Hoy todo el mundo se levantó temprano, parecía el viaje al fin del mundo, nosotros salimos sobre las 7:30 para llegar al parking Preikestolen Fjellstue a las 7:45.
Éste si muy ordenado, al entrar pasando la barrera, hay personal indicando donde ponerse y en qué posición.
Aparcamos y cogemos nuestras mochilas, previamente nos hemos equipado con buenas botas de montaña, forros polares y chubasqueros, avituallamiento y agua para comenzar el ascenso.
Preikestolen o (El Púlpito) es una plataforma que sobresale sobre una pared de roca con unas vistas indescriptibles del fiordo Lysefjorden que corta las montañas como si hubiese recibido un hachazo, está a una altura de 604 metros sobre el fiordo de Lyseford en Noruega y el recorrido es de unos 3.500 metros, aproximadamente.
La meseta propiamente dicha, mide unos 25 × 25 metros, se formó por la expansión del hielo en las grietas de las montañas, éste se fue congelando y desprendió grandes bloques de piedra sobre el glaciar.
El nombre con el que realmente se le conoce aquí a la meseta es Hyvlatånnå (diente cepillado).
Desde arriba, vemos la gran grieta de despresurización cuando se derritió el glaciar y la presión del hielo desapareció, entonces la montaña se abrió.
(Para quienes no dispongan de vehículo hay una opción que es el bus desde Stavanger, un bus desde el centro para llegar hasta el estacionamiento base del Preikestolen, a partir de aquí comienza la caminata).
En la zona del parking ya tenemos una altitud de 270 metros sobre el nivel del fiordo, la primera parte se hace en una subida constante con desniveles que superan el 10% durante los primeros 500 metros.
Desde aquí el paisaje es imponente y todavía podemos ver el parking repleto de vehículos a estas horas, que cada vez se van haciendo más pequeños, en este momento estamos caminando sobre rocas muy resbaladizas.

Poco más adelante encontramos ya un camino más trabajado, y cómodo para nuestros pies, la explicación al buen estado del camino se remonta al año 2013 y 2014.
En estos años el gobierno contrató Sherpas de Nepal, que estuvieron trabajando para mejorar las condiciones de la ruta. (también se hizo algo similar en el camino de acceso a la montaña en Bergen)
Debido al tamaño de las piedras, constantemente hay que mirar sobre que roca ponemos el pie para evitar accidentes, el camino está marcado con una “T”.
Se nota mucho en estos primeros metros el esfuerzo, cuesta aclimatarnos tanto a la altitud como al ritmo de la subida tan pronunciada.
Lo hacemos a una hora en que muy pocas personas tenemos delante nuestro, no será así en el descenso.
En la segunda parte en la que notamos mucha más humedad, ya se camina por algunos tramos con pasarelas de madera.
La tercera parte, la llaman Krogekkmyrane tiene más o menos 1 km, y otra vez predominan las rocas sueltas.
La cuarta parte de la subida, el Neverdalsskaret es complicado, con subidas y bajadas por un camino donde muchas veces no cabe más que una persona, aquí deben extremarse los cuidados.
Entramos ahora en la “Tjodname” en este tramo ya tenemos pequeñas subidas y alguna bajada, es aquí en esta zona donde se han formado diferentes lagos, los lagos Tjødnane cosa que se agradece, y una refrescante inmersión.

Ahí estaba, levemente separado de la montaña que le da la vida, que lo sostiene, había ya unas pocas personas que descansaban sin inmutarse en la cima.
Me acerqué lentamente, ya estaba ahí, ahora no tengo más prisas, toca disfrutar.

Visitar el Preikestolen fue un sueño, desde el mismo momento en que compramos la auto caravana, pararme hoy sobre ese imponente mirador era algo que guardaba en mi mente por más de 10 años.
Y el sueño se cumplió, llegamos a otro de los HITOS de éste grandísimo viaje.
Como cabras subimos y bajamos para obtener la más bonita de las fotografías.

No dábamos crédito donde estábamos, después de todo lo que me había costado preparar éste viaje, llegar y finalmente estar aquí, sí sobre el Púlpito, en el Preikestolen, uno de los miradores más impresionantes del mundo.

Una vez desembarcamos, en 15´ya estamos parando en el Gjestal Store & Tavern, situado en el lado izquierdo de la carretera, local típico de oulet, especialmente de lanas y ropa típica noruega, podemos tomarnos un buen café y disponer de baños muy limpios.
Aquí preparamos nuestro almuerzo, descansamos un poco para luego proseguir hasta el Haugen Hytteutleie & Camping, precioso, muy amable atención, todos los servicios, juegos para niños, en un entorno rural muy bonito.

Distancia Total - 96 Km – 7.8 Km andando.