Amboseli

Dia 29
Amboseli es un parque situado a los pies del Kilimanjaro. Aunque el Kili está en Tanzania y Amboseli en Kenia.
Este, en principio, es un parque seco, pero según nos contó Mwasi está atravesado por dos ríos subterráneos. Uno con agua dulce y otro de agua salada. Los dos se nutren de aguas procedentes del Kilimanjaro.
Como consecuencia de esto, se encuentran varios humedales bastante extensos, que son una delicia para muchas especies. Sobre todo elefantes, búfalos, y el resto de herbívoros que tienen comida fresca.
El resto del parque es tan seco que como anécdota, nos dijo Mwasi que la palabra Amboseli, en swahili, quiere decir remolino. Esas pequeñas mangas de polvo que se levantan por convección del aire caliente, como si fueran un pequeño tornado. Y es que en Amboseli hay muchísimos, permanentemente.
Todo el día se ven por todas partes.
P1360299
P1360614
Y en este parque, sobre todo hay elefantes, creo que 1200, Muchos.
A los elefantes les tengo un cariño especial desde que estuvimos en Tailandia y pudimos convivir un día entero con ellos. Por esta razón, aunque no hubiera habido mas especies, ya me habría dado por satisfecho.
Por otra parte, el tenerlos tan cerca y ver lo pacíficos que son, me hace recordar que hay energúmenos que se dedican a matarlos.
No entiendo a los furtivos que han hecho de la caza una forma de vida, pero mucho menos aún, a los que van a matarlos por placer, pagando por ello.
Estos animales son auténticas reliquias del pasado y no me vale ningún argumento, ni siquiera que sean de granjas, ni que en determinadas zonas haya superpoblación. En el resto del planeta quedan muy pocos.
Hay gente que cuanto mas dinero maneja, mas peligrosos son.
Mi objetivo, para este parque, era hacer la foto de un elefante con el Kili de fondo. Es la típica de Amboseli.
Eso solo se puede hacer al amanecer o al atardecer, ya que el resto del día la montaña está tapada por las nubes.
A esta altura del viaje ya había desistido de este objetivo. El guía, ya había demostrado con creces, que hay un horario y el lo cumple. No se le pueden pedir peras al olmo.
Por la mañana se empieza a las 7, 30 y a esa hora, ya hace hora y media que ha salido el sol.
Y por la tarde se acaba a las 6. Y para hacer esa foto, a las seis hay que estar con los elefantes buscando la mejor posición para la foto, con lo que se acaba, como mínimo media hora mas tarde. Y luego hay que volver.
Por ello, si vuelvo y quiero este tipo de servicios, tengo que venir con otra gente. Y yo ya se con quien...
Esta es la foto que quería, lástima que falte el elefante.
P1350464
A pesar de todo, este parque me gustó mucho. Es un sitio muy bonito.
P1350838
Lo que no me gustó de Amboseli, pero nada, es el Sopa. El peor de todos. La comida muy justita. Los menús muy pobres y la elaboración deficiente, siendo generoso.
La limpieza también dejaba bastante que desear. Y el ajardinamiento, horrible. Lleno de plantas, sin mucho sentido, abandonadas, mal podadas, medio muertas de sed, en muchos casos. Da la sensación de abandono. Muy feo.
El alojamiento, comparado con los otros establecimientos de la misma cadena, estaba muy por debajo en todos los aspectos.

Al amanecer, como cada, día me levanté a ver que podía hacer por el entorno del Sopa. Y a pesar de que la mañana no era la mejor para hacer fotos, aún pude hacer algo.
Este es el Kilimanjaro al amanecer. Y estas son sus famosas nieves perpetuas. Le quedan tres telediarios.

No hay nieve ni para hacer un muñeco.
Es una lástima como nos estamos cargando el planeta a velocidad de vértigo. Y lo peor de todo es que me temo que ya es irreversible.
Después del desayuno, a las 7, 30 como de costumbre, empezamos el safari y lo primero que nos encontramos fue unas jirafas en la zona seca. Aquí volvemos a encontrar la jirafa Masai.

El kili todavía no se había ocultado

Una acacia a los pies del gigante

Y entramos en la sabana seca, con cierto parecido al Masai Mara
P1350477-001
Cada loco con su tema. Estos van a empezar la guerra.

Y poco a poco nos vamos acercando a la zona húmeda
Antes, encontramos a esta, familia numerosa, de leones
Al vernos Simba se despereza
y aquí tenemos a la leona, “Sambernardo”

Impresionante las zarpas de Simba

Mientras la Sambernardo, un poco estreñida, por la cara que pone, hace de las suyas.

Finalmente la familia numerosa, cambia de aires. En este parque tampoco los podemos seguir. Es una lástima.
A esta mamá le gustaban las hojas de palmera

Y este, me hizo gracia por la forma tan descarada de identificarnos, por el olfato.

Después del baño, no hay nada mejor que empolvarse bien contra los insectos

Y aquí, en el agua, es donde mejor se encuentran. Se les ve felices.


Se les ve tan relajados, que da la impresión que te estén invitando a bañarte con ellos.

Pero en cuanto te acercas demasiado, abren las orejas y levantan la trompa en señal de advertencia.
En estas zonas pantanosas hay comida para muchas especies

Este otro, repite el gesto de olfatearnos, tratando de saber algo mas acerca de nosotros.

Dice el refrán que, quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Y aquí, la estación de servicio.

Malabarismos con la trompa

Para la comida, el Sopa tuvo el detalle de montar la comida caliente muy próxima a la entrada del parque. Lo deben hacer siempre, porque tienen unas instalaciones fijas con este fin. Esto supone evitar un desplazamiento de una horita de ida y vuelta, aparte de que este fue el único día que estuvimos todo el día de safari. Y así, lo pudimos aprovechar mucho mas. Es un gran detalle.

A la hora de la comida, se nos acercaron estos dos masais. El que va delante llevaba un bastón de ebano, que aseguraba que había pertenecido a su familia desde hacía 40 años... me lo ofreció por la módica cifra de mil euros.
Me quedé sin palabras.

En estas acacias que se encuentran por todo el país, cuelgan sus nidos los pájaros tejedores.

Aquí uno, en construcción

Los hay que no prefieren el agua

Y otros que viven muy cerca
Patitos?

Pues no. Una familia muy numerosa.
Si esto no se si es el arca de Noé, se le parece mucho

en medio de la sabana, aparecieron de la nada, a lo lejos, esta pareja de chavales masai.
El mayor de los dos, venía hecho un pincel. Nos contaron que tenían una vaca que debía haber caído en algún agujero y no la podían sacar. Estaban esperando a alguien que venía con un coche a ayudarles.

Los hay que lucen cresta

y otros van a pescar con los amigos


A los búfalos también les encanta el agua

Con el agua al cuello

Mientras otros se lanzan en picado

Todo esto hace que todos disfrutemos una barbaridad. Se nota no?

Con las fotos, colaboramos todos, aquí tenéis los reporteros de campo.

Va cayendo la tarde y los animales cambian de emplazamiento
Alguno viene decorado como para carnaval
Y con la tarde, el Kili se vuelve a dejar ver



Y con esto finaliza nuestro viaje a Kenia.


Dia 29
Amboseli es un parque situado a los pies del Kilimanjaro. Aunque el Kili está en Tanzania y Amboseli en Kenia.
Este, en principio, es un parque seco, pero según nos contó Mwasi está atravesado por dos ríos subterráneos. Uno con agua dulce y otro de agua salada. Los dos se nutren de aguas procedentes del Kilimanjaro.
Como consecuencia de esto, se encuentran varios humedales bastante extensos, que son una delicia para muchas especies. Sobre todo elefantes, búfalos, y el resto de herbívoros que tienen comida fresca.
El resto del parque es tan seco que como anécdota, nos dijo Mwasi que la palabra Amboseli, en swahili, quiere decir remolino. Esas pequeñas mangas de polvo que se levantan por convección del aire caliente, como si fueran un pequeño tornado. Y es que en Amboseli hay muchísimos, permanentemente.
Todo el día se ven por todas partes.
P1360299
P1360614 Y en este parque, sobre todo hay elefantes, creo que 1200, Muchos.
A los elefantes les tengo un cariño especial desde que estuvimos en Tailandia y pudimos convivir un día entero con ellos. Por esta razón, aunque no hubiera habido mas especies, ya me habría dado por satisfecho.
Por otra parte, el tenerlos tan cerca y ver lo pacíficos que son, me hace recordar que hay energúmenos que se dedican a matarlos.
No entiendo a los furtivos que han hecho de la caza una forma de vida, pero mucho menos aún, a los que van a matarlos por placer, pagando por ello.
Estos animales son auténticas reliquias del pasado y no me vale ningún argumento, ni siquiera que sean de granjas, ni que en determinadas zonas haya superpoblación. En el resto del planeta quedan muy pocos.
Hay gente que cuanto mas dinero maneja, mas peligrosos son.
Mi objetivo, para este parque, era hacer la foto de un elefante con el Kili de fondo. Es la típica de Amboseli.
Eso solo se puede hacer al amanecer o al atardecer, ya que el resto del día la montaña está tapada por las nubes.
A esta altura del viaje ya había desistido de este objetivo. El guía, ya había demostrado con creces, que hay un horario y el lo cumple. No se le pueden pedir peras al olmo.
Por la mañana se empieza a las 7, 30 y a esa hora, ya hace hora y media que ha salido el sol.
Y por la tarde se acaba a las 6. Y para hacer esa foto, a las seis hay que estar con los elefantes buscando la mejor posición para la foto, con lo que se acaba, como mínimo media hora mas tarde. Y luego hay que volver.
Por ello, si vuelvo y quiero este tipo de servicios, tengo que venir con otra gente. Y yo ya se con quien...
Esta es la foto que quería, lástima que falte el elefante.
P1350464A pesar de todo, este parque me gustó mucho. Es un sitio muy bonito.
P1350838Lo que no me gustó de Amboseli, pero nada, es el Sopa. El peor de todos. La comida muy justita. Los menús muy pobres y la elaboración deficiente, siendo generoso.
La limpieza también dejaba bastante que desear. Y el ajardinamiento, horrible. Lleno de plantas, sin mucho sentido, abandonadas, mal podadas, medio muertas de sed, en muchos casos. Da la sensación de abandono. Muy feo.
El alojamiento, comparado con los otros establecimientos de la misma cadena, estaba muy por debajo en todos los aspectos.

Al amanecer, como cada, día me levanté a ver que podía hacer por el entorno del Sopa. Y a pesar de que la mañana no era la mejor para hacer fotos, aún pude hacer algo.
Este es el Kilimanjaro al amanecer. Y estas son sus famosas nieves perpetuas. Le quedan tres telediarios.

No hay nieve ni para hacer un muñeco.
Es una lástima como nos estamos cargando el planeta a velocidad de vértigo. Y lo peor de todo es que me temo que ya es irreversible.
Después del desayuno, a las 7, 30 como de costumbre, empezamos el safari y lo primero que nos encontramos fue unas jirafas en la zona seca. Aquí volvemos a encontrar la jirafa Masai.

El kili todavía no se había ocultado

Una acacia a los pies del gigante

Y entramos en la sabana seca, con cierto parecido al Masai Mara
P1350477-001 Cada loco con su tema. Estos van a empezar la guerra.

Y poco a poco nos vamos acercando a la zona húmeda
Antes, encontramos a esta, familia numerosa, de leones
Al vernos Simba se despereza
y aquí tenemos a la leona, “Sambernardo”

Impresionante las zarpas de Simba

Mientras la Sambernardo, un poco estreñida, por la cara que pone, hace de las suyas.

Finalmente la familia numerosa, cambia de aires. En este parque tampoco los podemos seguir. Es una lástima.
A esta mamá le gustaban las hojas de palmera

Y este, me hizo gracia por la forma tan descarada de identificarnos, por el olfato.

Después del baño, no hay nada mejor que empolvarse bien contra los insectos

Y aquí, en el agua, es donde mejor se encuentran. Se les ve felices.


Se les ve tan relajados, que da la impresión que te estén invitando a bañarte con ellos.

Pero en cuanto te acercas demasiado, abren las orejas y levantan la trompa en señal de advertencia.
En estas zonas pantanosas hay comida para muchas especies

Este otro, repite el gesto de olfatearnos, tratando de saber algo mas acerca de nosotros.

Dice el refrán que, quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Y aquí, la estación de servicio.

Malabarismos con la trompa

Para la comida, el Sopa tuvo el detalle de montar la comida caliente muy próxima a la entrada del parque. Lo deben hacer siempre, porque tienen unas instalaciones fijas con este fin. Esto supone evitar un desplazamiento de una horita de ida y vuelta, aparte de que este fue el único día que estuvimos todo el día de safari. Y así, lo pudimos aprovechar mucho mas. Es un gran detalle.

A la hora de la comida, se nos acercaron estos dos masais. El que va delante llevaba un bastón de ebano, que aseguraba que había pertenecido a su familia desde hacía 40 años... me lo ofreció por la módica cifra de mil euros.

En estas acacias que se encuentran por todo el país, cuelgan sus nidos los pájaros tejedores.

Aquí uno, en construcción

Los hay que no prefieren el agua

Y otros que viven muy cerca
Patitos?

Pues no. Una familia muy numerosa.
Si esto no se si es el arca de Noé, se le parece mucho

en medio de la sabana, aparecieron de la nada, a lo lejos, esta pareja de chavales masai.
El mayor de los dos, venía hecho un pincel. Nos contaron que tenían una vaca que debía haber caído en algún agujero y no la podían sacar. Estaban esperando a alguien que venía con un coche a ayudarles.

Los hay que lucen cresta

y otros van a pescar con los amigos


A los búfalos también les encanta el agua

Con el agua al cuello

Mientras otros se lanzan en picado

Todo esto hace que todos disfrutemos una barbaridad. Se nota no?

Con las fotos, colaboramos todos, aquí tenéis los reporteros de campo.

Va cayendo la tarde y los animales cambian de emplazamiento
Alguno viene decorado como para carnaval
Y con la tarde, el Kili se vuelve a dejar ver



Y con esto finaliza nuestro viaje a Kenia.
