Por la mañana seguimos avanzando hacia la sabana. Nuestra primera parada es el Poblado Tomboronkoto. Aquí se trabaja en una mina de oro.

Al llegar vemos a uno de los trabajadores moviendo cuidadosamente un recipiente al que va añadiendo agua poco a poco para separar la tierra del oro.

Una mujer trae una cuba de tierra que ha sacado de la mina, la mezcla con agua y empiezan el filtrado.

Por otro lado tienen las tablas inclinadas con filtros que nos enseñaron ayer, que realiza otro filtrado para que no se pierda nada de oro.

Y por último vemos a otra mujer que hace otro filtrado colocando una rejilla de forma vertical a la que le va pasando la masa de agua y tierra.

Un duro trabajo que realizan durante muchas horas, al que le ganan dinero si encuentran oro en la tierra de este poblado. Estos empleados no pertenecen al poblado y para trabajar en él, le tienen que pedir permiso al jefe del poblado, con el que llegan a un acuerdo del reparto del beneficio antes de comenzar las extracciones.

Estos trabajadores, nos cuentan que vienen de Guinea Conacry en bicicleta, y que cuando regresan a casa, lo hacen cargados de garrafas de agua para así disponer de este imprescindible recurso en la zona de la que vienen.