El Valle de los Reyes
Son las 9 de la mañana y ya sudamos la gota gorda! Sobre todo cuando llegamos al valle de los Reyes, o como deberia de llamarse , de los Faraones.
Por el camino nos vamos quedando impresionados con instantaneas curiosas, pudiendo ver la realidad del país y lo diferentes que son de nosotros en todos los aspectos.
Los habitantes de Luxor viven sobre todo del campo y una minoría del Turismo. En las fotos podemos ver un transporte especial de animales, un carro con un burrito y la policia al lado , un puesto de carretera, ... cosas digamos tipicas del lugar.
Lo que si nos llamo la atencion es la cantidad de basura que hay por todos lados y que la gente vive con ella como si fuesen flores, esta ahi, no les molesta ni les importa y siguen acumulandola.

Pese a estar casi una hora en carretera el Valle de los Reyes está situado justo enfrente a karnak. Hay que hacer unos cuantos kilómetros hasta que el Nilo se estrecha tanto que es posible atravesarlo por un puente. Nuestro guía se fue quedando atónito por como nos íbamos quedando todos dormidos ante su explicación, y es que la noche anterior habíamos dormido muy poco. Al final, cuando solo quedábamos dos despiertos desistió y dejó la explicación para más tarde.

Vista panorámica del Valle

El Valle de los Reyes es el yacimiento arqueológico-funerario de la gran necrópolis tebana, situado en el Alto Egipto, en el lado occidental del Nilo, frente a la moderna ciudad de Lúxor. Comenzó a ser considerado como gran necrópolis a partir de la dinastía XVIII, tiempo en el que fueron enterrados no sólo faraones sino también miembros de la familia real (reinas y príncipes) y grandes personalidades. El primer monarca que fijó allí su tumba fue Thutmosis I (1506-1494 a.C.). Se ha discutido si su predecesor Amenofis I (1527-1506 a.C.) llegó o no a ser sepultado allí o bien en Dra Abu el-Naga. Tras Thutmosis I lo harían numerosos reyes de las dinastías XVIII, XIX y XX. Como es sabido Akhenatón (1364-1347 a.C.) se hizo enterrar en la necrópolis de su nueva capital Akhetatón, hoy Tell el-Amarna.
Está formado por una serie de gargantas o antiguos cursos de agua, ocupados ya en tiempos prehistóricos, según ha demostrado diverso material lítico en él encontrado, entre los que sobresalen dos grandes arterias, una, la principal, en el sector oriental, con la mayoría de las tumbas catalogadas (58 en total); otra, la occidental, en la que, de sus pocas tumbas localizadas (catalogadas sólo cuatro), destacan las de Amenofis III (1402-1364 a.C.) y de Ay (1337-1333 a.C.); este sector es conocido como el "Valle de los Monos" -por la representación de doce monos en la tumba del último faraón citado.
Las excavaciones han facilitado un total de 62 tumbas, además de otras que quedaron inacabadas y de diferentes pozos, que totalizan más de 80 puntos de inhumación, aparte de los todavía no localizados.
El autobús nos deja en una explanada donde nos montaremos en los “taf-taf”, unos trenecitos que nos llevan hasta las entradas de las tumbas.

La entrada al Valle de los Reyes va incluida en el precio del viaje y permite la entrada a tres tumbas sin incluir la de Tutankamón, que estaba cerrada. Pudimos escoger las que visitamos, pero un poco guiados por Hassan y por el calor, fuimos a las que estaban mas cerca, que no creo que fuesen las mejores.
Antes de bajar del autobus acordaros de dejar las camaras , pues no se puede sacar fotos y si quieres entrar con ella vas a tener que dejarla en la entrada y despues pagar por ello. Tambien vale la pena llevar una botellita de agua, ya sabeis, en los buses 2x1€ habibis.
Esto quiere decir que la mayoria de las fotos aqui sacadas son de otras paginas de internet y de gente que las saco con telefonos de escaqueo o hace años. En la medida de lo posible pondre a quien pertenece cada foto, como no.
Plano de la distribución de las tumbas en el Valle de los Reyes y listado de las mismas.


Antes de entrar a las tumbas Hassan nos estuvo hablando sobre el proceso de construccion de las mismas y de la momificacion, mientras estabamos bajo un misero ventilador que parecia ir a camara lenta y que no quitaba ni 2 grados de los 41 que habia.
El Proceso de construcción de las tumbas
Cuando el nuevo faraón era coronado, su visir, jefe cantero y arquitecto visitaban el Valle de los Reyes con la intención de elegir un sitio para la nueva tumba. Dicha elección tenía que ser aprobada por el rey mismo y se procedía a la “Fundación Ritual”.

Parece que el trabajo fue dividido entre dos equipos trabajando por dos turnos con un descanso al mediodía. El primer día de trabajo se recordaba en papiro por los escribanos.
La iluminación que se utilizaba para el trabajo en las tumbas sigue siendo hoy día uno más de los misterios del Antiguo Egipto. No se han encontrado restos de hollín de lámparas de aceite que pudieran sacar de la oscuridad a los obreros. Por ello, se ha especulado con la hipótesis de que utilizaran los rayos del sol proyectados de alguna forma hacia el interior de la tumba.
El Proceso de Momificación
Sólo los egipcios más ricos, además del faraón y su familia, podían encargar su momificación, ya que era un proceso muy costoso, además de largo: la momificación tardaba 70 días en ser finalizada.
La palabra Momia procede del persa mummia, que significa "cosa bituminizada", de ahí su apariencia obscura. De esta vocablo persa, se deriva la palabra árabe múmmiya, de "mum", betún o cera mineral, sustancia que se utilizaba muchísimo durante la momificación de los cuerpos.

El proceso de momificación se llevaba a cabo dos o tres días después de la muerte. El cuerpo era llevado a los embalsamadores, quienes trabajaban a orillas del Nilo, ya que se necesita agua en abundancia. Se colocaba al difunto sobre una mesa de piedra o de madera, e incluso de alabastro, cuyas patas y su decoración tomaban la forma de león. También se empleaban otras más pequeñas para depositar los órganos del difunto. Se lavaba el cuerpo y se procedía a la extracción del cerebro. A continuación, los órganos internos: el estómago, los intestinos, los pulmones y el hígado. Los envolvían en un paño de lino y se introducían dentro de los cuatro vasos canopos bajo la protección de cuatro dioses especiales, llamados “hijos de Horus”, representados en las tapas de dichos vasos:

El corazón se dejaba dentro del cuerpo porque no debía separarse de su cuerpo, pues era el lugar donde residían los sentimientos, la conciencia y la vida. A continuación el cuerpo era cubierto con natrón, una sal que lo desecaba. Este tratamiento duraba entre 35 y 40 días, de forma que el cuerpo al estar totalmente deshidratado, ya no se descomponía. Se rellenaba utilizando limo o serrín procedentes del Nilo o especias. Después se cosía, y a veces, lo cerraban con lino, una placa de cera o tratándose de un rey, con una chapa de oro. Se lavaba con agua del Nilo y se ungía con bálsamos aromáticos. Y ya se podía vestir al difunto.
Una vez realizados todos estos pasos anteriores, el cuerpo se envolvía en vendas de lino impregnadas a veces en resina, mediante un ritual muy estricto. Mientras se realizaba este proceso un sacerdote que portaba una máscara del dios Anubis recitaba las fórmulas de encantamiento correspondientes.
"Te ponemos el perfume del Este, para hacer perfecto tu olor y poder seguir el olfato de Dios“
"Te traemos los líquidos que vienen de Ra, para hacer perfecto tu olor en la Sala del Juicio Final”
Se empezaba vendando los dedos uno por uno, las extremidades y por último el resto del cuerpo. Los brazos podían ponerse estirados a lo largo del cuerpo, o se cruzaban en el pecho en posición osiriaca. Se terminaba con la cabeza. Entre los vendajes se introducían amuletos y tiras de lino que recogían textos del Libro de los Muertos. Sobre el pecho se colocaban un escarabeo alado y las imágenes de los cuatro hijos de Horus, los dioses protectores de los órganos internos. La cabeza de la momia se cubría con una máscara pintada, y en el caso de momias reales, la máscara funeraria podía ser de oro, como la encontrada en la momia de Tutankamon. Finalmente, la momia se introducía en uno o varios sarcófagos de madera o de piedra que se encaban unos con otros y se entregaba a la familia para comenzar con los ritos funerarios.
Visitas a las tumbas
Para ver los planos de las tumbas y algunas fotos basta con buscar por google , hay un millon de fotos y te pueden recomendar cual ver en cada momento, ya que a veces cierran algunas por mantenimiento.
Nosotros nos pasamos por las tumbas de Ramses III , Ramses IV y Ramses VI si mal no recuerdo, las recomendadas por el guia y las mas cercanas a la entrada. Casualidad? No lo se...
Si estais interesados en visitar estas tumbas os puedo enviar informacion y fotos de las mismas y del recorrido, no lo voy a poner aquípara no hacer demasiado extenso el relato.
Por cierto si os ofrecen algun abanico al entrar o una linterna o algo ... no picar, os pediran el carton y dinero al salir. Tambien hay gente dentro intentando explicar cosas que te pediran una propina luego. Si es que lo tienen todo mas que estudiado jajaja.
Después de la visita a las tumbas, realizadas por libre por lo que no sabemos ni lo que vimos casi, (recomiendo mirar antes las que quereis ver e ir a por ellas con algo de informacion en papel), volvimos hacia el bus esquivando a unos 40 vendedores ansiosos de colocarnos algo al mejor precio posible (para ellos claro) y nos dirigimos hacia el siguiente destino: el templo de Hatshetsup