Comenzamos nuestro día temprano con una emocionante excursión en barco por el río Ganges. Desde la barca, pudimos disfrutar de la vista de los Ghats desde una perspectiva completamente diferente y desde donde pudimos contemplar un hermoso amanecer mientras recorríamos el río. Durante el recorrido, se acercó otra barca para ofrecernos una ofrenda de flores que aceptamos y luego ofrecimos al río.
Después del recorrido en barca, fuimos directamente al hotel donde disfrutamos del desayuno. Luego, nos vino a recoger Majid, un joven conductor (gestionado por Shyam) pero con un estilo de conducción un poco alocado para nuestro gusto, para comenzar nuestra visita a Sarnath. Tocaba despedirnos de Varanasi.
Sarnath es una pequeña ciudad situada a solo 12 kilómetros de Varanasi, donde Buda dio su primer discurso. Al llegar, un hombre mayor se acercó a nosotros ofreciendo sus servicios como guía para enseñarnos los templos más famosos de la ciudad.
Aunque dudamos al principio, finalmente aceptamos su oferta y visitamos varios templos.
La primera parada fue en el templo budista chino, que resultó ser bastante austero y sin mucho atractivo en particular.
Sin embargo, el siguiente templo, el budista Mulagandha Kuti, fue una experiencia fascinante. La pasarela bordeada de banderas budistas multicolores nos llevó a un monasterio con una arquitectura impresionante, dominada por torres y chapiteles tallados. Vimos el árbol Bodhi, que se dice que es un descendiente del árbol bajo el cual el Señor Buda alcanzó la iluminación. También tuvimos la oportunidad de hacer girar las ruedas de oración tibetanas y hacer ofrendas a los monjes budistas que se encontraban meditando en el césped.
Después de visitar el templo, fuimos a la estupa Dhamek, que aunque estaba bien cuidada y limpia, no nos pareció especialmente interesante. Luego nos dirigimos al templo tailandés Wat Thai, que nos recordó a nuestro viaje anterior a Tailandia. El templo tenía un estanque con flores de loto y una gran escultura en honor a Buda que era impresionante.
Finalmente, visitamos el tradicional Monasterio Budista Tibetano, que tenía unas vitrinas de vidrio dibujadas con budas en miniatura. Cuando llegamos al templo, fuimos recibidos por dos leones que guardaban la entrada. Dentro del complejo, había una estupa de color rosa claro como agradecimiento a la India por otorgar asilo al Dalai Lama que huía. Además, los visitantes tienen la opción de pasar la noche en el Monasterio Tibetano pagando una pequeña donación.
Después de visitar el monasterio, nos tomamos un Gannaa y nos dirigimos al aeropuerto para tomar nuestro vuelo de regreso a Delhi. Sin embargo, nuestro vuelo fue cancelado y tuvimos que esperar varias horas en el aeropuerto de Benarés antes de finalmente volar a la capital.
En resumen, Varanasi y Sarnath son dos lugares que debes visitar si estás interesado en la cultura y la religión hindú. La experiencia en el río Ganges, la arquitectura de los templos y la espiritualidad que se respira en cada lugar hacen de estos destinos una parada obligatoria en cualquier viaje a la India.








