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¿Os acordáis de la serie de TV de los 2000 Mujeres desesperadas? Vivían en un vecindario llamado Wisteria Lane. Pues igualito era el barrio donde estaba nuestro alojamiento. Casitas independientes de dos alturas y coches aparcados en la entrada del garaje.

Para las 8h ya estábamos en marcha hacia nuestra primera actividad del día y es que teníamos casi dos horas de viaje hasta Portugal Cove South. Por el camino hicimos una parada técnica para rellenar el depósito de gasolina y comprar la comida del día, 23,913L x 1.882 = $45 (28,77€) y $20,65 (13,24€).
Como ya habíamos estado en St. John's y no somos muy de ciudad, para este viaje queríamos buscar alguna actividad alternativa y encontramos Mistaken Point, un lugar en el extremo sureste de la península de Avalon, donde sus espectaculares acantilados esconden uno de los yacimientos fósiles más importantes del mundo.
Allí se conservan más de 10.000 impresiones fósiles de organismos marinos que vivieron hace unos 565 millones de años. Muchos de aquellos seres tenían cuerpos blandos, sin huesos ni conchas, y aun así dejaron su huella en el fondo marino. Las cenizas volcánicas los sepultaron y permitieron que sus delicadas formas quedaran preservadas durante cientos de millones de años.
En 2016, la UNESCO declaró Mistaken Point Patrimonio Mundial por su extraordinario valor para comprender los primeros pasos de la vida compleja.
El lugar “Cabo Equivocado” debe su curioso nombre a los marineros que solían confundirlo con Cape Race en medio de la espesa bruma, encallando trágicamente sus barcos.
Como ya habíamos estado en St. John's y no somos muy de ciudad, para este viaje queríamos buscar alguna actividad alternativa y encontramos Mistaken Point, un lugar en el extremo sureste de la península de Avalon, donde sus espectaculares acantilados esconden uno de los yacimientos fósiles más importantes del mundo.
Allí se conservan más de 10.000 impresiones fósiles de organismos marinos que vivieron hace unos 565 millones de años. Muchos de aquellos seres tenían cuerpos blandos, sin huesos ni conchas, y aun así dejaron su huella en el fondo marino. Las cenizas volcánicas los sepultaron y permitieron que sus delicadas formas quedaran preservadas durante cientos de millones de años.
En 2016, la UNESCO declaró Mistaken Point Patrimonio Mundial por su extraordinario valor para comprender los primeros pasos de la vida compleja.
El lugar “Cabo Equivocado” debe su curioso nombre a los marineros que solían confundirlo con Cape Race en medio de la espesa bruma, encallando trágicamente sus barcos.


Cuando llegamos al Centro de Interpretación, lo primero que tuvimos que hacer fue registrarnos y proporcionar un teléfono de contacto, pero que no fuera el nuestro. Cuando les dijimos que éramos de España, nos dijeron que daba igual. Lo que necesitaban era un contacto por si tenían que avisar de cualquier cosa (tranquilos que no se trata de una actividad peligrosa ni mucho menos. Solo era por seguridad).
Mientras se hacía la hora de empezar la actividad, nos dijeron que podíamos echar un vistazo a la exposición donde también se incluía un video explicativo.
Mientras se hacía la hora de empezar la actividad, nos dijeron que podíamos echar un vistazo a la exposición donde también se incluía un video explicativo.


Cuando llegó la hora, nos juntaron a todos los que íbamos a hacer la visita y nos explicaron que teníamos que coger el coche para llegar al parking desde donde empezaba realmente la caminata hasta los acantilados donde estaban los fósiles. Todo el trayecto lo hicimos detrás de del coche de la guía, los dos primeros km por carretera asfaltada y luego los otros 13 km restantes, por una pista de tierra.

Aunque al hacer la reserva indican claramente que hay que llevar calzado adecuado (zapatillas deportivas o de trecking) y que no está permitido llevar calzado abierto tipo sandalias, una familia se llevó un pequeño susto cuando llegamos al parking y la guía le dijo a la niña pequeña que se pusiera un calzado adecuado (llevaba unas sandalias). La niña miró a la madre y, aunque no dijo nada, su cara decía claramente que no había traído más calzado. La madre no sabía dónde meterse, jejeje. Afortunadamente, había una pareja joven que se ofreció a dejarle unas zapatillas. ¡Qué suerte que calzaban el mismo número!
Nos avisaron también de que NO había baños durante el recorrido a pie, por lo que si se necesitaba, se utilizaran los que había en el parking.
Nos avisaron también de que NO había baños durante el recorrido a pie, por lo que si se necesitaba, se utilizaran los que había en el parking.

El recorrido hasta los acantilados (3 km) duró aproximadamente 45 min y fuimos haciendo paradas donde los guías nos fueron explicando diferentes aspectos de la flora autóctona. El sendero atraviesa colinas onduladas cubiertas de vegetación baja, brezales y terrenos rocosos. Son paisajes bastante abiertos, con pocos árboles y mucha sensación de amplitud. En algunos puntos encontramos pequeños abetos balsámicos deformados y retorcidos, conocidos localmente como tuckamore. Las duras duras condiciones costeras y sobre todo el viento, dificultan el crecimiento de los árboles.



Al llegar a los acantilados, nos pidieron que nos descalzáramos y nos dieron unos protectores (como los que llevan los médicos en los quirófanos) para no dañar la superficie de las rocas donde están los fósiles.

Para que pudiéramos seguir las explicaciones e identificar los diferentes fósiles que había en la roca, nos dejaron unas guías plastificadas con la foto del fósil y la correspondiente descripción.

Los seres vivos que vivían allí hace 560 millones de años eran de cuerpo blando (parecidos a medusas, sin huesos, conchas ni dientes). En condiciones normales, estos organismos se descomponen por completo y desaparecen sin dejar rastro. Sin embargo, una erupción volcánica marina los cubrió de forma repentina con una capa muy fina de ceniza. La ceniza se endureció rápidamente alrededor de los animales, creando “un molde” perfecto con hasta el más mínimo detalle de su textura y relieve.
Con el tiempo, la materia orgánica de la criatura se desintegró, pero en la roca quedó grabada la silueta exacta, por eso se dice que la ceniza creó un "fósil de impresión perfecto": atrapó el contorno y los finos relieves de criaturas blandas que, de otro modo, la historia habría borrado por completo.
Con el tiempo, la materia orgánica de la criatura se desintegró, pero en la roca quedó grabada la silueta exacta, por eso se dice que la ceniza creó un "fósil de impresión perfecto": atrapó el contorno y los finos relieves de criaturas blandas que, de otro modo, la historia habría borrado por completo.


¿Merece la pena si no eres especialmente aficionado a los fósiles? Sí, si te gustan los paisajes salvajes, la geología o la historia natural. Pero conviene tener claro que es una excursión temática donde el interés principal es el paisaje costero y la explicación científica del lugar. A nosotros, nos gustó mucho.
Una vez dieron por finalizado el tour guiado, nos dijeron que podíamos volver al parking por nuestra cuenta y a nuestro ritmo, pero siempre cumpliendo la norma de no salirse del camino marcado. Nosotros aprovechamos para sacar fotos del paisaje costero que no habíamos podido sacar a la ida al estar atendiendo a las explicaciones de los guías.
Una vez dieron por finalizado el tour guiado, nos dijeron que podíamos volver al parking por nuestra cuenta y a nuestro ritmo, pero siempre cumpliendo la norma de no salirse del camino marcado. Nosotros aprovechamos para sacar fotos del paisaje costero que no habíamos podido sacar a la ida al estar atendiendo a las explicaciones de los guías.


A las 14h estábamos de vuelta en el parking y tras el paso obligatorio por el baño, seguimos la pista de tierra durante 6 km más hasta llegar al faro de Cape Race.


El faro de Cape Race fue construido (en hierro) en 1856 para guiar a los barcos a través de las peligrosas rutas transatlánticas envueltas en niebla. En 1904, la Compañía Marconi instaló una estación de radio inalámbrica que posteriormente pasaría a la historia por captar los primeros avisos de socorro (SOS) del RMS Titanic en 1912.
En 1907, la estructura fue sustituida por una nueva torre construida de hormigón armado, siendo la primera de Canadá. La torre mide 29 m de altura y tiene una lente Fresnel (de la firma Chance Brothers), una de las más grandes y potentes del mundo con un alcance de 24 millas náuticas (aprox. 44 km). Emite un destello blanco cada 7,5 segundos.
En 1907, la estructura fue sustituida por una nueva torre construida de hormigón armado, siendo la primera de Canadá. La torre mide 29 m de altura y tiene una lente Fresnel (de la firma Chance Brothers), una de las más grandes y potentes del mundo con un alcance de 24 millas náuticas (aprox. 44 km). Emite un destello blanco cada 7,5 segundos.

Aprovechando la tranquilidad del lugar y las magníficas vistas del Océano Atlántico, decidimos que era un buen sitio para comer, aunque una vez más, lo tuvimos que hacer dentro del coche por las fuertes rachas de viento que soplaban.
De vuelta al Centro de Interpretación, como ya no teníamos que seguir a ningún coche, fuimos disfrutando del paisaje costero y deteniéndonos cada vez que nos sorprendía algún detalle del paisaje.
De vuelta al Centro de Interpretación, como ya no teníamos que seguir a ningún coche, fuimos disfrutando del paisaje costero y deteniéndonos cada vez que nos sorprendía algún detalle del paisaje.


Aunque sabíamos que no nos daría tiempo a recorrer toda la península de Avalon, no quisimos desaprovechar la ocasión de sumar un faro más a nuestra particular colección.
Por el camino, no pudimos evitar hacer una parada para dejar constancia de nuestro paso por la Bahía de Bizkaia. Biscay Bay aparece en documentos de navegación desde 1675. Se cree que su nombre se debe a los pescadores vascos que faenaban en estas aguas durante los siglos XVI y XVII.
Por el camino, no pudimos evitar hacer una parada para dejar constancia de nuestro paso por la Bahía de Bizkaia. Biscay Bay aparece en documentos de navegación desde 1675. Se cree que su nombre se debe a los pescadores vascos que faenaban en estas aguas durante los siglos XVI y XVII.

El faro de Powles Head se encuentra en la entrada oriental del puerto de Trepassey, en la península de Avalon. El proyectó su construcción en 1863, pero el faro no comenzó a funcionar hasta 1902, para ayudar a los barcos a entrar con seguridad en el puerto y evitar naufragios en esta peligrosa costa atlántica.
El faro original era una pequeña torre de madera blanca, con una linterna y una vivienda adosada para el farero. En 1960, la estructura fue sustituida por el edificio actual, que combina una torre cuadrada con una instalación para la señal antiniebla. El faro actual mide aproximadamente 9 metros y la luz tiene un alcance nominal de unas 22 millas náuticas (41 km) emitiendo destellos blancos con una cadencia de 10 segundos. El faro está automatizado y ya no precisa intervención humana.
Para llegar al faro hay que seguir una pista de tierra (en algunos tramos está en bastante mal estado) y solo se puede ver desde fuera.
El faro original era una pequeña torre de madera blanca, con una linterna y una vivienda adosada para el farero. En 1960, la estructura fue sustituida por el edificio actual, que combina una torre cuadrada con una instalación para la señal antiniebla. El faro actual mide aproximadamente 9 metros y la luz tiene un alcance nominal de unas 22 millas náuticas (41 km) emitiendo destellos blancos con una cadencia de 10 segundos. El faro está automatizado y ya no precisa intervención humana.
Para llegar al faro hay que seguir una pista de tierra (en algunos tramos está en bastante mal estado) y solo se puede ver desde fuera.

En el camino de vuelta hacia St. John’s, hicimos una última parada para re-visitar el faro de Ferryland, porque, aunque estuvimos en 2015, nos hizo un día bastante desapacible y no lo pudimos disfrutar.

Nos habría gustado volver a pasar por la tienda Colony of Avalon Gift Shop ya que aún tenemos un recuerdo que compramos allí en nuestra última visita, pero al ser domingo estaba cerrada… una pena.
Lo que no recordábamos era que estuviera tan mal el acceso al parking. El último tramo (aprox. 500 m) fue un auténtico suplicio y casi estuvimos a punto de darnos la vuelta. Desde el parking hay que seguir a pie un kilómetro más por una pista de tierra hasta el faro.
Lo que no recordábamos era que estuviera tan mal el acceso al parking. El último tramo (aprox. 500 m) fue un auténtico suplicio y casi estuvimos a punto de darnos la vuelta. Desde el parking hay que seguir a pie un kilómetro más por una pista de tierra hasta el faro.

De camino al faro, volvimos cruzarnos con otro zorro rojo. Ya hemos perdido la cuenta de cuántos hemos visto en este viaje. Como ya nos había pasado en alguna otra ocasión, el zorro se paró, nos miró y siguió su camino. Vamos… que pasó de nosotros, jejeje

Cuando ya teníamos el faro a la vista, nos cruzamos con una pareja que ya estaba de vuelta y nos avisaron de que había ballenas cerca de la costa. ¿De verdad? ¡Podía ser el broche perfecto para nuestro viaje!

Aunque sí que pudimos verlas (creemos que había dos hembras con sus respectivas crías), estaban ya algo lejos de la costa y solo pudimos sacar fotos con una cámara compacta que tiene mucho zoom, aunque la calidad de las fotos es “justita”. Como no veníamos con la idea de poder ver ballenas (la temporada suele empezar a finales de junio), el poder poderlas ver, aunque fuera de lejos, nos hizo mucha ilusión.

El faro de Ferryland está situado en un saliente rocoso de la península de Avalon, comenzó a operar el 1 de octubre de 1871 para facilitar la navegación por la peligrosa costa atlántica.
La torre original, construida en ladrillo rojo, alcanzaba unos 14 metros de altura y estaba acompañada por una vivienda para el farero y su ayudante. Los problemas estructurales obligaron a reforzarla posteriormente con una cubierta exterior de hierro, que le permitió sobrevivir hasta nuestros días.
Su característica torre cilíndrica, pintada de rojo y blanco, conserva la linterna histórica. La luz, situada a casi 58 metros sobre el nivel del mar, emite un destello blanco cada diez segundos y tiene un alcance de unas 15 millas náuticas (unos 28 km).
El faro permaneció atendido por fareros durante casi un siglo, hasta que fue automatizado en 1970, cuando la familia Costello abandonó definitivamente la vivienda. Desde entonces, su luz sigue guiando a los barcos sin necesidad de intervención humana. Actualmente el lugar es conocido también por Lighthouse Picnics, ya que se ofrecen comidas al aire libre en un entorno de espectaculares vistas.
La torre original, construida en ladrillo rojo, alcanzaba unos 14 metros de altura y estaba acompañada por una vivienda para el farero y su ayudante. Los problemas estructurales obligaron a reforzarla posteriormente con una cubierta exterior de hierro, que le permitió sobrevivir hasta nuestros días.
Su característica torre cilíndrica, pintada de rojo y blanco, conserva la linterna histórica. La luz, situada a casi 58 metros sobre el nivel del mar, emite un destello blanco cada diez segundos y tiene un alcance de unas 15 millas náuticas (unos 28 km).
El faro permaneció atendido por fareros durante casi un siglo, hasta que fue automatizado en 1970, cuando la familia Costello abandonó definitivamente la vivienda. Desde entonces, su luz sigue guiando a los barcos sin necesidad de intervención humana. Actualmente el lugar es conocido también por Lighthouse Picnics, ya que se ofrecen comidas al aire libre en un entorno de espectaculares vistas.


Antes de irnos de Ferryland hicimos un par de paradas para sacar unas fotos a sitios que nos habían llamado la atención. La primera es de un pequeño puerto que hay a la entrada de la península y es que la luz que había en esos momentos, era una pasada.

Y la segunda corresponde a un memorial que recuerda a los hombres y mujeres de la costa sur de Terranova que perdieron la vida en conflictos bélicos.

El día lo acabamos en el mismo centro comercial que el día anterior y para no complicarnos la vida, repetimos restaurante para cenar. ¿Para qué cambiar si nos había gustado? $36,08 (23,06€). También compramos el desayuno para el día siguiente y unas chocolatinas de la marca Aero que nos encantan, $30.89 (19,75€).

*** Final del día 19 ***
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