Comenzamos el día visitando lo que más cercano está de nuestro hotel. Llegando al mismo recorriendo la, ya mencionada, Avenida Alvear.
Habíamos quedado con un señor mayor que se conoce muy bien el cementerio y hace una visita con su toque particular.
El cementerio ocupa los terrenos que formaban la huerta de la Congregación Franciscana Hermanos Recoletos, los cuales les fueron expropiados en 1820. Se decidió que en los mismos se construyera el primer cementerio público de Buenos Aires y al que le dieron el nombre de Cementerio del Norte.
Fue mandado remodelar en 1880 por el Intendente Torcuato de Alvear y en esta remodelación fue que se rodeó el cementerio por un muro de ladrillos, se le dotó de un bonito pórtico de entrada, de estilo neoclásico, con doble hilera de columnas de orden dórico y en su interior se ordenaron y pavimentaron las calles.
Unos años antes de este remodelación hubo una epidemia de fiebre amarilla en la ciudad que motivó el éxodo de ciudadanos de clase alta a la zona de Recoleta convirtiendo este barrio en una zona de élite, motivando que el cementerio se transformara en el lugar de reposo de las familias de mayor prestigio y poder de Buenos Aires.
El Cementerio de la Recoleta es hoy día es una atracción turística de primer orden, reconocido por su valor artístico e histórico, una de las mayores muestras de la riqueza arquitectónica de la ciudad. Una muestra que rememora la belle époque porteña.
Ocupa unas cinco hectáreas de superficie, unos 6000 sepulcros, concedidos a perpetuidad. Unas 90 bóvedas han sido declaradas Monumento Histórico Nacional y el propio cementerio es también considerado como Museo Histórico Nacional, desde 1946, por la calidad arquitectónica de las bóvedas, magníficas esculturas y por los muchos personajes importantes que allí duermen el sueño eterno.
La mayoría de los presidentes, alcaldes, gobernadores, escritores, políticos, deportistas, empresarios….
Está organizado en manzanas, con amplias avenidas arboladas de las que derivan otros callejones laterales en los que se alinean los mausoleos y bóvedas de los más variados estilos arquitectónicos y, muchos de ellos, con estatuas.
Las avenidas principales parten de una rotonda central que tiene una escultura de Cristo realizada en 1914 por el escultor Pedro Zonza.
En la entrada hay una capilla católica con un altar que alberga un Cristo realizado en mármol de Carrara de una sola pieza por el escultor italiano Giulio Monteverde.

En las visitas guiadas se muestra una pequeña selección de algunas de las bóvedas declaradas Monumento Nacional, de tumbas con alguna historia interesante detrás, mausoleos arquitectónicamente atractivos, las más populares.... Cada visita puede llegar a ser muy distinta de otra efectuada por otro guía... Pero es que con tanto que hay por ver…
La más popular y la que más visitantes recibe, amén de que seguro que se incluye en todos los itinerarios, es la tumba de María Eva Duarte de Perón, “Evita”, en el pabellón de la familia Duarte. No es la más atractiva ni la más vistosa pero es muy demandada su visita por la mayoría de turistas atraídos por su leyenda y por la popularidad del musical basado en su historia y con su mismo nombre. Su corta vida fue tan novelesca como la odisea de más de 20 años que padeció su cadáver viajando por varios lugares.
www.bbc.com/ ...a-62185500

Algunas tumbas que visitamos y que recuerdo:
La Dama de Blanco
Luz María García Velloso murió a la edad de 15 años, en 1925, era hija de un conocido escritor, Enrique García Velloso. Criada en ese ambiente ella había hecho sus pinitos escribiendo poesías y recitaba en tertulias literarias. Su tumba es una hornacina con una escultura yacente, como durmiendo sobre un lecho de rosas, en mármol blanco. Al lado, en una pared lateral, unas cuantas losas de piedra con los versos que le dedicaron otros poetas. Suele tener entre sus manos una flor fresca.
Sobre la misma se creó la leyenda de la Dama de Blanco.


Panteón de los Ciudadanos Meritorios.
Almirante Guillermo Brown (1857)
Una columna circular que se eleva sobre un templete que contiene una urna realizada en bronce procedente de los cañones de naves que él mismo comandó. En las caras del templete placas que representan algunas de sus batallas.

Algunos grupos escultóricos son excepcionales.
El de Jose C.Paz es un buen ejemplo. Un gran pedestal de granito negro sobre el que se alzan dos ángeles y otras dos figuras detallistas realizadas en mármol que aparentan gran dinamismo y rematadas por una figura alada señalando el infinito.
Fue un personaje importante a finales del siglo XIX

La bóveda de la familia Dorrego Ortiz Basualdo es una de las más grandiosas. Es una réplica de otra bóveda del cementerio Staglieno de Génova
Las esculturas son de mármol y recrean la parábola de las vírgenes necias y las vírgenes sabias.
Otro elemento es una capilla de estilo francés con una puerta de acceso de estilo Art Nouveau.
Como no podían enterrar a su gente en las iglesias construían una al lado de los mausoleos.

Rufina Cambaceres - La joven que murió dos veces
Otra escultura notable. Esta joven era hija del escritor Eugenio Cambaceres que murió joven de un ataque de catalepsia. Su madre mando construir un importante monumento estilo Art Nouveau con gran profusión de detalles y la figura de Rufina frente a una puerta, tomando el pomo como para abrirla.
La representación artística era algo poco usual y eso unido al motivo de su muerte, a la “fama” de la madre y su relación con el futuro presidente Yrigoren, dieron lugar a la leyenda en la sociedad porteña de la época. Comentaban que era Rufina que volvía a entrar en su tumba. .

Otra tumba que es bastante visitada es la de una tal Liliana Crociati
La historia de esta chica fue una tragedia que se convirtió en leyenda en este cementerio.
Falleció durante su luna de miel por un accidente esquiando. Sus apenados padres le mandaron construir una bóveda que reproducía su dormitorio y mandaron realizar una escultura de ella luciendo su vestido de novia. La acompaña otra escultura de su perro Sabú que dicen murió el mismo día que ella, aunque parece que fue con anterioridad. Pero la leyenda así queda mejor.
La figura del perro tiene el hocico desgastado por el contacto de los visitantes pues aseguran que tocarlo da buena suerte.
La figura de Sabú es un monumento a la fidelidad

Angel Dormido
Son muchos los ángeles que adornan los mausoleos en el Cementerio de la Recoleta. Pero hay uno que parece el más fotografiado de toda la necrópolis, le llaman el “ángel dormido”
Está tallado en mármol y se encuentra en la bóveda del ingeniero Ventura Coll. La figura ha sido emblemática del cementerio y fue también utilizada en la portada de un libro, Ciudad de Ángeles y en la tapa de Aguafuertes porteñas de Roberto Arlt.

Una de las bóvedas más imponente y costosa del cementerio es la de la Familia Leloir.
Luis Federico Leloir fue premio nobel de química en 1970
La bóveda más parece un templo decorado con todo lujo de detalles. Está coronado por un templete con columnas jónicas en las que se apoya una cúpula que proporciona la luz a la capilla. En el techo de este templete hay mosaicos venecianos que reproducen la figura de un Cristo Redentor, realizado en teselas de colores y con muchas de ellas bañadas en oro.


El Mausoleo de Carlos Pellegrini, presidente en 1890 y fundador del Banco de la Nación Argentina. Tiene un conjunto escultórico que represente a Pellegrini rodeado de tres figuras alegóricas que representan a Argentina, la agricultura y la ganadería. La obra fue encargada por el Jockey Club, fundado por el propio Pellegrini.

El Mausoleo dedicado a Bartolomé Mitre es otro de los destacados por lo que representó Mitre para la nación y por su grupo escultórico ejecutado en mármol con figuras que representan la libertad, el deber y la justicia.

Mausoleo de Pedro Eugenio Aramburu
Fue un militar argentino que lideró el golpe militar que derrocó al presidente Perón en 1955 . Es una obra escultórica de Alejandro Bustillo y Ernesto de la Cárcova.
Sus restos también fueron profanados y robados en medio de una historia macabra en pugna con los restos de Evita, enfrentamiento de fuerzas políticas. Cuando los restos de Evita volvieron a Argentina el cuerpo de Aramburu fue devuelto y colocado en su lugar. Esta vez bajo toneladas de cemento. Eso dicen.





