23. El Geyser del Tatio. Parte 1.

Salimos de madrugada, muy de madrugada hacia el Tatio. La idea inicial era salir sobre las 4’30 pero uno de los guías turísticos que nos encontramos ayer en Chaxa nos dice que no hace falta salir tan pronto si tenemos coche propio, y que ahora en agosto lo importante es estar allí sobre las 7. Las excursiones de agencia sí que salen como a las 4'30. Si llegamos antes, aún no ha salido el sol y hace muuuucho frio, a menos muchos.. Por lo que si llegas a las 6 es es pasar aún más frio, sin necesidad. Desde San Pedro son unos 100 km pero no es una carretera fácil, y se recomienda un 4x4, aunque vemos coches normales circulando. Es aún negra noche y lo mejor de todo es el cielo, totalmente estrellado. No podemos pararnos. Ya habrá tiempo para mirarlas más tarde. Pero te quedarías un buen rato bajo esem manto precioso...

Llegamos al punto de pago de entradas del Tatio. El termómetro marca "solo" 4 grados pero estando a 4320 mt de altura, el frio es mucho.. Menos mal que en San Pedro compramos unos saquitos o "warm holders”, que te los puedes pegar en distintas partes del cuerpo y te calientan. Algo ayuda porque estamos a 2 grados. Funcionan perfectamente y duran horas. Y los venden en la farmacia de San Pedro. Apuntadlo.
Hay un kilometro desde la casita donde compras la entrada ( y hay baños pero no cafetería ) hasta el parking. El recorrido se hace en coche. Menos mal. Lo singular del lugar es que este campo de geysers es el más alto del planeta y los flujos de gases que emanan con los primeros rayos de sol, son más fuertes e incluso salen pequeños arco iris.

Un total de 64 geysers y un número similar de fumarolas por lo que el espectáculo de columnas de vapor y silbidos, parece un poco el Infierno de Dante ( algunas columnas suben hasta 35 metros) y los nombres no engañan: hay uno que recibe el nombre de El Asesino, por que más de un turista ha querido tocar el agua y no ha tenido un final feliz.

No hay limite de tiempo para estar, pero sobre las 8’30 la actividad de los geyser baja y casi todos los turistas, empiezan a marcharse. Nos quedamos un ratito más para tomar fotos, y casi nos quedamos solos. Se visitan las antiguas termas desde fuera, ya no están activas por la peligrosidad, y creo recordar que hay unas nuevas en el recinto, así com unas pequeñas cabañas en construcción, para alojar algunos turistas que quieran quedarse aquí. Creo que si eres amante de la astronomía es un lugar ideal. Te puedes pasar horas sin nada de contaminación lumínica y según la época, debe ser emocionante quedarse aqui. Para el resto, están tan aislado que no todos le ven la gracia.

De regreso, vamos parando para hacer fotos y contemplar esos espectaculares paisajes lunares, que a la ida, no se veian. En una de las paradas nos viene a saludar un pequeño zorro, pero a juzgar por lo tranquilo que va, debe estar mas que acostumbrado a los turistas, que paran a desayunar en esa zona esperando a ver, si le “cae” algo. Un zorro listo, como debe ser..
