Finalizada nuestra ruta a Laguna Esmeralda decidimos continuar por la Ruta Nacional 3 en dirección contraria a Ushuaia.
Para llegar a Puerto Almanza hay que abandonar la RN3 y desviarse a la que llaman Ruta Complementaria J, RCJ, a la altura del denominado Rancho Hambre.
La RN3 es conocida como la ruta más austral de Argentina, si bien hay otros que indican que la RC J es la más Austral pues llega a los 55 grados de Latitud Sur.
Las rutas complementarias no están asfaltadas pero suelen salir en los mapas ruteros y son fundamentales para conectar poblaciones y enclaves aislados.
La RC-J es de ripio, razonablemente compactado, y suele estar frecuentada, pero no tiene estaciones de servicio. Es conocida porque conecta con Puerto Almanza y la Estancia Harberton, y en el recorrido da acceso a aserraderos, galpones, lago Victoria…
Su firme no es demasiado malo, es relativamente ancha y discurre entre bellos paisajes patagónicos, entre lagos, bosques, y acompañada en tramos del río Lasifashaj, con buenas vistas del mismo en alguna ocasión. Cerca de un puente que cruza el río hay unos meandros en los que los locales suelen ir a pescar truchas.


El bosque es variado y se puede ver algún ejemplar de los llamados “árboles bandera” de Tierra de Fuego, a la altura del llamado Paso Guaraní. En realidad es un coihue de Magallanes que ha sido deformado por el viento.

La RC-J continúa hasta la estancia Harberton pero al vislumbrar la Bahía Almanza hay que desviarse a la RC.K que directamente lleva al pequeño pueblo que es Puerto Almanza.
Puerto Almanza es aún más austral que Ushuaia, pues está más al sur, y se sitúa a orillas del Canal Beagle. Justo enfrente, al otro lado del Canal, se ubica Puerto Willians, en la Isla Navarino perteneciente a Chile.
Puerto Almanza hoy día es un pequeño poblado de pescadores, unas treinta familias se dedican a la pesca artesanal de moluscos, róbalos, salmones, merluza negra, la codiciada centolla y mantienen criaderos de erizos, mejillones, truchas. Este asentamiento no es muy antiguo, desde 2001, pero anteriormente fue un aserradero y sede de un destacamento de la Prefectura Naval, que aún existe.
Visitar Puerto Almanza es atractivo por las vistas increíbles que ofrece, por su carácter de “pueblo remoto” junto a las aguas encrespadas del Canal Beagle, pero, sobre todo, su fama va aumentando gracias a su oferta gastronómica basada en estos recursos que ofrece el Canal Beagle.
Nosotros comimos en el restaurante La Sirena y el Capitán porque era de lo poco abierto que había a la hora algo tardía que llegamos. Pero nos gustó bastante, es pequeño y coqueto y del salmón salvaje que nos prepararon creo que no me voy a olvidar. Muchos de sus platos ya estaban agotados.
Tengo entendido que por la zona se puede hacer un par de rutas de senderismo por estos hermosos paisajes australes, pero no tuvimos ocasión de investigarlo. Cascada del Duende y otra a la Cascada Lashifasaj.


Retrocedimos hasta incorporarnos a la RC J para llegarnos hasta la Estancia Harberton.
En la curva de la Bahía Brown, sobre los guijarros de su playa, había una gran ballena. No daba crédito a lo que veía y por unos instantes pensé que era una figura decorativa. Incluso había un grupo de turistas rodeándola. Pero era una pobre ballena varada en la playa y en su empeño de querer retroceder se había roto el vientre. No quisimos acercarnos para ver semejante panorama. Luego leí en la prensa local que había sido identificada con una ballena que llevaba un mes alimentándose por la bahía y que nadie se explicaba como había podido llegar a esa situación.


La Estancia Harberton
Fue fundada en 1886 por el misionero Thomas Bridges. Fue el primer no nativo en habitar las tierras de lo que hoy se conoce como Tierra de Fuego.
También fue la primera empresa productiva de Tierra de Fuego.
La historia de la estancia y la familia se puede leer por aquí:
www.estanciaharberton.com/ ...s/historia
La estancia sigue siendo pionera en algunos aspectos. Es la primera que se abastece por energía solar. El único lugar donde conviven las cinco especies de árboles nativos, lenga, coihue, ñire, maitén, canelo. Turberas, castoreras, numerosas islas con flora y fauna autóctonas. Cuenta con el museo donde se tiene la colección de esqueletos marinos más importante de Sudamérica, el museo Acatushum. Por esto y algunos aspectos más, como su faceta histórica y cultural, fue declarada en 1999 Monumento Histórico Nacional.
Hoy día es una estancia que presta servicios de alojamiento familiar en unas bonitas cabañas.
Ofrece visitas guiadas por las distintas dependencias de la hacienda que muestran la historia del lugar, la familia. Como el museo histórico de la estancia, el cementerio, el galpón de la esquila, los jardines.., lo que ellos denominan como casco histórico de la Estancia. La visita al Museo Acatushun de aves y mamíferos marinos si se puede realizar de forma independiente porque ofrecen una entrada aparte.
Pero estas visitas hay que reservarlas con tiempo. Cuando nosotros llegamos, (ya era tarde avanzada) iban a comenzar una de estas visitas, pero no quedaban plazas libres.
La intención que teníamos al visitar la Estancia Harberton, además del halo de “misterio” por lo remoto e histórico del lugar era también otra.
Entre las islas pertenecientes a la Estancia se encuentra la isla Martillo con colonias de pingüinos Magallánicos, Papuas y Rey, único lugar en el mundo con estas tres especies juntas. Pero el Gobierno tiene restringido su acceso para resguardar precisamente esa fauna. Solo tienen permiso los que realicen la excursión con Piratour que es quien tiene la concesión otorgada por la familia dueña de la Estancia y el propio gobierno. Las otras muchas excursiones que ofrecen otras empresas no pueden visitar el lugar, solo avistamientos desde las embarcaciones. Esta empresa tiene sus embarcaciones en el propio muelle de la Estancia en el Canal de Beagle. Ese es otro privilegio de la Estancia, tener un muelle propio en el Beagle.
Era una visita que conocimos allí en destino y nos apetecía muchísimo. Pero era una excursión de casi día completo y no teníamos tiempo. Hablamos con Piratour para solicitarles hacer la visita desde la misma Estancia, ya que nos trasladaríamos al finalizar la ruta de Laguna Esmeralda. Pero nos dijeron que la ruta había que hacerla completa, con traslado terrestre desde Ushuaia.
Y teníamos la lejana esperanza de que en la Estancia, los dueños pudieran incorporarnos a esta visita a Isla Martillo. Pero nos dijeron que ellos no participaban en esas decisiones, que ya le habían otorgado la concesión a esa empresa y no podían intervenir. Era lo que nos temíamos, pero por intentarlo….
Nos quedamos sin ver los pingüinos pero conocimos algo de la estancia, que bien que me gustó.



Además de todo lo que he comentado, tiene un restaurante, que no visitamos, y lo que llaman ellos la “Casita del Té”. Que es una cafetería con unas bonitas vistas de varias de las dependencias de la Estancia y del mar, y una selección de dulces caseros, hechos por ellos mismos, bastante apetecibles. Lástima que nosotros veníamos de comer “muy bien” de Puerto Almanza. Pero el cafecito no lo perdonamos.
Acabado el cual, regresamos a Ushuaia.
Parece ser que la RC.J sigue por 40 km. más, pero la ruta ya no tiene tanto tránsito y carece por ello de mantenimiento de la misma. Finaliza en un punto en el que sale un sendero peatonal que lleva hasta el llamado Cabo San Pío, el punto más austral de Tierra de Fuego.
No teníamos tiempo para comprobarlo.