Dia 20. Mount Cook - Península de Banks
A la hora de planificar la visita al Mount Cook nos dimos un margen de dos días por si el mal tiempo nos impedía hacer la excursión hasta el Glaciar y ver la cima reflejada en el lago. Por suerte, con el día espléndido de ayer ya hemos cumplido con el planning. Así, tenemos un día extra. Y aunque es un paseo muy bonito y se podría repetir sin duda alguna, está el día gris y seguramente no se verá nada en el glaciar.
Antes de salir, nos acercamos hasta el Hotel Hermitage para visitar el Museu dedicado a Sir. Edmund Hillary pero a pesar que el cartel dice que abren a las 8, la chica de recepción nos dice que estos días de invierno abren un poco más tarde. Y quizás serán las 8.30 o las 9..
Nos hubiera hecho gracia visitarlo pero tampoco es algo imprescindible, así que emprendemos el camino hacia ChristChurch. Y nos ahorramos los 20 NZD por persona...

Como no hay otra carretera para salir del Monte Cook, volvemos por la SH80 hasta Twizel y por la SH8, llegamos hasta el Lago Tekapo, un lago de un azul turquesa increible.
Estamos cansados, la lluvia y los casi 500 km del día nos ha dejado k.o..


Con el día gris, las vistas no creemos que sean muy buenas, así que damos media vuelta y nos tomamos un chocolate caliente en el pueblo de Tekapo Lake. Entramos en la oficina de turismo para preguntar qué hay de interesante de camino hacia Christchurch, y la señora es muy clara “ no really much”. Antes de irnos, visitamos la iglesia del Buen Pastor construida en 1935 con una gran ventana abierta al lago desde en el ábside y el cercano monumento a los mejores ayudantes de los pastores, los perros de raza “collie”.

En Geraldine enlazamos con la Scenic Route de la SH72 para comprobar si las llanuras de Canterbury son tan espectaculares como dicen las guías pero empieza a llover, y tiene pinta que no va a mejorar.

Al pasar por Mount Sommers cogemos un desvío hacia Edoras ( nos marca 50 km para llegar ) y ver la capital del reino de Rohan, en El Señor de Los Anillos. Y como hemos dicho en algún momento no somos super fans, pero las localizaciones corresponden a lugares preciosos, así que nos vamos hacia allí. Tardamos 1 hora en hacer los 49 km del trayecto porque la carretera es de gravilla, y solo nos cruzamos con un coche, sin duda otros frikis. Con el día que hace, no luce mucho pero las fotos que vemos en internet son preciosas. Y luego la imaginación y los decorados hacen el resto..
Después de esta fricada, tenemos que organizar el día de mañana. De camino a Christchurch elegir :
Opción A. Kaikoura (180 km) y poder hacer el avistamiento de ballenas. Que ya hemos visto en otros lugares.
Opción B. Península de Banks ( 80 km). Opción ganadora.
En Rakaia, el gps de la caravana nos hace evitar la SH1 y nos desvía por carreteras secundarias. Le hacemos caso pensando que nos hará rodear Christchurch y evitar el tráfico. El problema es que vamos con la reserva y llevamos kilómetros sin ver una gasolinera.
Entramos en la Península de Banks con la reserva casi agotada y nosotros, en silencio tenso, atacados por los nervios. No quiero mirar el cuentakilómetros porque cada vez marca menos... Cuando por fin encontramos una gasolinera, nos quedaba depósito para apenas 5 km más. Pasado el momento crítico, llegamos a Akaroa, la ciudad más grande de la península y leemos que es la más antigua, fundada en 1840. Las carreteras son estrechas, con muuuuchas curvas aunque por suerte, ha parado de llover e incluso sale un poco el sol.
En Akaroa aparcamos al lado del puerto, en la zona habilitada y gratuita, a menos de 2 minutos del centro. Se nota que es invierno, porque apenas hay gente en la calle y ni mucho menos ambiente en los bares.