Hoy de nuevo se presenta un día apasionante. Madrugamos mucho porque tenemos que poner la colada. Nos dijeron que abrían a las 6.30h, y a las 6.50h ya estamos allí con nuestra maleta repleta de ropa para lavar. Somos novatos en estas cosas, y estamos apunto de poner la ropa directamente en la secadora, jajaja, madre mia!! Finalmente ponemos 2 lavadoras, y como tardan media hora regresamos al hotel a picar algo del desayuno y coger algo también para después, porque nuestra intención es desayunar hoy en Mamomth Lake (de camino a Yosemite) en un sitio que se llama The Stove Country Cooking, y que recomendaban en el foro. Media hora después estamos de vuelta en la lavandería y ponemos toda la ropa en la secadora en el programa de baja temperatura porque nos aconsejaron que lo hiciéramos así si nuestra ropa no estaba acostumbrada a la secadora. Como tardaba 10min nos fuimos a buscar una cabina para llamar a casa, porque llevábamos días sin poder conectarnos a Internet, y cuando regresamos y sacamos la ropa resulta que estaba todavía húmeda, y la volvimos a poner otra vez. Bueno, pues aún la tuvimos que poner 2 veces más, y la última con programa normal. Total, por principiantes, nos habíamos gastado en la colada 13$: 2.5$ cada lavadora, + 2$ de jabón, + 4$ de 4 secadoras, y 2$ de suavizante. Esta fue otra de nuestras meteduras de pata, de novatos, porque no entendí muy bien la máquina expendedora, y creí que el suavizante que compré era para la secadora y no para la lavadora (como es lo habitual), y aún tenemos ropa manchada con gotitas de suavizante petrificadas por el calor de la secadora, jajajajaja…. Sé que esto no tiene mucho interés en un diario, pero como yo metí la pata, jajaja, pues por si a alguien le puede servir.
Y además, para remate, esto supuso que terminamos a las tantas de hacer la colada, y ya no podíamos parar a desayunar en Mamomth Lake, e íbamos tarde para Yosemite. Entramos a Yosemite a las 11.00h y deberíamos haberlo hecho, según nuestros planes, a las 9.00h. Entramos por el Tioga Pass, una carretera panorámica preciosa. Antes de llegar al valle lo primero que nos encontramos es el lago Tenaya. Muyyyyy grande, y muyyyy bonito. El paisaje ya ha cambiado radicalmente a lo habíamos venido viendo los días anteriores. Nos habíamos acostumbrado al desierto, a la aridez, a la nada…, y ahora todo era de un verde alucinante. Es pleno agosto y todo esta realmente verde. Aquí no amarillean los campos como en España. Yosemite es un Parque Nacional increíble. Las montañas son moles enteras de granito de una sola pieza. Los árboles son enormes y muy frondosos, y el parque es descomunal, una pasada. Todo es gigantesco, son unas medidas y unas distancias a las que no estamos acostumbrados. Esto hay que tenerlo en cuenta, porque se tarda mucho en llegar de un sitio a otro, y se pierde mucho tiempo. Además no lo podéis calcular hasta que no estéis allí.

El siguiente punto donde nos paramos es Olmstead Point. Desde allí hay unas vistas magníficas de gran parte del valle. La vista se te pierde en la lejanía y la inmensidad desde allí arriba. Hicimos una parada para almorzar con esas fantásticas vistas, y después seguimos hasta el valle. Llegamos a las 14.30h. La carretera de bajada al valle es algo curva en algunos tramos. Llevaba yo el coche e iba un poco cagada, porque los coches automáticos no retienen apenas, y se embalan que da gusto, así que hay que llevar un poco de cuidado. Arriba del todo, en la carretera, antes de cruzar un túnel, y de comenzar a bajar hacia el valle, hay un mirador de todo el valle alucinante, en el que yo no paré porque como os he dicho iba muy concentrada conduciendo, pero lo vi de reojo, y era increíble, pero ya me había pasado y no me podía parar.

Ya en el valle, lo primero que hicimos fue intentar ir al Centro de Visitantes. Desde donde habíamos dejado el coche salí un shuttle gratuito que en un cuarto de hora te dejaba allí, pero cuando vimos la cola de gente que había para cogerlo, desistimos de la idea y decidimos ir directamente con el coche a hacer el trail de la Bridalview fall. Dejamos el coche, cargamos la mochila con la comida y pusimos pies en polvorosa. La subida a esta cascada es muy sencilla, en 10min estáis allí. Es muy bonita, aunque no es de las más grandes. Aquello estaba hasta los topes de gente. Todos amontonados haciéndose fotos y disfrutando de las vistas. Así que como pudimos nos adentramos un poco hacia la cascada, y en un piedra nos sentamos a comer. Como íbamos muy pillados de hora, y casi no íbamos a poder hacer nada de lo planeado hoy, comimos rápido y seguimos nuestro camino.

El siguiente destino era Mariposa Grove: la zona de Yosemite donde se encuentran las secuoyas gigantes. Saliendo por la carretera, a mano derecha, antes de entrar al túnel, tenéis el mirador Tunnel View. Sencillamente, sin palabras. Podéis ya ver desde allí a los grandes colosos de Yosemite: el Gran Capitán y Half Dome. Mariposa, en un principio, estaba a 1 hora de camino. Pues bien, nosotros tardamos la friolera de 2 horas porque la carretera estaba en obras y a cada dos por tres nos hacía pararnos. Qué desesperación!!


Finalmente llegamos a Mariposa Grove a las 17.45h, y la cosa se sigue complicando. Pensábamos que íbamos a poder hacer el recorrido en coche, pasando por la famosa secuoya túnel y parándonos en los miradores para acercarnos a ver todas las secuoyas. Pues no, resulta que ahora han cerrado toda esa zona y sólo se puede hacer el recorrido en un bonito tren turístico que sale cada media hora, y que cuesta unos dólares. Asqueados decidimos que qué se le va a hacer, y cuando vamos a sacar los billete, el tio de la garita nos dice que el último ha salido a las 17.15h, que ya no hay más. ¿¿¿Cómo??? Se nos debió de quedar una cara de tontos alucinante. Finalmente, el chico de la garita nos da un mapita y nos dice que hacer todo el recorrido andando son unas 3 horas, pero como nosotros queremos ir a ver el atardecer a Galcier Point no teníamos tiempo de hacerlo completo, así que decidimos ir por lo menos hasta Grizzly Giant, (la Secuoya más grande de las que hay en Yosemite), que el chico nos dice que se tarda una hora ida y vuelta.
Las Secuoyas gigantes son espectaculares por pensar que llevan ahí miles de años. Vimos bastantes en el recorrido, porque fuimos un poco más lejos que Grizzly Giant. También pasamos por una zona que había sufrido un incendio, que pena… en otra zona se veía una que se ha caído y tiene al aire la raíz, y también hay otra diseccionada donde se pueden ver los distintos anillos de crecimiento, miles. Nosotros el recorrido lo hicimos en media hora. Es verdad que le dimos caña al asunto, pero también nos paramos a hacer muchas fotos, así que el chico de la garita calculó mal.

A las 18.30h pusimos rumbo a Glacier Point. En un principio íbamos bien, porque teníamos una hora de camino, pero de nuevo las interminables obras en la carretera nos terminaron de fastidiar el día. Parones de 15min cada dos por tres me iban sacando cada vez más de quicio. Y lo intentamos hasta última hora, que conste, pero finalmente nos quedamos a unos Km de Glacier Point. Ya estaba completamente anochecido. Éramos los únicos que íbamos en esa dirección. Nos paramos un momento en un arcén de la carretera a ver la vista desde allí, ya de noche, y finalmente nos dimos la vuelta y pusimos rumbo de nuevo al Valle. En fin, una cosa más que se nos quedaba sin hacer…
Hasta Curry Village, que es donde dormíamos esa noche, nos quedaba una hora de camino ya de noche cerrada. Lo bueno, que ahora ya no había obras. En el valle es noche cerradísima, porque no entra nada de luz, así que nos cuesta un poco encontrar el sitio. Y luego es una odisea para llegar desde el coche a la tienda de lona a oscuras con las maletas por un camino horrorosa, y eso que llevábamos linterna. Curry Village es un camping con tiendas de lona (la estructura es de una cabaña, de madera, que luego está recubierta de lona. Cuando hice las reservas de los hoteles, cogí Curry Village en Yosemite porque era lo más barato (que Yosemite es super caro) y porque me pareció diferente, divertido, y toda una experiencia, dormir en una tienda de lona en medio del bosque sabiendo, además, que te podías encontrar con un oso en cualquier momento. Pues bien, no lo volvería a hacer ni loca. La tienda estaba sucia. Sólo tenía una estantería y una silla, y dos camas super incómodas, pequeñas, con mantas y sábanas viejas. No hemos pasado más frío en nuestra vida que durante esa noche. Además cuando llegamos nos fuimos a duchar y las duchas y los vestuarios estaban sucísimos de todo el día. Yo, precavida, me llevé los escarpines de agua a la ducha. Después, cenamos en la tienda a toda carrera porque eso está prohibido, ya que pueden venir los osos etc., y a la entrada de las tiendas hay unas cajas fuertes para dejar dentro todo lo que sea comida o basura y candarlas.
Finalmente nos fuimos a dormir agotados de un día muy intenso, de demasiado coche, y en que las cosas no habían salido del todo como las habíamos planeado. Pero aun así, como siempre, había merecido la pena.



