Cuentan los lugareños que aquí había un poblado que fue engullido por el agua, a causa también de la osadía de sus hombres que acudían de noche a mirar cómo las brujas se bañaban desnudas en el lago. Éstas, como castigo, transformaban en gato negro a quienes se atrevían a venir con esa intención.

La verdad es que el lago sí tiene un punto misterioso. Actualmente el lago es artificial para alimentar a la presa. La fuente de agua del lago es de los ríos Valira del Este y Madriu. Está formado en una depresión glacial y se desconoce el origen del agua que lo alimentaba naturalmente.

Es uno de los más famosos del país porque es perfectamente accesible en coche. Hay un aparcamiento muy cercano y luego un corto paseo. Está a 1616 metros de altitud. Tiene forma ovalada y hay muchos pinos alrededor.

En un extremo del lago hay un par de restaurantes y unos juegos de agua (una noria, el tornillo de Arquímedes, etc).
Hay muchas truchas. No se permite el baño por la presa pero mucha gente va allí a pasar un rato o a comer.
Al lago se puede subir en un tour (aunque en el del Bus turístic se enfocan en la electricidad y el lago apenas se intuye), a pie, en coche o en un autobús especial en verano. En ese autobús, que cuesta 1 euro, se llega en media hora. Parte de una parada de buses cercana a la rotonda de la Dama de gel (entre otras) y también tiene parada en la iglesia.
Allí también hay unas enormes antenas. Pertenecían a Radio Andorra, cuyo edificio aún se ve en la carretera, en Encamp. Fue una emisora de radio comercial que emitió por concesión de las autoridades del Principado de Andorra entre 1939 y 1981.

Andorra fue neutral en la Segunda Guerra Mundial. Era independiente así que transmitía en francés todo lo que pasaba, sin censuras de ningún gobierno. La emisora fue inaugurada el 7 de agosto de 1939. Jacques Trémoulet, propietario de la empresa Radiophonie du Midi. En 1944 Trémoulet fue condenado a muerte en rebeldía por colaboracionista con las fuerzas de ocupación nazi. Se refugió en España y luego en Suiza y fue finalmente indultado.
El edificio de Radio Andorra data de los años 30 del siglo XX. En su fachada se aúnan varios aspectos que recuerdan a la arquitectura del país. Tiene una enorme torre circular que imita al campanario de Santa Coloma. En el otro lado, en la esquina de la fachada, hay una tronera (una especie de pequeña torrecilla adosada) que es como la de la Casa de la Vall. La fachada principal es como la de una masía catalana y la lateral se parece a una casa solariega andorrana.
Desde el lago, por la zona de los restaurantes, parte un camino de 3 kilómetros hasta las Pardines. Durante el trayecto hay varios carteles sobre botánica. Forma parte de un particular jardín botánico.

Casi al principio hay un desvío hacia el Camino del Confós y La Carbonera. Nosotros no fuimos pero parece que no hay mucho desnivel y se ve una reproducción de como eran las antiguas carboneras por los Pirineos Andorranos. En la carbonera con la madera del pino se obtenía el carbón vegetal que luego usaban para las fraguas en la elaboración del hierro, allá por los siglos XVIII y XIX.
Desde el camino hay muy buenas vistas. Unas excelentes se obtienen más o menos a mitad de camino, en el mirador del Santuario Mare de Déu de l’Ecologia. Allí hay algún banco y una fuente y se pueden divisar el Pico de Casamanya, el de l’Estayó, el de la Serrera y el de la Cabaneta, todos entre 2.700 y 2.900 metros de altitud.

Un poco antes de llegar nos encontramos con un túnel. Es el túnel de les Pardines, realizado sobre la propia roca que en su extremo separa el barranco del río de les Pardines del barranco del río de les Agols. Se ha habilitado también como pequeño museo, con carteles explicativos. Junto al túnel hay unas vistas excepcionales.
El camino, sin desniveles, llega al pequeño parking habilitado con una fuente, caseta de información y un WC. Hay una parada de autobuses de donde, en los meses de verano, parte un minibús que por 1 euro te baja a Encamp.