Hipólito Yrigoyen es el nombre actual del pueblo anteriormente llamado Lago Posadas, y que la mayoría sigue conociendo así. Un pueblo patagónico pequeñito, pero muy cuidado, en la Patagonia profunda. Donde todos te saludan…..la Patagonia auténtica...
Hipólito Yrigoyen es el nombre actual del pueblo anteriormente llamado Lago Posadas, y que la mayoría sigue conociendo así. Un pueblo patagónico pequeñito, pero muy cuidado, en la Patagonia profunda. Donde todos te saludan…..la Patagonia auténtica y poco conocida.
Entre la estepa y la Cordillera, y a 15 km de 2 preciosos lagos. Un entorno con muchos paisajes diferentes en poca distancia.
Hacia la estepa, cerros de colores, ocupados antiguamente por indígenas, que moldeados por el viento recuerdan lejanamente el paisaje del NOA.
Hacia la Cordillera, lagos de distintos colores, ríos que forman valles espectaculares.
Ingredientes que lo convierten en un sitio muy interesante.
Si no fuera por moucho, no habría conocido este lugar.
Día con sol, nubes, y muuuuucho viento.
Una ruta de ripio permite acercarse a los lagos. El Lago Posadas, a 15 km del pueblo, de color verde esmeralda, o turquesa, depende de la luz.
El arco de piedra sobre el Lago Posadas, al que llaman, más familiarmente, "el dinosaurio bebiendo".
El lago Posadas convive con un vecino bien avenido, con el que compite en belleza, el lago Puyrredón, sobre el cual desagua. Un estrecho istmo, los separa, o.....los une.
Desde la distancia podemos observar la diferencia cromática, que confiere un encanto especial. El Posadas, de color verde, y el Puyrredón, de azul intenso. Conocimos a este último en Chile hace unos días, donde lo llaman lago Cochrane, y allí vimos el punto en el que desagua al río Cochrane, que después vierte todas estas aguas al Pacífico.
Por el itsmo pasa la ruta de ripio por la que llegamos al lago Puyrredón, de aguas azules, bordeado por la Cordillera. ¡Precioso!
Continuando por la orilla del lago, disfrutamos de bonitas vistas: el campo florido, el lago azul, las montañas nevadas……..
Pasada la Estancia Suyay, a orillas del lago, un vado de un río nos impide continuar. No merece la pena arriesgarse. Nos quedamos a 3 km del final del camino. Ya no hay camino más allá, en la frontera con Chile.
Nos queda recorrer otra joyita desconocida, el Valle del río Oro, río que desemboca en el lago Puyrredón, y que forma un valle de belleza impresionante. Una huella de 20 km permite acercarse al Monte San Lorenzo, el más alto de la Patagonia argentina, y el segundo más alto de toda la Patagonia, con 3706 m. Ya habíamos intentado acercarnos desde el lado chileno, y no lo conseguimos. Nos han advertido que esta huella es apta sólo para 4x4. No tenemos tracción doble, aunque sí un vehículo alto. De todas formas, vamos a intentarlo de nuevo.
La huella empieza a subir, río arriba. Poco antes de su desembocadura, forma un estrecho cañón.
Y después se abre la preciosidad de valle, con las montañas al fondo. Un paisaje impresionante, en absoluta soledad. Por allí no aparecen ni guanacos.
Muchísimo viento. El lugar se merecía un paseo a pie, pero hoy, salir del coche, implica echar a volar. Nos estamos enterando, de verdad, de la fuerza del viento patagónico. (En realidad, fue el único día que sufrimos viento fuerte en la Patagonia).
Varios arroyos caen sobre el curso del río, que nosotros seguimos. Hasta 7 arroyos nos vemos obligados a vadear, a lo que se añaden desprendimientos sobre el camino, que casi nos impiden seguir. A la primera no pasamos, marcha atrás, y volvemos a intentarlo tomando más impulso, a la segunda pasamos. Pero….el octavo curso de agua, ya es un río en toda regla, ¡complicado!. Nos bajamos, miramos…….más de 1 m de nivel de agua. Imposible cruzar con el coche. ¿Y si lo intentamos andando? Quedan sólo 5 km para el fin del camino. Miramos…….río arriba…………río abajo. Imposible, mucha agua, con mucha fuerza, fondo de grandes cantos rodados resbaladizos. Media vuelta
Llegar hasta aquí ya ha valido la pena. Recorrer 15 km del Valle del río Oro no se hace todos los días. Incluso, ……..casi nadie lo ha hecho jamás. Un sitio escondido en la Patagonia desconocida, remota.
De nuevo, acercarnos al Monte San Lorenzo, se nos ha presentado como misión imposible. Lo intentamos en Chile, y lo hemos vuelto a intentar en Argentina.
Pero esto no quedará aquí. Lo seguiremos intentando otro año, más preparados para ello.
El padre De Agostini también anduvo por estos lares hace bastantes años, convirtiéndose en el primero que consiguió hacer cumbre en el San Lorenzo.
Aunque, después nos enteramos que después de los 20 km en coche, hay que hacer otros 20 km andando para aproximarse al monte más alto de la Patagonia argentina.
Mientras regresamos, las nubes, que habitan las montañas casi de forma permanente, van avanzando hacia los lagos y hacia la estepa.
Desde un alto, gozamos de una bonita panorámica.
Intentamos tomar algo en El Tío Camping, pero todavía estaba cerrado, preparándose para la inmediata llegada del verano.
Y nos subimos a otro mirador, también con bonitas vistas de los lagos, aunque las nubes ya no permitían ver las cumbres, pero sí que podemos distinguir los diferentes colores de ambos lagos.
Todavía tuvimos tiempo para curiosear por los cerros de los alrededores, formaciones geológicas de colores. Uno de ellos es el Cerro de los Indios, al que sólo está permitido acceder con guía, y que conserva pinturas indígenas. Ronda la creencia de que en este lugar habitaron unicornios.
Aunque, una singular nube se empeñaba en atraer nuestra atención.
Alojarnos en La Posada del Posadas fue un acierto. Con Susana mantuvimos animadas y emotivas conversaciones, y nos hizo sentir muy a gusto. Disfrutamos con sus ricas comidas. Me dejo anotado que, cuando vuelva por allí, tengo que pedirle que me prepare otra lasaña de berenjenas, con su estilo italiano.
Tengo que hacer esa subida maldita, aunque tenga que llevar a hombros a la parienta, pero no me quiero perder el final del Tronador con esas preciosas cascadas.
Si el tiempo no lo impide, claro
castellnou, muchas gracias por tus comentarios. Tengo que advertirte que la subida a Piedra Pérez es difícil. Y cuando digo difícil, no me refiero a cansada. Siempre animo a hacer una ruta cansada, porque uno siempre puede más de lo que piensa, y además no pasa nada por intentarlo, siempre se puede dar vuelta. Pero cuando es difícil, prefiero advertirlo. Es un sendero muy vertical que sube la montaña a lo bruto, incluso peligroso. En ocasiones teníamos que usar las manos para agarrarnos a raíces, ramas, o lo que pillásemos, para mantener el equilibrio. Cualquier resbalón te tira varios metros para abajo. Y la bajada también es peliaguda. No está señalizada, es muy poco transitado, y poca gente conoce el punto exacto de comienzo del sendero. Todo ello después de descalzarse para cruzar el río de agua helada que baja del glaciar. Recomendable llevar escarpines. Pienso que no es para cualquiera.
Eso sí, lo que ves desde arriba te deja sin palabras. Las fotos no hacen justicia. No tenía suficiente angular, pero sí que lo tengo grabado en mi cabeza.
Hay unas vistas parecidas desde el camino que lleva al refugio Otto Meiling. En ese caso, el sendero es fácil, aunque cansado, porque es largo y además puede hacerse monótono en ciertos momentos porque se recorre mucho bosque. Ese camino sí que es apto para cualquiera, en cuanto a dificultad. Si uno se cansa puede dar vuelta, pero no es peligroso. No hace falta llegar al refugio para ver unas vistas impresionantes de verdad, pero sí que hay que recorrer tal vez 9 ó 10 Km de subida.
Insisto en que la realidad es muchísimo más espectacular que lo que muestran las fotos.
Tus diarios son espectaculares, meha... vaya dos pedazo de rutas que te marcaste entre Chile y Argentina. Itinerarios supercurrados, relato ameno y fotos de infarto. Me van a venir muy bien, si nada se tuerce a finales de año pasaremos un mes por esa zona y queremos combinar ambos países. Aunque me temo que habrá que seleccionar, y mucho...
Gracias por compartir, voy a sacarle mucho partido a este diario y al de Chile. Te dejo unas merecidas estrellas, y porque no se puede más...
Muchas gracias Magrat por tus comentarios. Siempre hay que seleccionar, pero allá hay tantos sitios bonitos que cualquier elección tiene altas probabilidades de éxito.
Ah, y sin estrés, que dicen por allí que en la Patagonia quién se apura pierde el tiempo.
IGUAZU, PATAGONIA Y TIERRA DEL FUEGO 2010Viaje por P.N.IGUAZU, P.N.LOS GLACIARES en la Patagonia argentina, el P.N. TORRES DEL...⭐ Puntos 4.85 (20 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 3
Argentina Relinda28 días recorriendo Argentina. Septiembre 2012⭐ Puntos 4.00 (2 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 3
Gracias @venecia1. No tengo nada cogido porque lo hago por mi cuenta, solo he reservado los campings/refugios. Por lo que he visto en la web de BusSur, hay opción de ir desde PA pero llegaría muy tarde para la etapa del primer día (sales pronto de PA y empalmas con el bus desde PN a las 12 que llega a las 2). Tengo que dormir la noche del día 8 en PN sí o sí y coger el primer bus. Qué es lo que no te gusta de la primera opción? La paliza del primer día?
Sobre la vuelta: me están entrando dudas sobre si pasar dos noches en Santiago, primero por dar más margen a la conexión desde Calafate... Leer más ...
Pues la paliza del primer día es uno de los motivos. Otro es que si llegas por la noche a PA desde Santiago el 5, poco margen de maniobra te quedaría si hay algún retraso para llegar a la excursión de los P.Rey el 6, que recuerdo salía temprano y además cuesta una pasta.
Puestos a arriesgar, con lo que me sentiría más cómoda es con el riesgo de, a malas, tener que ir de PA a PN en otro tipo de transporte que no sea bus de Bus Sur el día 8 por la noche.
Respecto a Santiago, a mi tampoco me flipó, pero da para echar un día entretenido, tiene cosillas.
Hmmm y si en lugar de meter una noche extra en Santiago a la vuelta lo hago a la ida? De esa forma podría volar a PA por la mañana, tendría 3 noches (2 días completos) en PA, y podría coger el bus a PN tranquilamente por la mañana del día 8... Y a la vuelta sigo teniendo una noche en Santiago y un margen de 17h para conexión con el vuelo internacional... Qué indecisión!
Edito. Va a ser que no, no hay vuelo directo desde Auckland a Santiago el día 4 (solo opera lunes, martes, viernes y sábado).
El único punto que cuidaría es el del regreso, de andar bien de tiempo para no estresarte y llegar bien. Lo que pase antes y durante el viaje podrás corregirlo con margen, pero el regreso es mas complciado ir jugado.
Saludos.