22. Excursión a las Tres Lagunas: Laguna Miscanti, Laguna Miñiques y Laguna Chaxa. Parte 2.
Llegamos a Laguna Chaxa , en el Parque Nacional de Los Flamencos. y como bien indica su nombre, es un lugar muy apreciado para observar flamencos. Leemos que hay mas de 500 pero que hace unos años apenas quedaban un centenar.

Hay unas pasarelas que permiten descubrir la historia del Salar de Atacama, el más grande de Chile, con una extension de mas de 3000 km2, rodeado de volcanes que, con el azul de la laguna, produce un efecto espejo espectacular.

Son casi las 3 de la tarde, estamos a casi 2300 metros, sin sombras en la Laguna y con este sol, por mucha gorra y protección, es peligroso, asi que buscamos un plan. Lo ideal seria un bar, cafetería, tiendecita, lugar de descanso en el cercano pueblo de Toconao, pero nada.

Leemos que merece la pena una visita a la Quebrada del Jere, y nos parece un buen plan. Es una visita relativamente corta, y aunque aparentemente hay que pagar entrada, la señora de la puerta esta haciendo obras de jardinería en el recinto y nos dice “pase nomas”, asi que paseamos por la Quebrada. Y es un lugar curioso, con buenas vistas del desierto si subes al mirador, pero prescindible si no te sobra tiempo.

Al ser invierno, el sol empieza a bajar sobre las 5’15 y ya estamos de nuevo en la Laguna de Chaxa, sentados en silencio, y esperando que baje el sol. Sinceramente, lo mejor no es la puesta es sí ( aunque es de las que se te quedan en la retina, sin duda). Lo mejor es estar, sentados en silencio, mirar como los flamencos comen, caminan, alzan el vuelo, comen, se cortejan… Y de fondo, las siluetas de los volcanes nevados en la cima, especialmente el Licancabur. Precioso.

Y el maravilloso efecto espejo en el agua. No podemos parar de tomar fotos. Sobre las 6’15 ya se esconde el sol, y regresamos a San Pedro felices de todo lo que hemos visto hoy.

Cenamos en el Rincón de Sal y la carta es variada y parece todo muy apetecible, a juzgar por los platos que sirven. Y la acertamos, de nuevo.
La vida nocturna ( tardeo mas bien, porque son poco mas de las 8 cuando terminamos de cenar ), anima las calles. Tiendas de souvenirs abiertas, compras, y también lavandería, cosa que nos viene muy bien porque a minuto del hotel, hay una lavandería que tiene servicio express, y servicio normal. Por poco mas de 5 euros, tienes el servicio express, así que ideal para llevar y recoger la ropa antes de cenar. Si no recuerdo mal, cierra a las 20 h.
A dormir que mañana madrugamos...