5:45 am nos despertamos con la Morning Call de Nakone. Esa noche la verdad que dormí como un folio y poco puedo comentar sobre la actividad nocturna.
Café para terminar de despejarnos y listas para lo que sería el tercer día de safari!!
Ese día a nivel preferencias dijimos que nos encantaría ver el cruce de los ñus y a ser posible ver también un rinoceronte, ya que nos habían dicho que era de lo más escurridizo de ver
Y mientras íbamos comentando las preferencias, de repente escuchamos la palabra... rino!!! Y yo.. si si nos encantaría ver un rino, y Lesaloi nos hace bajar la voz y nos dice shhhh; there is a Rihno over there!!

Por lo que nos contó Lesaloi hay 2 tipos de rinoceronte, el rinoceronte intrépido que no se piensa ni 2 veces el ir a por ti si te aproximas mucho a su territorio, o el rinoceronte tímido que con cualquier movimiento/ruido se asusta y huye. Este en concreto era de aquellos sin ningún tipo de vergüenza y que no querían que nos acercásemos a sus dominios, por lo que mantuvimos un poco la distancia pero la suficiente como para observar perfectamente a el animal! Es curioso porque por muy grande que sea, se camufla super fácil con el paisaje y lo puedes confundir con una roca o un arbusto. Llevaba 2 pájaros en su lomo que se iban comiendo los insectos.
Arrancamos con las revoluciones al 1000x1000 con ese primer pase mañanero. No podíamos pedir más y justo acabábamos de empezar el día
Pasamos por dónde el día anterior nos habíamos encontramos al leopardo con la barriga llena y ahí seguía sin moverse!!! Definitivamente se había pegado un buen remate de festín porque apenas quedaba ya cuerpo del impala que había cazado.

Y emprendimos camino otra vez al río Mara para ver cómo estaba el ambiente y si seríamos capaces de ver el cruce. Nos preguntaron cómo era nuestro nivel de paciencia…y luego entendimos el porque de la pregunta!!!
Varios ñus se acercaron a la orilla con cocodrilos a pocos metros esperando que algún ñu se atreviese a pasar...pero no se les veía muy por la labor…

Y en ese momento, vimos justo una hiena, la cual decidimos seguir para cambiar un poco de escenario. Se metió en un cambio de rasante donde justo había una charca y le aguardaba una compañera!

Tratamos de dar una segunda oportunidad al cruce pero comenzó a apretar el gusanillo por lo que decidimos regresar al camp, y ya le daríamos otra intentona otro día ya que nos quedaban todavía 2 días enteros por delante para tentar a la suerte y ver tal fenómeno.
Fue una toma de decisión difícil pero finalmente decidimos correr el riesgo y marchar.
Y qué sucedió…? a la media hora de irnos, los ñus decidieron cruzar y nos perdimos el cruce!!!!
Seguimos con nuestros rituales de medio día; ducha, cervecita, comida y mini siesta y salimos de safari de tarde
Como los safaris de tarde son mucho más cortos, fuimos ya a piñón fijo. La idea era encontrar una familia de guepardos formada por la madre y sus 3 ya no tan cachorros. Pasamos una señal que indicaba la frontera con Tanzania,

y al poco nos encontramos con una familia de guepardos que no resultaba ser la que íbamos buscando!
Sino una nueva que nadie tenía controlada
Espectacular!!!
Perdonad que las fotos no son las mejores ya que la luz empezaba a escasear…
Fue un gran subidón ya que no esperábamos para nada encontrarnos con esa puesta en escena. Estuvimos un buen rato observándoles; cómo se comunicaba la madre con los cachorros, cómo cruzaron un pequeño riachuelo, como jugaban… un autentico regalo de la madre naturaleza.
Y cuando ya iba a caer la noche nos volvimos de vuelta al Camp.
Un día de fuertes emociones y de gratitud, porque pese a no haber podido ver el cruce, fue un día espectacular
Ducha, vinito en la hoguera, disfrute de las delicias culinarias del chef, Charles, y una vez más, listas para recibir al señor y ver qué nos depararía el siguiente día.