La siguiente parada es el Mercado Kedougou.

Aquí se une al grupo otra pareja que vienen de Ibiza. De inicio no tienen claro si encajarán en el grupo, pero rápidamente están integrados.
En el mercado compramos 6kg de galletas y otros 6kg de un fruto seco parecido a una nuez, que irán a parar a los dos poblados que tenemos previsto visitar en dos días, ya que según nos comenta Oumar son los poblados que necesitan más alimentos al ser los poblados que están en zonas más elevadas y como consecuencia los que menos facilidad tienen para intercambiar productos, bajar y subir mercancias e incluso los que menos visitas de turístas reciben.

Además algunas de las chicas que vienen en el grupo compran telas para que un sastre del poblado que visitaremos mañana les haga unas faldas.
Los demás nos perdemos por el mercado. Unos compran chilabas y otros vamos haciendo fotos a todo lo que nos llama la atención, como a la carne sin ningún tipo de refrigeración (y hacía más de 30 grados) o a las herramientas del carnicero.


Antes de dejar el mercado vimos a un vendedor que llevaba unos gorros que protegían el cuello del sol. Así que otro souvenir que nos traemos.
