CARTAGENA, cálida, colonial y ese encanto especial con sus casas de más de 400 años.
Fundada en 1533 por don Pedro de Heredia conserva su arquitectura y el conjunto de fortificaciones. Guarda sus tesoros en sus murallas y balcones y también en sus pintorescas y angostas calles de piedra.
Espectáculos callejeros, intensa vida nocturna, hermosas playas y alojamientos para todos los gustos y presupuestos.

Un Centro histórico con su Castillo San Felipe, las iglesias antiguas, el Palacio de la Inquisición y la Torre del Reloj.
El alma de esta ciudad, una ciudad encerrada entre murallas, fuente de inspiración para su escritor más renombrado: Gabriel García Márquez.
Son 11 kilómetros de murallas que erigieron los españoles para defenderse y para encerrar sus tesoros coloniales. Y los atardeceres en el Mar Caribe, frontera marítima donde la brisa acaricia una ciudad única e inolvidable.

Cartagena es tan encantadora que cada experiencia en esta ciudad se convierte en parte de la historia, en algo inolvidable, siempre digno de contar. Si paseás por la ciudad amurallada en bicicleta o a pie, entrá a los museos y te quedarás con un pedazo de historia en la memoria.

Contemplá el Mar Caribe al atardecer, desde la muralla o desde una de sus playas de aguas transparentes y te felicitarás de haber venido a este lugar caribeño.

Si hacés recorridos de bajo presupuesto los alojamientos económicos los encontrarás en el Barrio Getsemani. Allí vivían los esclavos en la época colonial y en 1811 dieron su grito de Independencia. En la ciudad amurallada encontrarás todas la artesanías, ropa, antiguedades, joyas, pero recorriendo la ciudad, en Bocagrande hay puestos de souvenires más económicos que en el centro histórico.
Y en este centro histórico te sorprenderán las puertas con sus llamadores extraños.
LA PENINSULA DE BARU ( O ISLA BARU) está al sur de Cartagena de Indias y es famosa por su Playa Blanca.El Canal del Dique la separa del pueblo de Pasacaballo y hasta el 2014 se cruzaba en balsa donde actualmente está el Puente de Barú.

La única playa pública es Playa Blanca, las demás playas son privadas. Es un lugar de ensueño atendido por los lugareños que aparte de vender sus artesanías y productos son pescadores.

Si tenés snorkel podés sumergirte en sus aguas transparentes y admirar peces de colores y corales.
Colombia un país con un patrimonio de valor excepcional y la simpatía y calidez de su gente que comparte un pasado indígena y la conquista y civilización europea.