Última mañana en Bukhara y visité de nuevo Bolo Hauz, con el añadido de que era viernes y había una celebración con cánticos; el lugar, con el estanque delante, tiene algo especial. Por la tarde me tenía que ir a la estación para coger el tren a Samarcanda. Un inciso ahí: realmente es recomendable comprar los billetes con varios días de antelación. Y, si se puede, en alguna agencia…te cobran más pero te ahorras el caos que supone hacerlo en las taquillas: no hay colas y nadie respeta el orden de llegada…te tienes que abrir paso casi a codazos para comprar el billete. Me costó 7 euros para el tren rápido de 1,5 horas. Llegué sobre las 18:00 y lo primero que hice fue querer comprar el billete hacia Tashkent…mi idea era pasar dos noches en Samarcanda, pero todos las plazas estaban ocupadas para el día que quería, así que tuve que cogerlo para el día siguiente. Tras instalarme en el hotel, en la “zona rusa” de la ciudad, me fui rápidamente a la plaza del Registán, que estaba a media hora andando, para tener una primera impresión del lugar.
