Hoy he empezado el día con una pereza importante. Frío, nublado... Da la sensación de que hoy no veo ni Chimborazo ni chimboraza.
Me he bajado a las 6:30 a desayunar. El desayuno, bien copioso, y la mujer, Irma, un encanto. Al verme desanimado, me ha dicho que el tiempo arriba es totalmente cambiante y que a buen seguro lo veré. Ha sentenciado con una frase que pareciera que la llevaba preparada: "El éxito es de quien tiene la voluntad de intentarlo". Toda la razón del mundo la mujer.
Me he ido en taxi a la terminal y al poco ya estaba en el bus que va en dirección a Guaranda y que para en la entrada del parque nacional. Todo el viaje metidos dentro de una nube hasta que de repente ha aparecido el sol y el cielo azul con el Chimborazo al fondo. Glorioso.
El autobús ha parado en la puerta del parque y me he bajado junto con otros 4 guiris, dos alemanes y dos suizas. Una vez registrados, hay pickups que te suben hasta el primer refugio que está a 4800 metros por 5$. Un poco pasadas las 9 estaba ya empezando la ruta.
Aquí os dejo el enlace a la ruta de Wikiloc. TRACK DE LA RUTA
En el Chimborazo, a diferencia del Cotopaxi, llegar al refugio tiene poca épica. De donde te deja el coche hasta el segundo refugio hay poco andando. De momento el cielo está relativamente despejado y se ve bien la montaña. Del primer al segundo refugio se pasa por una especie de memorial en el que hay piedras conmemorando a los muertos en el Chimborazo. Los alemanes dicen que pasado mañana van a subir a la cima. Tiene que estar bonito, pero tiene que ser duro. Un viaje chulo sería venir en la época de cielos despejados, en julio o agosto, y hacer varios picos para terminar subiendo el Chimborazo. De momento no me llama el sufrimiento que implica, porque fácil no es. Además, te clavan 350$ por subir.
Al llegar al segundo refugio, las nubes han hecho su entrada triunfal y han terminado tapando todo. Del segundo refugio he ido a una laguna que hay cerquita, que está a 5100 metros. Aun estando a tanta altitud, la sensación no es tan grande, en parte porque ya voy más aclimatado y porque he subido en coche casi hasta los 5000.
Vista la laguna, empiezo la ruta de bajada. En vez de bajar en coche o por el mismo camino, hay una ruta que bordea el Chimborazo, pasando por una cueva que hacía de templo prehispánico en honor al Chimborazo.
La ruta ha resultado muy buena opción. Empieza llaneando hasta el templo por un paisaje de páramo puro salpicado de formaciones rocosas tipo roque. Después del templo, se baja más de 1000 metros de desnivel por gravilla clavando talones. Por el camino, varias vicuñas, algunas con sus hijas, solazo e incluso el Chimborazo se ha despejado nuevamente, disfrutándolo en la bajada. Ni un alma en todo el camino, soledad absoluta.
La ruta termina llegando a la carretera, donde una mujer estaba sentada mientras cosía, con su vestimenta típica. A la media hora ha parado una pickup, ha hablado en quechua con la mujer y luego me ha dicho que me baja a Riobamba por el mismo precio que el bus. Así que la mujer que cose y yo nos metemos al coche y a las 14:30 estaba en Riobamba. Me ha costado la visita al Chimborazo 10$ en total. De lujo.
En Riobamba le he dicho al hombre si me podía dejar en una zapatería. Las zapatillas que llevo han salido malas de narices y se ha hecho un agujero en la otra zapatilla. En un momento, el zapatero, que casi ni le entendía, le ha pegado un parche y su mujer lo ha cosido. A ver lo que aguantan. Las zapatillas son las Salomon Amphib Bold 2. NO LAS COMPRÉIS.
Del zapatero me he ido al ferretero. Hoy voy de recaos. Mañana, al final, voy a hacer camping en el Altar y me hacen falta piquetas para la tienda. Por 1$ me han dado 6 clavos bien hermosos.
Ya en el alojamiento he descansado un rato, hasta que le he preguntado a la dueña por el alquiler del saco de dormir para mañana. Me dice que el chaval del saco está en un pueblo que se llama Penipe, cerca de Riobamba, que me acerque a por él. Pillo un autobús dirección Penipe y, poco antes del atardecer, llego al pueblo. El pueblo es curioso porque tiene una iglesia dedicada a San Francisco e imágenes del papa por todas partes. En la plaza hay una estatua enorme que se llama Chivito, una especie de demonio rojo, el Chivito de Penipe. Resulta que cuando llegamos los españoles había un asentamiento indígena. Los misioneros, al ver que adoraban a una especie de demonio y de animales, usaron eso para evangelizar. Al final, la fiesta del pueblo es una especie de bailes de animales y demonios mientras pasean una estatua de San Francisco. Más curioso imposible cómo se las apañaron los españoles para hacerse con la comunidad, y buena iglesia les hicieron.
Esperando al lado del Chivito, aparece el chaval con el saco de dormir de invierno. Me da unas recomendaciones y de vuelta a Riobamba.
Llego justo para comprar comida para mañana y cenarme una señora pizza. Entre el Chimborazo y los recaos, bien que me la merezco.
