DÍA 27/05/2022 Laguna 69. la excursión 60 soles, más 30 soles de entrada al parque.
Dicen que una de las lagunas más bonitas del mundo; si vas con esa idea te vas a decepcionar, como me ocurrió a mí, no hay lugares mejores ni peores, si no que cada lugar es único.
En mi opinión lo que importa de una experiencia es tenerla. Y desde ese punto de vista, si, la Laguna 69 es única: aguas de color turquesa que cambian con la luz y la neblina, un glaciar y varios impresionantes nevados encima. Hemos cumplido con una ilusión y yo me considero afortunado de haber estado allí.

A las 5 de la mañana ya estamos en el punto de reunión (los primeros) en una esquina de la calle principal, cerca de la Agencia. Aunque nos ofrecieron la posibilidad de recogernos en el hotel, al estar relativamente cerca preferimos esperar allí.
Esta vez no es un mini bus montamos en un bus de unas 50 plazas y elegimos los asientos de delante. Recorremos varios hoteles y paradas y al momento (un momento largo) el bus ya está completamente lleno. El guía nos explica el plan por encima y nos dice que podemos dormir hasta el lugar del desayuno, imposible al menos para mi ¿habéis visto alguna vez a un conductor de autobús haciendo conducción deportiva?. Llegamos hasta Yungay y cogemos una pista sin asfaltar en dirección a la base del Huascaran, esta zona se la ve muy fértil y próspera, con invernaderos, ganado y maquinaria para labrar.
Paramos a desayunar el guía que no está muy hablador nos da un tiempo, después continuamos hasta la la Laguna Chinancocha laguna hembra, donde hacemos una parada para unas fotos que bien lo merece porque a primera hora de la mañana el paisaje es increíble.

Al comienzo del trekking, el guía nos indica el camino, establece unos horarios máximos a partir de los cuales ya debemos estar regresando, el guía irá el último con la mochila de emergencia. Ya no volvimos a verle más hasta la vuelta. Nuestro guía y otros guías más tuvieron que ayudar en el rescate de una persona que había sufrido un accidente escalando uno de los nevados de los alrededores. Le pregunte que porque no usaban un helicóptero, pero se echó a reír.
Al comienzo el camino discurre por amplios prados, varios carteles pintados de madera advierten de la protección y el valor ecológico de la zona e indican el camino.




Si en la ida el condur iba rápido, no se lo que o quien le esperaría a la vuelta, adelantamos varías furgoneta y turismos en la pista de tierra. Me recordaba a una serie de dibujos animados que veía de niño, “Los Autos Locos” suerte que siempre llevo alguna pastilla de biodramina.