El despertador vuelve a sonar a las 7.30h y nos ponemos en marcha. Ya va costando menos trabajo madrugar, y además hoy nos dirigimos a Jaipur. Sobre las 8.15 bajamos a desayunar. Comemos hasta que ya no podemos mas, ya que, como el día anterior, hay que aprovechar que el desayuno está bastante bien y no sabemos que tal será el próximo lugar en el que comamos, jeje!!!
Subimos a por nuestras maletas, comprobamos que no se haya quedado nada en la habitación y nos vamos a la salida del hotel a ver si han llegado a recogernos. Cinco minutos antes de las 9 ya nos estaban esperando Prakash y Gajendra. Desde luego que no nos podemos quejar de su puntualidad. Los maleteros del hotel se encargan de acomodar nuestro equipaje en el coche, les damos una propinilla y partimos rumbo a Jaipur.
El viaje es largo, pero también muy entretenido. Las carreteras son para verlas, su sistema de circulación me dejó sin palabras ("no rules" nos decía Gajendra), muchísima vida por lo que se supone que es la autovía (vacas, camellos, gente cruzándose por todos lados...). La palabra para describir todo aquello es INCREÍBLE. Es un caos, pero lo mejor es que ellos se entienden dentro de ese caos, jeje!!
Alrededor de la una de la tarde paramos a comer en un "restaurante" de carretera. Bastante preocupados por el aspecto del sitio bajamos del coche y entramos acompañados de Prakash. Me doy cuenta de que soy la única mujer que hay en el establecimiento, pero intento ignorar las miradas de todos los que me observaban extrañados, jeje...
Esta vez la comida estaba buenísima, muchísimo mejor que la del día anterior. Para asegurar pedimos unos sandwiches de pollo y además, Prakash nos recomendó naan (que son como unas tortas de pan buenísimas) y una bandeja con varias salsas, arroces...que no recuerdo el nombre, pero que también estaba muy bueno. Prakash se pidió unos nuddles que tenían muy buena pinta, así que apuntamos el nombre en una libretita para poder pedirlo otro día para comer, ya que de comida hindú no teníamos ni idea.
Durante la comida vemos en las noticias que Jaipur esta inundado a causa del monzón...y empezamos a preocuparnos...
Pagamos la comida, que fue muy barata; fuimos al baño, que por cierto estaba muy limpio (nada que ver con los de Egipto) y volvemos al coche. Todavía nos queda un ratillo de carretera.
Sobre las 4 de la tarde por fin llegamos a Jaipur!! Nada mas llegar nos encontramos un elefante enorme por la carretera, mas camellos y unas cuantas vacas acostadas en mitad de un paso de peatones que no estaban dispuestas a levantarse para dejarnos pasar...
Nos dirigimos directamente al hotel "Ramada Jaipur". Prakash se encarga de hacer el check-in y nos vamos a descansar un poco. En una hora Gajendra nos llevará a visitar el templo Birla.
Al llegar al templo, que por cierto está bastante cerca del hotel, nos dicen que tenemos que descalzarnos. Dejamos nuestros zapatos en la puerta y pasamos, eso sí, con los calcetines puestos.
Antes de regresar al hotel le pedimos que nos lleve a comprar pan para prepararnos la cena en la habitación, ya que en los alrededores del hotel no habíamos visto ningún sitio para poder comer y con la "clavada" que nos habían dado el día anterior en el hotel de Delhi ya habíamos tenido bastante
Compramos pan de molde y unas "Lays Spanish Tomato Tango", que sólo por el nombre nos tuvimos que llevar...
Llegamos al hotel, nos despedimos de Gajendra hasta el día siguiente y nos vamos a nuestra habitación. Nos duchamos, cenamos y nos bajamos a dar una vuelta por las tiendas del hotel. Yo por supuesto piqué y compré un par de cosillas...y digo "piqué" por que en el hotel todo está bastante mas caro que en la calle, pero es que me enamoré de un bolso y no me pude resistir, jajajja!!!
Y ya si que no teníamos fuerzas para continuar, así que nos fuimos a la habitación a organizar un poco todo para el día siguiente, gastamos el bono de una hora de internet que habíamos comprado hablando con la familia por facebook y whatsapp y en cuanto se acabó nos acostamos. El día había sido agotador...