La pirámide Acodada
La pirámide acodada, curvada, combada, romboidal o pirámide sur de Dashur fue el segundo intento de Sneferu para construir su cenotafio como tentativa fallida de pirámide de caras lisas.
Es la mejor conservada de todo Egipto ya que aun puede verse gran parte de su revestimiento calizo.
Su altura es de 105 metros y tiene una base cuadrada que mide 188 metros de lado. Se encuentra a un kilómetro de la pirámide roja.


Como se sabe, la característica mas llamativa es la curvatura que puede verse en todas sus caras y que se debe al cambio de ángulo de inclinación de 54º a 43º. Este cambio fue consecuencia de la aparición de grietas lo que hizo suponer que de seguir la construcción con el ángulo inicial, el peso no podría ser soportado por la base y se vendría abajo. Si se hubiera seguido el plan inicial la pirámide hubiera alcanzado los 138 metros de altura.
Otra característica de esta pirámide es la duplicación de las entradas y de las cámaras funerarias. Por primera vez en la historia, las bóvedas escalonadas son de cuatro caras y no de dos como hasta entonces.
Como las otras dos de Sneferu, no hay sarcófago en su interior.


Desde allí arriba, en la entrada, puede verse la pirámide negra. Lo que queda de ella.
Construida por Amenenhat III, unos 700 años después de las que están a su lado.
Éste faraón, de la XII dinastía, fue con Sneferu, los únicos monarcas que construyeron más de una pirámide. Amenenhat III construyó otra en Hawara (60 Kms al sur) después de la negra, probablemente al observar, en la suya, las mismas grietas de la combada de Sneferu, pero él las achacó a la deficiencia del terreno donde estaba asentada.
El recubrimiento de caliza se ve ahora perfectamente. Puede hacerse uno una idea del trabajo de pulido de la piedra para conseguir esa perfección con los utensilios que tendrían hace 4500 años.



En este caso entré yo solo, Maribel, mi mujer, ya había llegado al cupo de pirámides.
La entrada abierta al publico es la de la cara norte, a 12 metros del suelo. Para mi, el corredor descendente de 80 metros fue el mas incómodo de todas las bajadas porque es el mas bajo de todos. Tiene pasamanos a los lados pero yo prefería asirme a las tablas del suelo ya que mi espalda tocaba con el techo en cuanto me erguía lo mas mínimo.




El pasillo desemboca en un pasaje horizontal de 4,9 mts de longitud hasta una primera cámara, desde donde una escalera de madera andamiada y un estrecho pasillo de 3 mts. te lleva a la cámara mortuoria.




Les contaré un secreto. Una vez arriba del todo y asegurándome que nadie me seguía, descargué mi vejiga en una esquina de la cámara. No habría podido aguantar ni media subida hasta la salida. Luego derramé agua en la misma meada. Seguro que los dioses me perdonan este desliz.

Almorzamos en un restaurante similar al del día anterior pero esta vez sin cerveza y sin tabaco. No conservo fotos del local ni de la comida. éstas de abajo son de la cena en el restaurante Taboula, muy cerca del hotel, que como se puede observar, tenia turistas, cerveza y ceniceros. Comida muy rica y abundante. Como los precios. Antes habíamos vuelto al hotel. Siesta, descanso y piscina.



Mañana. Toda la jornada libre. Era un día añadido por nosotros para dedicarlo por completo a El Cairo. Sin despertadores ni prisas.