Último día de safari. Hoy repito en la zona 5. Me han recogido a las 6:30 y mi acompañante era una mujer mayor israelí. Como soy un poco friki de las series israelíes hemos estado un rato hablando de Shtisel y de Fauda. La mujer se sorprendía de mi frikez hacia las series israelíes.
El safari ha sido en la misma zona de ayer. No hemos tenido suerte con los tigres pero hemos visitado una parte que, ayer por estar siguiendo a los monos, no visitamos. Es una zona mucho más selvática llena de un árbol con flores naranjas que llaman "Llama del bosque". Le da al paisaje un toque chulísimo. Viendo los colores que hay aquí es entendible que la cultura india sea asi de colorida. Mismamente el colorante naranja que usan para todo lo sacan de la flor esta. Precioso.





Lo más reseñable han sido un par de búhos y la fauna típica junto con los paisajes. Es la zona más bonita que he visto de momento. La anécdota de la mañana ha sido saliendo del parque cuando atravesando unas rocas una rueda se ha estallado. Para colmo el gato lo tenía roto. Ha parado otro jeep y también tenía roto el gato. Entre los 5 maromos que estábamos ahí hemos tenido que levantar la zona de la rueda en peso para que el conductor rapidísimamente quitara y pusiera la de repuesto. Casi me deslomo haciendo fuerza. Quién me diría que ir al gimnasio me serviría para cambiar una rueda en la India en medio de la nada. Después de darnos aplausos mutuos y balancear mucho la cabeza seguimos el camino. Lo del balanceo de la cabeza es maravilloso. Lo hace todo el mundo, y cuanto menos inglés saben más bruto lo hacen. Además sirve como respuesta para todo. Aquí en YouTube sale un vídeo dónde se ve cómo es
Aun no habiendo visto tigres he terminado con muy buen sabor de boca. El haberlos visto ayer te lleva más relajado y el escenario ha acompañado mucho. Hemos llegado al hotel a las 10:30. Después de pegarme mi desayuno, tiempo muerto hasta las 14:00. He mareado y me he echado un rato.


A las 14:00 me volvían a recoger para hacer el último safari en la zona 2. Esta vez los tigres han salido a la primera. No llevábamos ni 30 minutos y en la ladera, al lado del camino, a unos 50 metros dos tigres durmiendo. Al rato ha venido un tercero, se han lamido entre ellos y a seguir durmiendo los tres. Ahí hemos estado dos horas viendo como dormían, se lamían y de vez en cuando cambiaban de posición. Son animales espectaculares, verlos andar impresiona. El encuentro de ayer fue mucho más épico, más cercano y sin ramas de por medio, aunque más rápido que este.
El punto malo, sintiéndolo mucho, son los indios. Desde nuestra perspectiva cultural parecen no tener respeto alguno. Ellos hablan a gritos, escupen y eructan. Escupir es una constante, cada x minutos escupitajo. Los eructos lo hacen tanto hombres como mujeres. Tremendo. los guiris estábamos todos callados observando y los indios a su fiesta. Es una parte del choque cultural que no termino de encajar. Se que para ellos es normal pero me crispa, es como lo de los chinos comiendo fideos.
Ayer estábamos 5 jeeps como mucho hoy se han juntado más y como el camino era estrecho para coger hueco han liado una pelotera tremenda. Menos mal que los tigres, están ultra habituados y ni se han movido, por lo que los jeeps tampoco han tenido que moverse mucho. A 20 minutos de la hora ha empezado a encapotarse y a tronar a lo bruto y hemos dado por finalizado el safari. Por mi parte más que satisfecho. 5 safaris, 2 encuentros. Ni tan mal.

Volviendo del parque ha empezado a llover y nos hemos calado. Hemos parado un momento en un puesto de carretera a ver si paraba y a los 15 minutos hemos continuado.
Hoy por fin he encontrado algo que hacen bueno en la cocina del hotel. Una cosa que se llama paneer y que son como tacos de queso en salsa. A buenas horas doy con ello.
Mañana me toca coger un tren a las 7:30 a Bharatpur.