Hoy no salimos tan temprano y no es necesario que Adriana nos haga un horario especial para el desayuno. Después de recargar energías para todo el día nos preparamos unos cuantos sandwiches con el resto de la compra. Otra vez nos recoge un autobús en el que hoy ya van otros y nos dirigimos hacia el centro del pueblo. Realmente aunque estas excursiones son caras (el precio es el mismo en todas las agencias) lo tienen muy bien organizado y son formales y puntuales. Nos recorremos casi todo el pueblo recogiendo al resto de excursionistas. Eso nos permite observar mejor el trazado urbano de El Calafate. Mucha planificación no hay, aunque lo que sobra es terreno. En cuanto te apartas de la calle principal, el resto no está asfaltado y las casas de colores varios salpican aleatoriamente las diferentes colinas que rodean el pueblo inicial (o sea, la calle originaria y la paralela). A pesar de ello no resulta desagradable ni desaliñado.
Salimos del pueblo en dirección al lugar desde donde zarparemos para realizar la navegación conocida como TODO GLACIARES. Aunque la agencia ofrece más tipos de excursiones éstas son las 2 básicas para los no iniciados en el mundo de la montaña. La de hoy consiste en hacer un recorrido por el Brazo Norte del Lago Argentino para conocer tan cerca (como la prudencia aconseja) los glaciares que existen además del Perito, que es el más famoso, pero no el único.
Tras unos 45 minutos de bus llegamos a Punta Bandera, donde nos espera un catamarán. Ya hay muchos autobuses allí y en el embarcadero cientos de personas van guardando turno para subir. Supongo que vamos mal de tiempo porque nos hacen salir pitando del bus. Me dirijo hacia la taquilla para pagar la entrada al Parque Nacional (unos 25 pesos). Cuando estoy llegando me indican que me ponga en la cola. OK! Pues habrá que pagarlo después! porque lo que está claro es que vamos a un sitio del que no tenemos escapatoria
Los asientos junto a las ventanas están ocupados, así que buscamos por la parte central. Vemos 2 juntos y nos dirigimos hacia allí. Al momento, zarpamos.
Por unas teles nos van explicando el recorrido que se hará así como los diferentes glaciares que iremos observando: Comenzaremos con el Glaciar Upsala, de casi 500 km cuadrados y paredes que alcanzan los 80 metros de altura
El crucero marcha tranquilo y apenas notamos el movimiento. Pronto comenzamos a ver los primeros icebergs de la jornada. Salimos a cubierta aunque, en marcha, el viento es polar. Hacemos fotos, pero no nos quitamos ni los guantes!




Algún tripulante del barco va por el exterior haciendo fotos a la gente para proyectarlas posteriormente en las teles. Por suerte a Jose y a mi no nos ha visto muy fotogénicos y en toda la serie solo salimos una vez; pero los hay que parece que hayan sufrido una sesión maratoniana en la alfombra roja (y algunos muy fotogénicos tampoco son
Vamos alternando las salidas al frío intenso del exterior con el apacible descanso en la calidez de la sala acristalada. Hay un bar en el que sirven bebidas (frías y calientes) y algún que otro snack.





En una de las ocasiones en que salimos a cubierta vemos como los tripulantes "pescan" un témpano mediano que pulula por el lago. La gente se hace fotos o pica trocitos. Lo exponen en cubierta como si fuese un trofeo. No le vemos mucho sentido a esa "pesca" así que nos marchamos hacia otro lado en el que el viento no sople tanto y haya menos gente.




Estamos paralelos al glaciar y esperamos por si hay algún desprendimiento. Como ayer vemos algunos aunque nada de proporciones gigantescas. Está claro! Tampoco esperaba yo triunfar solo estando 2 días!










Navegando entre témpanos y glaciares las horas pasan sin enterarnos. Por megafonía anuncian que regresamos a puerto. Esto se acaba! Al llegar nos dirigimos al autobús. Cuando tomo asiento recuerdo que no nos han pedido el dinero de la entrada. Bueno, quizás no la teníamos que pagar o... los buenos amigos argentinos nos la han perdonado! que visto el precio de la excursión... ejem ejem
Tras dejar las cosas en la hostería nos vamos a tomar algo al pueblo. Unas empanadas antes de cenar? PERFECTO! Vamos a La Lechucita. Empanadas y Gancia!

Nos despediremos de El Calafate cenando en otro de los restaurantes recomendados. Como ayer comí pescado (el único pez argentino o de donde sea que tomé en todo el viaje

Despacito, despacito pero puedo con los 2. Es nuestra última noche en El Calarfate y después de cenar paseamos un poco para despedirnos de la Tierra de los Glaciares. Nos hemos quedado con ganas de descubrir más secretos, más paisajes de sobervia belleza. Hasta el momento es el lugar situado más al sur del Planeta que hemos visitado y nos prometemos volver en cuanto tengamos ocasión.





