A las 8 en píe y salimos a comprar el picnic del día, nos compramos un café en el McDonald's del hotel y rumbo al Parque Nacional de Zion. Este parque está en el estado de Utah, por lo que tiene una hora más que el estado de Nevada, donde está Las Vegas. Llegamos a las 13 para nosotros, Visitor Center y coche en el parking, ya que en este parque hay que moverse andando o en los buses eléctricos. Alquilamos una bolsa estanca, para que no se nos mojarán la cámara, móviles y documentación en el transcurso del Trail. Tardamos unos 40 minutos en llegar a nuestra parada,
la última Temple of Sinagwa donde queríamos hacer la ruta de los Narrows. Las primeras millas son muy fáciles y por un camino asfaltado, unas vistas impresionantes, a los 25 minutos llega lo bueno, el camino se acaba y empiezan los Narrows, vas andando por el lecho del río, bastante frío. Al inicio hay mucha gente, poco a poco van dándose la vuelta,
según aumenta la dificultad. La verdad es que disfrutamos muchísimo y a las 2 horas de camino decidimos parar, 

tomarnos el picnic y volver, la ida por el río la hicimos a un ritmo bastante rápido, la vuelta nos permitió meternos en algunas pozas donde el agua te cubría hasta los hombros y así pudimos disfrutar de todo el encanto del Trail. 
Así lo hicimos y a las 18 estábamos saliendo del Parque, con ganas de llegar a Las Vegas
porque queríamos disfrutar de la noche en Las Vegas Boulevard. Salimos del hotel y tal como nos recomendaron en la recepción, cogimos un taxi. Según nos dijeron estaba bastante lejos y había que cruzar zonas no muy seguras. Dicho y hecho, clavada de 20$ y ya estábamos en todo el meollo. 
Lo primero fue ver la atracción del Volcano, nos metimos en el Cesar Palace para ver a las estatuas Droides, tras ello vimos el espectáculo de las fuentes del Bellagio.

Ahora tocaba Montecarlo, New York, Excalibur, hubo alguno más y acabamos esa parte de la calle en el Luxor. Impresionante todo, cada hotel muy ambientado, no faltaba ningún detalle. A mí me fascino la fachada del New York, será porque aún no he ido y a mi novia el Luxor. Tras atravesarlos y fotografiarlos bajo un calor sofocante, decidimos cruzar la calle y visitar los de enfrente. Los que más nos gustaron fueron Paris y Venecia, eran las 1:00 y la ciudad no parecía tan segura como unas horas antes. Presenciamos una pelea y en ese momento decidimos llegar a la altura del Volcano y regresar al hotel, aun saldríamos una noche más en Las Vegas, así que decidimos volvernos a descansar.




