La Paz en Bolivia es una ciudad indígena. Conviven en ella diversas concepciones culturales y expresiones étnicas que le imprimen a la ciudad una especial fisonomía muy diferente a otros lugares conocidos.

Es una ciudad segura pero si vas hay que tener en cuenta:
Para trasladarte pedís mejor un radio-taxi, especialmente si salís de noche. Al caminar en lugares públicos estás atento a tus efectos personales.
No contrates servicios de turismo en la calle.

Llevá siempre el nombre, dirección y teléfono de tu alojamiento.
Los mercados artesanales y el de Brujas, la zona residencial, su parte colonial, los museos y el Mirador de Killi. Killi es tu cita obligada de esta singular ciudad.
El de Brujas te sorprenderá con los fetos y llamitas disecadas que si los comprás y enterrás en el patio de tu casa, según dice esta singular creencia, te liberás de los malos espíritus.

El Equeco también es un personaje muy especial, tiene muchos paquetes con comida, es el signo de la abundancia y si le ponés un billete y le prendés un cigarrillo, la vida te sonreirá.

El enloquecido tránsito de coches, combis, ómnibus de todos los colores, marcas y modelo te sorprenderán y tendrás que acostumbrarte a esquivarlos en esquinas y calles angostas.

Los paceños están orgullosos de su montaña Illimani, cerro nevado que domina la ciudad y le cantan canciones, le escriben poemas, le pintan cuadros; el paceño tiene un romance con su cerro tutelar.
Y su gente que se ve fuerte y se levanta y sigue adelante después que le quitan todo lo que tienen.
Y vuelven a empezar y a soñar sin dejar de trabajar.
En las calles se ven los que recuerdan con tristeza la historia que están perdiendo y valoran lo que tuvieron por siglos.
Y ves gente que sonríe cuando la mirás aunque tenga muchas cargas y su vida transcurra en la calle ganándose el pan y seguramente también estarán los rebeldes, los que nunca se callan a pesar de todo y dicen lo que sienten.

Un atractivo a la ciudad es TIWANAKU que es el principal sitio arqueológico de Bolivia, uno de los más significativos de la cultura andina. Y las palabras del poeta y narrador boliviano Oscar Cerruto en un fragmento de "Enumeración de tu heredad" nos deja una mirada extraordinaria de esta singular ciudad de La Paz.
Es tuyo este cielo de agua dónde las nubes transcurren como barcos
y saltan como peces
los relámpagos.
Tuya es la nieve, tuya
la cordillera,
y el silencio azulado
que en sus alturas se congela.
La pampa mineral también te pertenece
con los cincos voraces
de los vientos
que le arrancan sonidos musicales.
El río de piel oscura
y melancólica,
en el que se implican los idus del mito
y los tumultos de la historia.
Y allí al fondo está el lago
de eléctrica cintura,
corona de alabanzas,
proverbio transparente de la puna.
Y la antigua ciudad en que has nacido
sale a tu encuentro,
calicanto del aire y su hermosura,
vestida de aguaceros.
Urdida está como los sueños
y como tu linaje:
al tope de las torres de la bruma,
banderas de combate.

Pasaron tres días de recorrer esta singular ciudad y nos fuimos hacia la zona del Lago Titicaca que es el lago navegable más alto del mundo.