.
Suena el despertador a las 4 de la mañana. No soy persona. Y puntuales, salimos a las 4’30. Hace muchísimo frio. Nos dice Leon que el reloj del coche le marca 4 bajo cero. Salimos que es negra noche y en silencio, solo con música andina de fondo, vamos entrando en el salar y poco a poco, vemos como los primeros rayos del sol aparecen por nuestra derecha. Es un momento casi mágico y por supuesto, inolvidable. Y porque cuando ya parece que es el momento de esos primeros rayos del sol, y en eso los guías, son expertísimos, paramos y disfrutamos de estos minutos.

Seguimos la marcha, llevamos casi 90 minutos de conducción y aún no estamos en el centro del Salar. Sobre las 8 llegamos a la Isla Incahuasi , que en quechua significa la Casa del Inca, un oasis en medio del salar y que podemos visitar. Mientras Leon prepara el desayuno en las mesas y sillas hechas con sal, visitamos la Isla de los Cactus Gigantes. Y es que algunos tienen más de 10 metros de altura. Es una visita interesante, pero a mi me apetece mas mirar la inmensidad del lugar en silencio.

Incahuasi es una visita interesante aunque a mi me apetece más caminar por el Salar, pero sigo el camino y llegamos hasta la cima, donde tienes una panorámica a 360 grados del lugar. Y seguimos sin distinguir los limites.

Seguimos a pie un ratito, disfrutando del momento y llegada la hora, nos recoge Leon y nos lleva a varios puntos de la carretera.
Si viajas en el verano austral, seguro que puedes conseguir esas fotos tan chulas del efecto espejo en el Salar debido a las lluvias, pero en agosto, los reflejos no son posibles.

Caminamos un rato, disfrutando de ese momento, para mí, muy emocionante. Llegada la hora, Leon nos recoge y pararemos varias veces más, y una de ellas, para hacer las fotos divertidas que todos se hacen, que todos hacemos, con la perspectiva.
