Dia 8. Palmerston North - Wellington.
Aunque el parking donde pasamos la noche está muy céntrico, resulta ser una zona tranquila y dormimos como lirones hasta las 8. No tenemos prisa porque el MUSEO NACIONAL DE RUGBY DE NUEVA ZELANDA abre a las 10 h.
Esta es la razón de quedarnos en Palmerston North, conocer este museo único si eres aficionado al rugby. En la entrada del museo hay una escultura de bronce de Charles Monro, el neozelandés que al regresar de sus estudios universitarios en Inglaterra se instaló en Palmerston e introdujo el rugby en el año 1870. Esta es la razón por la que un Museo Nacional no esté en Auckland o en la cercana Wellington.
En la planta inferior se ubica ell Museo Te Manawa dedicado a la cultura maorí ( gratis ) y en la planta superior, al Museo del Rugby ( 12 NZD). Esa mañana había un voluntario que sabía muchísimo y explicaba curiosidades y anécdotas mientras paseábamos por las salas. De entre todos los objetos expuestos, nos llamó la atención la colección de fotos de las protestas que hubo por todo el país cuando los Springboks jugaron en 1981 contra los All Blacks y en pleno apartheid, se negaron a participar si había jugadores de origen maorí.

Fueron muchos los incidentes dentro y fuera del campo, en los que la gente les tiraba incluso pelotas de tenis con cristales dentro. Tras esos incidentes, Sudáfrica sería apartada del circuito internacional hasta el 1992. Después de una magnífica visita, continuamos por la SH1 hacia Wellington por la costa.

Hay tramos de autovía que deben ser tan nuevos que ni aparecen en el gps. Las playas que se ven son espectaculares y dan ganas de pararse cada 2 minutos.

Entramos en el Queen Elizabeth Park ubicado en Paraparaumu pero el viento es demasiado fuerte para caminar por la playa de dunas. ( Solo hay un grupito de orientales buscando el escenario de la Batalla de Pelemor).

Desde la carretera vemos un mirador que no aparece ni en la guía ni el gps, y allí nos vamos. Es el Paekakariki Hill Road Lookout . A pesar de la carretera estrecha y muchas curvas las vistas de toda la costa y de la Isla Sur son brutales.
