Me despido de Delhi y a las 10:30 cojo el avión a Varanasi.
Varanasi es una de las 7 ciudades sagradas del hinduismo, como Haridwar. Por lo que he leído tiene pinta de ser de lo más intenso de la India. Así que es cómo si solo me quedara el monstruo final para pasarme el juego.
El vuelo de Delhi a Varanasi ha resultado bastante chulo, se van viendo a lo lejos los Himalayas mientras que prácticamente se sigue el curso del Ganges. A las 12:00 hemos aterrizado y antes de salir del aeropuerto he pillado mi Uber. Pillar un Uber y salir del aeropuerto es como tener la estrella del super Mario contra la avalancha de taxistas que te invaden. Voy avanzando al punto de recogida mientras me persiguen fácil 5 taxistas insistiendo. Mas de uno incluso me dice "Uber" "Uber" pero cuando me fijo en la matrícula de su tuktuk no es la misma. Al final encuentro mi tuktuk y me ha faltado despedirme de los cansinos sacándoles el dedo mientras arrancaba el tuktuk, a lo Mr. Bean. 5 euros me ha costado mi Uber, a saber cuánto me sacan sin Uber.
El aeropuerto está bastante lejos de Varanasi. Ha sido como una hora de locura. Al principio es una autovía y finalmente llega al núcleo urbano, el caos de tuktuks. No deja de impresionarme como no se matan entre ellos. Se pitan, se pegan hasta topazos pero ni una mala voz. Todos mirando al frente con el único fin de avanzar, si lo que hay delante es más grande que uno entonces paran, si no aceleran como si les fuera la vida. Esa es la ley. Uno viendo semejante funcionamiento tiene la sensación de que tanto conductores como peatones viven constantemente al borde de la muerte.
El tuktuk me deja en una calle principal a 5 minutos de mi alojamiento. Entre esa calle y el río discurre una especie de medina en la que miles de calles pequeñas hacen un laberinto. Lo bueno es que en esas calles no caben los tuktuks pero si las motos. Son unos inconscientes, las motos van a todo lo que dan pitando por calles de un metro y medio de ancho. Les da igual que haya o no críos, perros o vacas. A la hora de andar es curioso porque funcionan igual que conducen. La gente tira de frente y si tú vas lento te empujan con las manos e incluso te echan para el lado. Además andando también siguen la dirección de cuando conducen, si andas por la derecha los desconciertas, rompes el "fluir". Al final encuentro el hotel y a Dios gracias, está de lujo. Menos mal. Parece que es nuevo o que lo están reformando, el ascensor está en obras pero todo parece como nuevo. La habitación perfecta y la ducha también. Ana Kanand.
En la habitación tranquilamente he buscado un sitio para comer. Hace un calor increíble y siendo casi las 14 tampoco puedo marear mucho por la calle. He buscado un café bar en la terraza que pertenece a un alojamiento que tiene buenas críticas. Callejeando he llegado a él y bien, tiene el rollito de hostel con mochileros pasando el tiempo. La comida la tienen india y tienen también pasta normal. Como me siente bien esto repito para todo. Ahí viviendo al límite. Se llama Aadha-Aadha Café, muy recomendable.
Ya comido me animo a recorrer un poco de Varanasi. Todo gira entorno a los ghats (las escaleras al Ganges). Asi que en resumidas cuentas esto es Ganges para arriba y Ganges para abajo. Realmente se divide como en dos. Los ghats del sur, hasta un ghat con forma de playa y la zona vieja, que incluye los ghats del norte y las callejuelas en forma de laberinto. Yo tengo el alojamiento justo en el centro, a un minuto de ghat más famoso.


Callejeando bajo hasta los ghats. En este momento hay poca gente y es entendible, es como el infierno del calor que hace. Son las 15 pasadas y deben hacer más de 40 grados. La app dice que 40 grados pero esto es más calor que en Murcia en agosto. En las callejuelas medio se está bien pero en los ghats es como estar en el paredón. Brutal. Aun he tenido narices de estar una hora mareando. He llegado hasta el Gath en donde hacen las cremaciones y entre el calor que hacía, el fuego, el olor y cuatro pesados pidiéndome dinero por echar fotos me he vuelto al alojamiento porque me veía que me daba una pájara. Lo del ghat de las cremaciones es un punto negro de timos. Los listos te dicen que está prohibido tomar fotos, lo que es sensato, pero luego te salen como enanos diciéndote que si le das x te dejan echar fotos. Un tío al verme con la cámara grande me ha dicho "Reportaje de una hora, por donde yo quiera 5000 rupias (55€)" Estos saben misa. Yo las pocas fotos que he echado ha sido desde muy lejos, en el ghat de al lado, con el teleobjetivo a tope.


A las 16 he llegado a la habitación, he puesto el aire modo Siberia y me he pegado una ducha. Que locura el calor. Se supone que a las 17:30 empieza el ambiente en la zona de los ghats según me ha dicho el del hotel. Mareo hasta esa hora y con dos litros de agua vuelvo a la zona de los ghats. Hay mucho más ambiente porque la mayor parte de los ghats está en sombra, pero del suelo irradia fuego. El ambiente me recuerda mucho a Haridwar pero aquí es como más a lo masivo, y eso que yo creía que lo de Haridwar era ya masivo. La gente se baña en el Ganges, aún a pesar de que indiscutiblemente esa agua no está bien. Hay miles de barquitas que hacen su agosto con los turistas indios y puntualmente occidentales. Vendedores de ofrendas hindúes. Gente que te intenta encasquetar el punto en la frente. Un cansino que me ha perseguido 5 minutos diciéndome que un masaje 50 rupias... Es bastante abrumador por momentos. Menos mal que esto me pilla de últimas porque de primeras quizá me hubiera agobiado. Ahora ya me siento y cuando se me acercan casi que ya se si quieren un selfi o me quieren sacar el dinero, si te dicen "bro" buena señal pero como empiecen con el "Sir" algo quieren. Me he hecho lo menos 10 selfis.
A las 18 he visto que la gente se comenzaba a agolpar en uno de los ghats en los que ya había sillas y unas plataformas preparadas. Entiendo que van hacer lo mismo que en Haridwar, el Ganga Aarti, que es la ofrenda al Ganges. Cojo mi buen sitio y a esperar. En la espera me he echado un par de amigos indios y se ha hecho amena. Aquello estaba hasta los topes de gente. Modo Haridwar. Gente por todas partes.
Ya de noche ha comenzado el ritual. Más épico que en Haridwar y más organizado. Primero todos cantan una serie de rezos con palmas y demás y luego los monjes hacen las ofrendas. Pétalos, incienso, fuego, aceites... Aquello se llena de humo hasta arriba y la atmosfera es total. En Haridwar tuvo un punto más loco y es que los monjes se metieron en medio de la gente con el fuego mientras salpicaban agua aquí, como decía, esta más ordenado, es más como una exhibición. Al terminar todo el mundo se agolpa a dar dinero y es que me parece a mí que lo de dar dinero debe ser como un sacramento para ellos, básicamente se pelean por darlo.




Justo cuando ha terminado se me ha acercado un hombre y me ha preguntado si me pueden hacer una entrevista, que es para la tele y que quiere conocer mi opinión como europeo sobre el ritual. Le he dicho que mi inglés es más bien regulero y dice que no pasa nada que el me entiende. Pues ahí es nada, que me he puesto a hablar delante de una cámara flipándome con el rollo de las energías. Decir energía en ingles viste mucho. "Very spiritual, a lot of energy" Menos mal que la vergüenza se me acabó y que esto no lo va a ver nadie occidental.
Después de la entrevista, y de esquivar a 5 cansinos ofreciéndome masajes y paseos en barco, voy al que ya es mi bar a cenar. Noodles con huevo muy aceptables, nada picantes, coca cola y a dormir.
Mañana toca madrugón para poder hacer el paseo en barca al amanecer