En la planificación original del viaje, en este día teníamos nuestro coche alquilado con el que nos íbamos a desplazar hasta el Parque Nacional Torres del Paine y recorrerlo en auto para ir visitando las atracciones del mismo cercanas a la carretera que lo cruza y hacer alguna que otra ruta corta. Algo parecido a lo que hicimos en nuestro anterior viaje en 2014 en este día: www.losviajeros.com/ ...RRES-PAINE, pero soñando en un día con mejor clima.
Pero debido a que no pudimos alquilar coche, por lo que ya he contado en las etapas anteriores, pues cambiamos de planes sobre la marcha e improvisamos en alguna actividad que estuviera disponible. Que era más bien poco.
A las horas tan tardías que ayer regresamos de nuestra ruta al Mirador Base de las Torres, las oficinas que ofrecen excursiones turísticas desde Puerto Natales estaban ya cerradas. Estaba tan solo abierto el Stand de Bus Sur y solo podían ofrecernos el Tour Entorno Natales.
Aunque de primeras habíamos rechazado la excursión de Full Day a Torres del Paine y la navegación a los Glaciares Balmaceda y Serrano (por ser caras y repetitivas para nosotros) estábamos dispuestos a hacerla para rellenar el día, pero estaban ya agotadas.
El tour por los alrededores de Puerto Natales de medio día tampoco es barato (eran $30.000) y había que pagar aparte la entrada a la Cueva del Milodón, otros 11.000. Como quiera que la cueva ya la habíamos visitado en otra ocasión y que no nos apetecía repetir, pues contratamos el tour sin esa visita.
Ese día madrugamos menos y pudimos tomarnos el desayuno del hostal.
A las 8:30 estaba la furgoneta para el tour en la puerta de nuestro hostal. Somos los únicos componentes del tour, como si fuera un circuito privado.
Nuestro primer destino va a ser visitar la Laguna Sofia y la Estancia Sofia. Creo que la furgoneta enfiló por la Carretera 9.
La laguna Sofía es uno de los destinos preferidos para realizar actividades al aire libre, tanto para los nativos de Puerto Natales como los visitantes.
Se encuentra situada en un valle de origen glaciar y es lo que queda de un antiquísimo paleolago.
Tanto la laguna como el paisaje que se observa en el trayecto hasta llegar a ella y el que la rodea no carece de belleza. La laguna es de un azul profundo y a nosotros se nos presentó con el agua más que revuelta por el fuerte viento que soplaba por la zona. Tiene su propia playa, que es bastante utilizada en situaciones de clima adecuados, y en la misma se practican navegaciones de kayak, pesca deportiva, deportes naúticos…

En la playa había aparcada una furgoneta camperizada con la tienda de campaña en el techo que había pernoctado en la misma y estaban recogiendo para proseguir viaje. Nos comentaron que salvo el viento que soplaba en esos momentos, el lugar era idílico para acampar y dormir en medio de tan estupenda naturaleza.

En la arena de la playa y al filo del agua había otros “residentes”, unos patos o gansos salvajes.
De uno de los extremos de la playa sale un sendero que asciende a unos de los cerros que flanquean la laguna, hasta un mirador desde el que se observa toda la bonita silueta de la laguna y los cerros que la rodean. Hasta, dicen, se pueden observar cóndores.
Subimos un poco por el mismo para obtener una vista más amplia de la laguna, pero el viento soplaba fuerte y era bastante incómodo caminar, aparte de que no teníamos tiempo pues el objetivo de la excursión no era hacer esa ruta.
En la parte de enfrente de la laguna se alzan otras montañas en las que suelen también realizar algunos trekings.

La Laguna Sofía es de uso público pero las tierras circundantes son de propiedad privada. Tal es el caso de la Estancia Laguna Sofía, colindante con la laguna, a la que nos dirigimos a continuación. La empresa tiene permiso para visitarla y en uno de los puntos que se ofrecen en el tour.
La Estancia Laguna Sofía, dedicada a la explotación de ganado bovino con un nuevo método de pastizales y pastoreo, ofrece también opciones de alojamiento, para celebraciones y eventos. Con los atractivos añadidos del contacto directo con la naturaleza, productos obtenidos en sus propios huertos, huevos de sus gallinas..También organizan cabalgatas por los valles y senderos que rodean este lugar, canalizadas a través de una empresa llamada Pingo.
Nosotros solo la recorrimos a pie y en una zona acotada cercana a las viviendas. Además de las dependencias de la estancia hay un pequeño sendero llamado de Las Cascadas. Aunque realmente solo vimos una y no con mucha agua en ese momento.
Pero si que me gustó esta visita porque me encantan este tipo de haciendas y alojamientos, el contacto directo con esta naturaleza patagónica.


Todo esto nos lo iba contando el conductor de la furgoneta y guía, de forma bastante amena y coloquial. Aparte de conversar de otros temas, política, formas de vida, de los dos países, España y Chile.
La siguiente visita, quizá, hubiera sido la visita a la Cueva del Milodón que nosotros no quisimos visitar. Ya la visitamos en otra ocasión. (Aquí lo cuento : www.losviajeros.com/ ...ERTO-VARAS)
Pero aquí me equivoque yo porque no recordé que el entorno de la cueva sí que era bastante bonito y no me hubiera importado verlo de nuevo. Pero bueno, ese tiempo lo dedicamos a otras visitas.
Fuimos remontando el valle entre paisajes preciosos hasta llegar a un mirador excepcional, el mirador Fiordo Eberhard. Aunque no es un punto señalado como tal, sino un altozano desde el que se tiene muy buena vista de este fiordo y el galpón y la estancia del mismo nombre, allá al filo del agua.

Recibe este nombre por el alemán Hermann Eberhard, el primer europeo en explorar esta región..
En 1892 este pionero alemán se asentó al fondo del fiordo Ültima Esperanza, en un brazo del mismo que hoy tiene su nombre. Fundó su propio puerto (puerto Consuelo) y una serie de instalaciones y galpones para el ganado. Todo el conjunto se encuentra en un entorno paisajístico envidiable y algunas de sus instalaciones aún son originales. Sus descendientes regentan lo que llaman Estancia Puerto Consuelo.
Todo lo que alcanza a nuestra vista parecen pastizales y algunos conjuntos de árboles que recuerdan que todo el entorno que vemos estaba cubierto de bosques autóctonos. Este señor recibió la licencia para ir talando los árboles (madera) e ir convirtiendo los terrenos en pastos para el ganado.
Explorando estos terrenos es que descubrió, en 1895, la cueva del Milodón y otro complejo de cavernas con evidencias de que hubo hombres prehistóricos en la región.
La Laguna Sofía tiene hoy ese nombre por una de sus hijas.
Se observa pues desde este punto el comienzo del desarrollo de esta región, un lugar histórico.
(Seno de Ültima Esperanza: debe este nombre a la “última esperanza” de encontrar el Estrecho de Magallanes en 1557 por una expedición de Juan Ladrillero que lo estaba buscando desde el Océano Pacífico).
Pero además de histórico este fiordo es de una belleza y un paisaje singular, reflejo de lo que los glaciares pueden construir y modelar en sus procesos de avance y retroceso. Y todo ello a los pies de la cordillera de los Andes.
Por este fiordo discurre la navegación que se realiza hacia el Parque Nacional Bernardo O’Higgins y sus glaciares Serrano y Balmaceda.

En este mismo altozano, en el que sigue soplando un viento fuerte, desplazándonos ya hacia Puerto Natales, seguimos contemplando excelentes vistas de este fiordo en el que se asentaron los pequeños puertos que dieron origen a la provincia, gracias a la industria ganadera. El ya visto Puerto Consuelo, Puerto Prat y Puerto Bories.
Unos cuantos caballos pastan ajenos a la belleza que los rodea.

Y nos acercamos al pequeño pueblo de Puerto Prat. El primer pueblo oficialmente creado que vio nacer la provincia, sobre 1899. Era un centro poblacional que aunó los primeros servicios públicos, con dos hoteles, dos muelles en los que se cargaba y descargaba los productos de la incipiente actividad ganadera.
Hoy día aún mantiene una pequeña población repartida con varios galpones y viviendas con buena apariencia. Depende de Puerto Natales pero tienen su propia junta de vecinos.

En el fiordo se distinguen también algunas islas. La que se encuentra enfrente de Puerto Prat es la Isla Kruger, convertida en el primer cementerio de la zona. Llegó a tener hasta cuarenta tumbas.

Con el tiempo fueron aumentando el número de obreros atraídos por el aumento del negocio ganadero.
A los problemas para el abastecimiento de agua potable y, sobre todo, la poca profundidad del agua en este fiordo que solo permitía la navegación de embarcaciones de poco calado, poco a poco la actividad se fue trasladando a las orillas del rio Natalis. Puerto Natales fue fundado en 1911.
Puerto Natales se encuentra a orillas del Canal Señoret que une el Golfo Almirante Montt con el Seno Ultima Esperanza y el fiordo Eberhardt.
De vuelta al pueblo nos trasladó a las afueras del mismo, a una pequeña elevación del terreno que sirve como una magnifico mirador de Puerto Natales y su posición junto al Canal Señoret, desde el que se divisan hermosos paisajes. Nos comenta que no es muy visitado ni conocido. De hecho no había nadie. Creo que este mirador estaba al final de una calle que tiene por nombre Santiago Bueras.

Desde aquí nos fuimos hacia la costanera a orillas del Canal Señoret. Esta costanera llamada Costanera Pedro Montt se extiende por la zona portuaria y es una zona elegida para dar paseos, cuando el viento no azota en demasía. En la misma hay algunos lugares pintorescos. La visitamos en nuestro anterior viaje de forma muy rápida.
Como el Muelle histórico. Es conocido también como Muelle Braun y Blanchard porque esta fue la empresa ganadera que lo construyo a principios de siglo XX. En realidad lo único que queda del muelle son los restos de los pilares de madera que son el apoyo preferido de las muchas aves que por la costanera pululan. Pero tienen como un aire evocador de lo antiguo y con el fondo de los montes forman una bonita postal.

Cerca de este muelle se alza el Monumento al Viento. Una escultura peculiar que quiere recordar la virulencia del viento y la fuerza de la naturaleza patagónica. Son dos figuras humanas sosteniéndose con una mano de unos mástiles para no salir volando. Forman parte de una pequeña plaza llamada también Plaza del Viento. Datan del año 2012.


Más al interior del pueblo se encuentra la Plaza de Armas Arturo Pratt donde se alza la iglesia Maria Auxiliadora y los edificios de la Municipalidad. La iglesia data de 1918 si bien su construcción fue terminada en 1930. Es de estilo neoclásico con toques románicos tardíos, tres naves con columnas formando arcos de medio punto y un campanario.

Hoy nos vamos dar un pequeño homenaje. No siempre va a ser comer bocadillos. Nos preguntábamos si “La Picada de Carlitos” seguiría abierta. Teníamos un grato recuerdo de este restaurante. Y claro que sigue funcionando y con más éxito y gente, situado en la calle Esmeralda 581. Como no habíamos reservado tuvimos que esperar turno, pero valió la pena. Y para finalizar un “pisco sour chileno” que estaba de miedo.
Más paseos por estas calles en cuadrícula y compra de víveres para dos días en Torres del Paine.
Para el día siguiente dejábamos nuestro alojamiento por una noche que la pasábamos en el Refugio Paine Grande. Nuestro equipaje se quedaba guardado en el hostal.





