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Si no fuera porque solemos dejar los últimos días en nuestros viajes para visitar la ciudad más importante de la zona, aquí habría terminado nuestra aventura por Terranova, pero bueno, aún nos quedaban cuatro días, así que había que disfrutarlos lo más posible.
Hoy nos despedíamos de la península de Bonavista y dirigiríamos hacia St. John´s, capital de la provincia de Terranova y Labrador. El planning inicial era ir hasta Trinity (un “must” si se está por esta zona) y seguido ir hasta la capital, sin hacer ninguna parada intermedia.
Pero como los planes están para cambiarse, le pregunté a Anna a ver si no le importaba que “pasáramos” de Trinity (al final, ya habíamos estado en nuestro anterior viaje en 2015) y volviéramos Elliston para despedirnos (otra vez) de nuestros amigos los puffins; como era “mi viaje”, me concedió el deseo. Tras recoger todas nuestras pertenencias, dejamos el alojamiento y pusimos rumbo (por última vez) a Elliston.
Como curiosidad, decir que los dueños del alojamiento nos mandaron un correo electrónico agradeciéndonos que hubiesemos elegido su hotel para nuestra estancia y que, en unos días, nos pasarían el cargo de los servicios. A la hora de hacer la reserva, no tuvimos que adelantar nada.
De camino a Elliston, hicimos unas paradas para fotografiar algunas cosas que nos habían llamado la atención días atrás. Un remolque “food truck” muy colorido, pero que no coincidimos que estuviera abierto y una casa con una maqueta del faro de Bonavista. Una pena que fuera demasiado grande para traérnoslo para casa.
Hoy nos despedíamos de la península de Bonavista y dirigiríamos hacia St. John´s, capital de la provincia de Terranova y Labrador. El planning inicial era ir hasta Trinity (un “must” si se está por esta zona) y seguido ir hasta la capital, sin hacer ninguna parada intermedia.
Pero como los planes están para cambiarse, le pregunté a Anna a ver si no le importaba que “pasáramos” de Trinity (al final, ya habíamos estado en nuestro anterior viaje en 2015) y volviéramos Elliston para despedirnos (otra vez) de nuestros amigos los puffins; como era “mi viaje”, me concedió el deseo. Tras recoger todas nuestras pertenencias, dejamos el alojamiento y pusimos rumbo (por última vez) a Elliston.
Como curiosidad, decir que los dueños del alojamiento nos mandaron un correo electrónico agradeciéndonos que hubiesemos elegido su hotel para nuestra estancia y que, en unos días, nos pasarían el cargo de los servicios. A la hora de hacer la reserva, no tuvimos que adelantar nada.
De camino a Elliston, hicimos unas paradas para fotografiar algunas cosas que nos habían llamado la atención días atrás. Un remolque “food truck” muy colorido, pero que no coincidimos que estuviera abierto y una casa con una maqueta del faro de Bonavista. Una pena que fuera demasiado grande para traérnoslo para casa.

Cuando llegamos al mirador, eran apenas las 8h y solo estábamos nosotros. Y digo bien “solo” porque además de no haber ninguna persona más, no había ni un solo puffin a la vista, ni siquiera en el islote. Todos estaban en el mar a pesar del frío y el viento helador que hacía. Aunque parezca extraño, tiene una explicación.
Los puffins son aves marinas pelágicas. Tienen un plumaje sumamente denso e impermeable que los aísla de manera excepcional del frío. En el agua la temperatura del mar suele ser más estable y menos extrema que la sensación térmica provocada por las ráfagas de viento en los acantilados.
Con fuertes vientos laterales o ráfagas intensas, maniobrar para aterrizar en la entrada de sus madrigueras o en las rocas de los acantilados se vuelve extremadamente peligroso. Flotar sobre las olas les permite descansar sin el desgaste físico constante que implicaría luchar contra corrientes de aire o intentar mantener el equilibrio en tierra firme.
Como no hacía para estar parado sin estar haciendo nada, pensamos que les íbamos a dar un poco de tiempo a que volvieran a tierra firme, mientras nos tomábamos unos hot chocolate en Bonavista $6,14 (3,92€).
Cuando volvimos a Elliston, más de lo mismo, mucho viento y muuuuuucho frío y solo pudimos fotografiar un puffin que estaba cerca de su madriguera en el islote. Los demás, como se puede ver en la siguiente foto, seguían en el mar. Incluso las gaviotas, que siempre están rodando las madrigueras de los puffins por si pueden “robar” algún huevo, estaban a cubierto.
Los puffins son aves marinas pelágicas. Tienen un plumaje sumamente denso e impermeable que los aísla de manera excepcional del frío. En el agua la temperatura del mar suele ser más estable y menos extrema que la sensación térmica provocada por las ráfagas de viento en los acantilados.
Con fuertes vientos laterales o ráfagas intensas, maniobrar para aterrizar en la entrada de sus madrigueras o en las rocas de los acantilados se vuelve extremadamente peligroso. Flotar sobre las olas les permite descansar sin el desgaste físico constante que implicaría luchar contra corrientes de aire o intentar mantener el equilibrio en tierra firme.
Como no hacía para estar parado sin estar haciendo nada, pensamos que les íbamos a dar un poco de tiempo a que volvieran a tierra firme, mientras nos tomábamos unos hot chocolate en Bonavista $6,14 (3,92€).
Cuando volvimos a Elliston, más de lo mismo, mucho viento y muuuuuucho frío y solo pudimos fotografiar un puffin que estaba cerca de su madriguera en el islote. Los demás, como se puede ver en la siguiente foto, seguían en el mar. Incluso las gaviotas, que siempre están rodando las madrigueras de los puffins por si pueden “robar” algún huevo, estaban a cubierto.


A las 11h decidimos que ya no merecía la pena seguir esperando (el pronóstico del tiempo era bastante malo para todo el día), así que nos despedimos definitivamente (esta vez sí) de nuestras aves favoritas y pusimos rumbo a St. John’s.
Antes de continuar con el relato del viaje, nos gustaría hacer un último comentario sobre el mirador de Elliston, comparado otras experiencias que hemos tenido en el avistamiento de puffins.
Aunque por número, lo que hemos visto en Elliston (en el islote) supera con creces a Islandia o Skomer Island (en Gales), la experiencia que vivimos en esta última, no se puede comparar con ningún otro sitio ya que los puffins andaban libremente entre los visitantes. ¿Recordáis estas fotos?
Antes de continuar con el relato del viaje, nos gustaría hacer un último comentario sobre el mirador de Elliston, comparado otras experiencias que hemos tenido en el avistamiento de puffins.
Aunque por número, lo que hemos visto en Elliston (en el islote) supera con creces a Islandia o Skomer Island (en Gales), la experiencia que vivimos en esta última, no se puede comparar con ningún otro sitio ya que los puffins andaban libremente entre los visitantes. ¿Recordáis estas fotos?


Si os preguntáis por qué no tenemos esta vez fotos de puffins con pececillos (capelines) en la boca, la respuesta es sencilla. Parece que esta temporada los puffins han llegado un poco más tarde a la costa de Terranova y aún estaban preparando las madrigueras. Tenemos varias fotos de ellos recogiendo hierbas y trozos de ramas pequeñas para llevarlas a la madriguera y hacerla más confortable y calentita, ya que será su hogar durante los próximos meses.

Por no dejar vacío el hueco que teníamos dedicado a Trinity, ponemos una foto panorámica que sacamos en el viaje de 2015. Un pueblo costero que bien se merece una visita.

Volviendo al relato de nuestro viaje, nada reseñable hasta la hora de comer. Justo antes de coger la HW 1 que nos llevaría hasta St. John´s, paramos en Clarenville para comer y llenar el depósito de combustible, 13,284L x $1,882 = $25 (15,99€). Como no queríamos perder mucho tiempo, compramos unas porciones de pizza, $13,90 (8,89€) y las comimos en el aparcamiento del propio centro comercial.

Como el paso por el mirador Elliston había trastocado nuestros planes del día, buscamos una alternativa para hacer antes de llegar a St. John´s, por que, por la hora que íbamos a llegar, la mayoría de los sitios que queríamos visitar, estarían ya cerrados. Tirando de mapa, pensamos que era buen idea, aunque nos desviáramos de la ruta, ir hasta el faro de Heart´s Content, en la bahía de Trinity.
Por el camino, nos dedicamos (bueno Anna se dedicó, que yo iba conduciendo) a sacar fotos al tráfico que no estamos acostumbrados a ver en España como pick-ups tirando de una caravana enorme o una caravana del tamaño de un autobús remolcando un coche.
Por el camino, nos dedicamos (bueno Anna se dedicó, que yo iba conduciendo) a sacar fotos al tráfico que no estamos acostumbrados a ver en España como pick-ups tirando de una caravana enorme o una caravana del tamaño de un autobús remolcando un coche.

Como hemos comentado anteriormente, Terranova tiene una de las mayores densidades de moouses de Norteamérica y registra entre 600 y 800 colisiones vehículo-moose al año.
Preguntando a ChatGPT sobre las posibilidades de ver moouses en Terranova, nos dijo esto:
* Ver un moose durante un viaje de varias semanas por Newfounland: muy probable. Confirmado!!
* Ver uno junto al arcén: bastante probable. Confirmado!!
* Ver uno cruzando delante del coche: posible, pero sigue siendo un evento relativamente poco frecuente.
¿Queeeeeeeee? Pues a nosotros nos tocó la lotería.
A la altura de Chapel Arm, cuando íbamos conduciendo por la Route 80N dirección al faro de Heart´s Content, un coche que venía de frente nos dio las luces insistentemente. Las veces anteriores que nos había pasado esto, significaba que había un animal al lado de la carretera.
Redujimos velocidad y nos pusimos alerta... cuando de repente, vimos que salía de entre los matorrales un moouse y se ponía a trotar por el arcén de la carretera en paralelo a nosotros. Vaya subidón!!
Prácticamente paramos el coche para dejarle espacio y en cuanto vio la oportunidad, cruzó la carretera y desapareció por los matorrales del lado contrario. Aunque parezca un tópico decirlo así, es difícil describir con palabras la emoción/susto de lo que acabábamos de vivir. Sin duda alguna, ¡el momentazo del viaje!
Preguntando a ChatGPT sobre las posibilidades de ver moouses en Terranova, nos dijo esto:
* Ver un moose durante un viaje de varias semanas por Newfounland: muy probable. Confirmado!!
* Ver uno junto al arcén: bastante probable. Confirmado!!
* Ver uno cruzando delante del coche: posible, pero sigue siendo un evento relativamente poco frecuente.
¿Queeeeeeeee? Pues a nosotros nos tocó la lotería.
A la altura de Chapel Arm, cuando íbamos conduciendo por la Route 80N dirección al faro de Heart´s Content, un coche que venía de frente nos dio las luces insistentemente. Las veces anteriores que nos había pasado esto, significaba que había un animal al lado de la carretera.
Redujimos velocidad y nos pusimos alerta... cuando de repente, vimos que salía de entre los matorrales un moouse y se ponía a trotar por el arcén de la carretera en paralelo a nosotros. Vaya subidón!!
Prácticamente paramos el coche para dejarle espacio y en cuanto vio la oportunidad, cruzó la carretera y desapareció por los matorrales del lado contrario. Aunque parezca un tópico decirlo así, es difícil describir con palabras la emoción/susto de lo que acabábamos de vivir. Sin duda alguna, ¡el momentazo del viaje!

Poco antes de las 16h, llegamos al faro de Heart´s Content, construido en 1901 cuando Terranova era aún, una colonia británica. La torre cilíndrica, de unos 8,7 metros de altura, se construyó con piezas prefabricadas de hierro fundido ensambladas mediante pernos, técnica utilizada en el Reino Unido a finales del siglo XIX por ser económica, duradera y fácil de montar en costas de difícil acceso.
El pueblo de Heart's Content se convirtió en un lugar histórico porque en 1866 tocó tierra el primer cable telegráfico transatlántico que funcionó con éxito y que unía Europa (Irlanda) con América del Norte. Aparte de proteger a los pescadores locales en las heladas aguas del Atlántico, el faro desempeñó un papel clave guiando a los barcos que mantenían dicho cable.
La luz tiene un alcance aproximado de 8 millas náuticas (15 km) y según los datos técnicos, dicha luz se oculta cada 6 segundos. En 2015 fue reconocido oficialmente como faro patrimonial de Canadá, por su valor histórico y arquitectónico.
El pueblo de Heart's Content se convirtió en un lugar histórico porque en 1866 tocó tierra el primer cable telegráfico transatlántico que funcionó con éxito y que unía Europa (Irlanda) con América del Norte. Aparte de proteger a los pescadores locales en las heladas aguas del Atlántico, el faro desempeñó un papel clave guiando a los barcos que mantenían dicho cable.
La luz tiene un alcance aproximado de 8 millas náuticas (15 km) y según los datos técnicos, dicha luz se oculta cada 6 segundos. En 2015 fue reconocido oficialmente como faro patrimonial de Canadá, por su valor histórico y arquitectónico.


Una vez finalizada la visita al faro (solo se puede ver por fuera), marcamos en el GPS la dirección del alojamiento en St. John´s y nos pusimos en ruta. Antes de llegar a la HW 1, hicimos una breve parada en Cavendish para sacar unas fotos a “cositas” que habíamos visto cuando íbamos hacia el faro.


Cuando estábamos llegando, vimos cómo estaban construyendo una vaya (defensa) para que los moouses no crucen por la autopista que lleva a St. John´s y es que según pudimos leer, hay en marcha un proyecto para construir vayas en varias partes de Terranova, además de desbrozar los bordes de las carreteras para aumentar la visibilidad y evitar accidentes.

Nuestro alojamiento estaba en Mt. Pearl, que aunque en el mapa pueda parecer un barrio de las afueras de St. John´s, realmente es un ciudad independiente. Lo bueno que tiene es que está muy cerca de la capital y los precios de los alojamientos son más económicos.




En cuanto estuvimos instalados, nos acercamos a un centro comercial que estaba a apenas 3 km y cenamos en Harvey's, un restaurante de comida rápida, $41,37 (26,45€). Aprovechamos que, junto al restaurante había un supermercado para comprar provisiones para el día siguiente, $17,62 (11,27€).

*** Final del día 18 ***
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