1.-BUENOS AIRES
El control de aduana e inmigración es eterno. Una dos horas para salir del aeropuerto.
A la llegada nos estaba esperando esa persona de confianza con la que habíamos contactado un mes antes para cambiarnos los Euros. Nos llevó en su coche hasta el hotel(previo pago). La verdad es que nos habían metido mucho miedo con los taxis y por eso fue el buscar un contacto, pero hoy después de la experiencia no creo que haya mucho peligro y yo ceo que se puede coger cualquier remise que se anuncie en el aeropuerto.
Estuvimos dos días enteros viendo la ciudad andando prácticamente todo. A veces nos alejábamos mucho y cogíamos un autobús urbano sin disponer de bilete ya que es complicado coger un bonobus (“Sube” para ellos), asi que lo que hacíamos era pedirle a alguien que estuviera esperando el mismo autobús que nos pagara el billete con su abono y nosotros se lo pagábamos . La gente en Argentina es encantadora.
El primer día nada más llegar fuimos al Mercadillo de San Telmo ya que era Domingo. Es muy colorido y animado y parecido al Rastro.
El tercer día decidimos ir a El Tigre (teníamos pensado ir a Uruguay, pero mejor era conocer bien Buenos Aires). Fuimos en tren hasta el pueblo de el Tigre y allí cogimos un barco, pero no un barco de turistas (hay a patadas anunciándose) sino el barco bus de los de allí que les lleva a sus casas dispuestas a la orilla del rio. Ese barco llega hasta el rio Parana y te haces una idea de lo que es el Tigre. Merece la pena.
En Buenos Aires, no perderse la Pizzeria Guerrin, el café Tortoni y comer o cenar en un restaurante bonito de Puerto Madero que esta precioso.
Un día preguntamos por la calle por como ir a un restaurante que nos habían recomendado y esta persona nos cambió los planes y nos recomendó otro según él, mejor y mas barato. Desde luego era autentico y bueno y nada caro. Fuimos pronto como a las ocho y ya había cola en la puerta antes de que abrieran. Estaba en la calle Ribadavia con la calle Mateu y el dueño se llama Omar, muy simpático.
Nos acostábamos pronto ya que por la noche aunque nosotros no vimos nada, el mismo hotel nos aconsejaba que no nos alejáramos y eso que estábamos como en plena Gran Via madrileña.
Una curiosidad que vi muy a menudo es que en las tiendas por ejemplo en las zapaterías se indicaba que los zapatos se podían comprar a plazos!!!!.
Vimos todo, a excepción de Caminito que lo dejamos para la vuelta. Nos dijeron que había que ir por la mañana ya que por la tarde se torna peligroso.
Buenos Aires nos gustó mucho, es una ciudad muy alegre con mucha vida.
Puerto Madero





