Es el edificio imponente que sobresale en uno de los laterales del gran rectángulo que forma la Plaza de Armas. Es uno de los templos religiosos coloniales más importantes de Perú. Formando parte del casco histórico que fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Está formada por tres templos adosados. De frente, el de más a la derecha es la Iglesia de El Triunfo, el de la izquierda la iglesia de la Sagrada Familia y el templo central es la Basílica de la Catedral.

Iglesia del Triunfo
En 1539 se inicia una construcción sobre el lugar que se conocía como Suntur Wasi. Esta sería la catedral provisional llamada del Triunfo donde se colocaría la primera cruz que llegó a Perú, la que fue llamada la Cruz de la Conquista y que aún permanece en este lugar. El nombre de Triunfo derivaría pues de la victoria obtenida.
Actualmente es una iglesia auxiliar de la catedral principal con entrada propia y con comunicación también a la catedral.
Su fachada tiene aspecto renacentista. Presenta tres puertas, las dos laterales, más pequeñas, se encuentran como tapiadas y solo se utiliza la puerta central, algo más grande. Encima de cada una de las puertas, unas ventanas que culminan en arcos de medio punto.
Por esta puerta central es por donde, actualmente, comienza la visita al complejo de la catedral.
La entrada cuesta 40 S. No se pueden hacer fotos y no te dan ni un mísero folleto para contarte lo que vas a ver. Pero hay varios guías esperando a ser contratados.
Iglesia de la Sagrada Familia
Es el templo más moderno, comenzado a construir a partir de 1723.
En su fachada principal, en la parte más alta, aparecen unos nichos que contienen en su interior las figuras de la Sagrada Familia, en el nicho central, y en los dos laterales las figuras de santa Ana y San Joaquín, los abuelos maternos de Jesús.
Presenta un magnífico retablo de cedro tallado y dorado con estilo barroco.
Es la finalización actual del circuito de la visita a la Catedral con la que se comunica por un lateral.

Catedral

Es un compendio de estilos. Renacimiento manierista con características del gótico y del barroco y algunos elementos mestizos.
Planta de cruz latina con tres naves. Bóvedas con nervaduras al estilo gótico que van descansando en cuatro hileras de columnas con aspecto de gran solidez.

Alrededor de las naves las típicas capillas con altares de estilo renacentista, barroco, neoclásico.
Destaca la capilla del Señor de los Temblores. Una figura enorme de un Cristo negro que es muy venerado desde que fue sacado en procesión después del terremoto de 1650 y por cuya intercepción las réplicas del terremoto cesaron. De ahí su nombre.
Esta capilla se encuentra enseguida que se entra a la catedral viniendo de la iglesia del Triunfo y es en ella donde se ofician las misas de los días ordinarios.
Magníficos son el púlpito de madera tallada adosado a unos de los pilares y la sillería del coro. Un coro tallado íntegramente en madera de cedro con dos niveles de sillería de 24 y 40 sitiales. Con imágenes de 42 santos y 38 santas.
Frente al coro, un Altar Mayor neoclásico tallado en cedro y recubierto por láminas de plata. La que, quizá, sea la obra de orfebrería colonial más importante. 1250 kilos de plata se usaron. En su parte central la figura de una Inmaculada.
Las paredes de la Sacristía están cubiertas por las pinturas de los distintos obispos de Cusco, desde el inicial obispo Valverde hasta la actualidad.
A continuación de la sacristía y sobre una gran pared, se encuentra la pintura más polémica y famosa de la catedral. Una pintura en gran formato realizada por Marcos Zapata, de la escuela cusqueña, que representa una Santa Cena. Con la particularidad de que los productos encima de la mesa son propios de la cocina cusqueña y en la bandeja central en lugar del “cordero” hay representado un cuy asado. También difieren los rasgos de Judas y los paisajes de fondo son los alrededores de Cusco.
Hay otras pinturas notables en la catedral de la escuela cusqueña y procedentes de Europa.
La Virgen del Pajarito de Bernardo Bitti, pintor manierista italiano. En el retablo de la Santísima Trinidad, al fondo de la nave izquierda.
Lienzo de gran tamaño titulado Carlos II y Maria Luisa de Orleans adorando a la Virgen de la Almudena en Madrid, de Basilio Santa Cruz Pumacallao.
Del mismo autor es la, Apoteosis de San Cristóbal, Un cuadro enorme con ciertas fallas en la proporción y proyección. El San Cristóbal tiene una cabeza desproporcionada, por ejemplo.
Por las columnas se ven unas bonitas pinturas de Diego Quispe Tito que representan las parábolas de Cristo
