Nos despertamos con los sonidos de la gente moviéndose ya por el refugio. Tardamos muchísimo en los baños, en el café.. El refugio estaba a tope. Nos demoraron una barbaridad en hacer el check out. Ayer nos retrasaron por la gente que salía, hoy por la que llega… Salimos también del refugio casi a las diez de la mañana.
No se nos había ocurrido ni mirar la previsión del tiempo, ni mirar por la ventana… Y una maravillosa sorpresa nos estaba aguardando.
El día estaba casi totalmente despejado, lucía un sol magnífico. No me lo podía creer.



Estuviera como estuviera el día nos teníamos que desplazar hasta el Lago Grey porque teníamos reservada la navegación en la embarcación que cruza el mismo, en su versión one way de vuelta hacia el Hotel Lago Grey.
Con la suerte que tenemos con el clima…. Ni por asomo soñábamos con un día tan precioso.
Una visión nítida de Los Cuernos y Punta Bariloche, el lago Pehoé con un lindo color azul. Estampas que nos dan los buenos días esa mañana.
Las cimas puntiagudas de Punta Bariloche están cubiertas de nieve fresca, y se me asemejan a puntas de encajes blancos. En la tarde-noche anterior parece que ha nevado bastante por estas cimas. La borrasca que no nos dejó ver casi nada ha dejado su huella.

El trayecto desde Paine Grande hasta el Campamento Grey es de 11 kilómetros y se encuentra muy bien indicado. En el mismo conviven carteleria antigua con postes naranjas más modernos que van indicando la distancia que has recorrido y la que queda por recorrer.
En bastante parte de este trayecto se va bordeando el macizo Paine que señorea sus blancas cimas puntiagudas y despejadas, sin una nube. Estas vistas no las perderíamos en casi ningún momento, incluso en toda la navegación por el lago siguieron presentes.
El camino llanea y ondula en medio de muchos esqueletos de lengas quemadas en el famoso incendio, se adentra en un valle estrecho y en ascenso se llega al mirador de la Laguna de los Patos.


Una laguna preciosa entre grandes rocas que hoy, por el efecto del día claro y con sol, tiene un bonito efecto espejo. En el horizonte aparece la cadena de montañas nevadas.

Se va rodeando la laguna y luego se afronta otra subida para ver como aparece en nuestro campo de visión el Lago Grey con su color característico que le da nombre. Otro mirador más adelante ya ofrece la visión del frontal del glaciar partido por la “Isla”, que no es sino el nunatak aparecido en el retroceso del glaciar. En esta zona el color del agua del lago es algo más azulada y refleja la magia del día tan despejado. Unas grandes rocas sirven de atalaya y plataforma para ver tamaño espectáculo en primera fila. El lago no tiene muchos témpanos flotando.
En uno de estos miradores un poste indica que nos quedan 3,4 km. para nuestro destino.




Rodeando estas rocas se comienza a bajar por terreno pedregoso y se siguen teniendo vistas del lago. Hay un par de bajadas, (sobre todo la segunda) que son bastante pendientes, sobre terreno rocoso y por las que discurre escorrentía de la montaña haciendo el paso lento y resbaladizo.


El descenso sigue con alguna que otra subida corta hasta entrar en otro bosque típico que nos lleva hasta el valle del río Olguín el cual cruzamos por un puente de madera.
Este río tiene su origen en un glaciar del mismo nombre. El glaciar Olguín se ubica en el extremo Noroeste del macizo Paine y desagua originando este tumultuoso río que desemboca en el lago Grey, después de varios kilómetros formando un gran espectáculo con su vistosa cascada y el vertiginoso cañón que vemos bajo el puente.


Unos dos kilómetros más en casi llano y llegamos a nuestro primer destino.
El refugio Grey se encuentra a orillas del lago y en medio de un bosque de lengas. Este refugio también está controlado por la empresa Vertice y tiene buena pinta. Por el bosque se veían tiendas de acampada.
Lo primero que hicimos fue comprarnos una fresca cerveza y nos la bebemos a nuestra salud.
Desde el refugio irradian algunos caminos. Uno se dirige a una playa de arena cercana a la que luego nos acercaremos para embarcar.
El camino que continúa hacia el campamento El Paso y el Circuito “O”. El mismo que pasa por unos cuantos puentes colgantes y unas vistas inolvidables del glaciar. Preguntamos en el refugio a cuanto estaba el primer puente y nos dijeron que a hora y media o así. Así que esto descartado. Tenía la lejana esperanza de que podríamos haber seguido trayecto hasta el mirador sobre el glaciar. Pero no tenemos tiempo. Para ello tendríamos que haber madrugado mucho más. Y aun así, pues no sé si nos hubiera dado tiempo, ida y vuelta.
Así que nos conformamos con el mirador del glaciar cercano al refugio. Es otro de los caminos que parten del refugio. Aunque este mirador no es muy bueno pues tiene mucha vegetación de por medio.

En esta zona tengo entendido que también salen expediciones para hacer senderismo y trekking en el glaciar y navegación con kayak. Si bien no vimos indicios de ello.
Y luego nos desplazamos a la cercana playa a esperar la embarcación que nos llevará de vuelta al Hotel Lago Grey. Una media hora estaríamos esperando, que aprovechamos para comernos el último bocata de esta expedición.
La embarcación llegó pocos minutos antes de las 14:00 y como estábamos poca gente enseguida se puso en marcha, con nosotros ya embarcados y con un pisco sour en la mano, cortesía de la empresa, dirección al frontal del glaciar.







