Hoy hemos puesto rumbo a Orcha. Está muy lejos de Bundi y además la carretera estaba cortada por las inundaciones en varios sitios, así que hemos tardado más de siete horas en llegar.
Por el camino hemos dado vueltas por carreteras cortadas, pasado por barro, por baches, por lagos que se habían formado por la lluvia. Hemos visto una vaca pariendo, y esto no es broma, y hasta hemos comido, otra vez comida muy buena y los mejores chapati del viaje, eso lo digo yo.
Por fin llegamos a Orcha, el hotel no muy allá, pero barato y mi madre hizo que limpiasen los baños otra vez porque dice que no olían del todo bien.
Orcha es todavía más peacefull que Bundi. Es sólo una calle con el río Betwa al final. En el río, que es super bonito, la gente está bañándose y lavando ropa.


Al lado hay varios cenotafios de marajás con un jardín en el centro muy chulo. Llegando a los cenotafios hemos visto un entierro, unos hombres llevaban a un muerto a hombros sólo tapado por una tela blanca y se veía todo y otros pocos hombres iban siguiéndolo. Mis padres no me han dejado mirar, pero mi hermano Kailas sí ha mirado y se ha quedado un poco impresionado.
Después de ver los cenotafios, que aquí se llaman Chhatris y hartarnos de hacer fotos hemos ido al fuerte y palacio, se entra por el mismo sitio.


Por fuera es muy chulo, se parece al de Bundi y ya nos quedamos para ver un espectáculo de luz y sonido que había en el fuerte. La verdad, nos hemos quedado por ver alguno, pero a mí me ha aburrido un poco porque contaba en inglés la historia de Orcha, que significa la ciudad oculta y contaba que el esplendor de la ciudad fue entre los SXVI y XVIII y como murieron los rajás y quién los conquistó y cómo Kristna se le apareció a la reina y le dijo que construyese un templo en su honor y la verdad yo me perdí un poco pero no estaba mal del todo. Un rajá el primero murió intentando salvar a una vaca del ataque de un tigre, el tigre lo mató, a quién se le ocurre y otro murió envenenado por su mujer con unos pasteles y cuando se los comió dijo: yo sabía que estaban envenenados. ¿Pues para qué se los come? En fin, estas cosas que cuentan de los marajás y rajás nunca sé si son del todo verdad. Cuando ha terminado el show hemos ido con Ranvir al templo de Ram Raja que está también super cerca y hemos entrado. Es un templo dedicado a Rama. Nos hemos tenido que quitar cualquier cosa de cuero, cinturones y bolso y dejarlos fuera.
El templo está en una plaza muy bonita con una fuente de colores y había mucha gente sentada en el suelo, unos pidiendo dinero o comida, otros cantando. Dentro del templo un sacerdote te echaba agua bendita y la gente daba ofrendas y estaban sentados bailando y cantando. Fue genial.
Desde allí hemos ido a cenar, mis padres lassi y nosotros una pizza estilo indio. El camarero ha estado hablando con nosotros y hasta nos ha cantado una canción porque dice que le encanta cantar. También nos ha contado que estudia informática en Janhsi, que es una ciudad grande que está muy cerca y que no pudo examinarse a pesar de haber estado estudiando todo el año porque no tenía dinero para pagar las tasas de los exámenes oficiales. Así que ahora está ahorrando para poder hacer los exámenes. Aquí ya ha empezado el curso 2016-17 porque sus vacaciones de verano son en mayo y junio que es cuando más calor hace.
Volver al hotel por las calles casi vacías de Orcha es chulo porque se ven las cúpulas de los templos iluminados y el fuerte-palacio.
Volviendo al hotel, cuanto más cerca el hotel estábamos, más se escuchaban cantos hindúes…. ¡Que guay! pero llevo ya dos horas en la cama, estoy terminando de escribir el blog y las canciones no paran y suenan a todo volumen por los altavoces del templo que hay justo al lado de nuestro hotel..ejem…ya no me parece tan guay….