Tenemos el vuelo desde Aeroparque con Aerolíneas Argentinas a las 11 de la mañana. Todos los vuelos internos los contratamos desde la página Web de Aerolíneas y los recogimos en su oficina de Barcelona. Los 5 vuelos internos (BBAA- Iguazu, Iguazú-BBA, BBAA-Ushuaia, Calafate-Bariloche, Bariloche-BBAA) nos salieron por 535 €/persona.
Nos trasladamos al aeroparque en taxi (45 pesos), para estar allí con una hora de adelanto, que es lo necesario para los vuelos internos. Después de lo leído en foros sobre el funcionamiento de Aerolíneas, cada vez que teníamos un vuelo era como jugar a la ruleta… Bueno en esta primera ocasión tenemos suerte y salimos en hora. Recordamos las 7 horas del vuelo internacional, a ver si con eso ha sido suficiente…
A eso de las 13 horas estamos aterrizando en Iguazú, con un vuelo muy tranquilo. Desde el aire sorprende el color rojizo de los caminos, que destaca frente al verde intenso y espeso de la selva que cubre toda la zona. Es un aeropuerto pequeñito pero cumple a la perfección su función (al menos para nosotros) porque todo se desarrolla con rapidez. A la salida ya tenemos el transporte al hotel, un taxi por 70 pesos que nos encargó el mismo hotel. Nuevamente no podemos ser de ayuda para aquellos que opten por el transporte colectivo, pero seguro que hay opciones.
Traslado al hotel, mini-descanso y salimos a dar la primera vuelta por Iguazú, para comer y organizar la excursión del día siguiente al lado argentino de las cataratas. Después de comer nos acercamos hasta el hito de las tres fronteras. Es un paseíllo bastante agradable y que sirve para completar la visita al pueblo.
Para las excursiones a las cataratas a nuestro entender lo mejor es llevar comida comprada en el pueblo. Es la opción más barata y práctica. [/b]En general, el tema de comidas y alojamientos, lo dejaremos para el final, con una etapa propia donde esté resumido lo bueno y destacable.
Las excursiones de nuestra estancia en Iguazú fueron las típicas:
Iguazú Día 1. Cataratas Lado Argentino
Visitamos el parque por nuestra cuenta, y dentro realizamos la excursión completa que ofrece Jungle Explorer y que denominan “Pasaporte Verde”. En nuestro caso la contratamos la noche anterior en el mismo hotel sin sobrecoste alguno respecto al precio que marcaba la compañía. El Pasaporte Verde incluye 3 actividades: paseo en balsa sin motor para volver de la zona de la Garganta del Diablo al inicio de los paseos inferior y superior (lo llaman “Aventura Náutica”), y la “Gran Aventura” que es el combinado de las otras dos: paseo en camión maderero por la zona de selva y la navegación al pie de las cataratas para quedar bien duchado!
El coste total es de 230 pesos para la excursión Pasaporte Verde y 85 pesos para la entrada al parque (para el turismo argentino y en ocasiones para el Mercosur hacen descuentos en las entradas a los parques muy considerables).
Existe la posibilidad de realizar únicamente parte de estas tres actividades, abaratando el coste. A nuestro parecer las tres son interesantes y divertidas y recomendamos si es posible realizarlas todas. Total, si llegas hasta aquí, lo mejor es disfrutar a tope de la experiencia!! Quién sabe cuando se va a poder volver!! Eso sí, de las tres, la que es “imprescindible” es el paseo al pie de la catarata!!
Más cosas sobre traslados y organización de la excursión dentro del lado argentino. El transporte hasta el parque lo realizamos en autobús “colectivo” desde la estación de buses de Puerto Iguazú. La empresa que lo realiza es “El Práctico” y el billete de ida y vuelta nos costó 10 pesos por persona. Durante el trayecto realiza paradas en los principales hoteles que se encuentran en la carretera hacia las cataratas.
Después del viaje y una mínima cola para la compra de la entrada, comenzamos la visita al parque a eso de las 10 de la mañana. La visita del parque tiene tres rutas diferentes, que se pueden combinar con las actividades del “Pasaporte Verde” y acabar realizando la visita completa en un solo día (nosotros salíamos del parque a eso de las 18 horas).
Las rutas son “Garganta del Diablo”, circuito de las pasarelas superiores y circuito de las pasarelas inferiores. Según nos comentaban en el hotel (y según comprobamos posteriormente), lo más espectacular es la Garganta del Diablo. Aquí que cada uno decida, si se quiere empezar por lo más espectacular o dejarlo para el final… A nosotros nos recomendaron empezar a primera hora de la mañana por la garganta del diablo, para evitar el calor de las horas centrales del día ya que es la zona más expuesta al sol. De paso, creo que encontramos menos gente que si hubieramos ido al final.
Así pues la secuencia de nuestra visita fue:
1,. Entrada en el parque y caminando por el “sendero verde” hasta la segunda parada del “tren ecológico” que lleva a la garganta del diablo. El sendero es planito y corto, con poco esfuerzo y evitas posibles acumulaciones de gente en la primera estación (estación central). Además espabilando un poco se llega antes que la gente que viene de la primera estación, que por cierto se tienen que bajar del tren y realizar la cola de la gente que espera en la segunda, porque se cambia de tren. También es verdad que nosotros no tuvimos la sensación de una gran masa de gente en todo el día (marzo no debe ser temporada alta en Iguazú).
2.- Después de la impresión de la garganta del diablo, con el Pasaporte verde regresamos al punto de partida, navegando tranquilamente por un canal del río y con la suerte de avistar unos monos muy majetes.
3.- Desde allí realizamos las pasarelas superiores, que ocupan unos 45 minutos – 1 hora. Eso ya depende de los que se entretenga cada uno (fotos, animalitos,…). No es un circuito circular, de manera que nosotros optamos por ir bastante ligeritos hasta el final y al ir volviendo hacer fotos y demás, ya que debíamos controlar la hora a la que nos tocaba la Gran Aventura (se tiene que concretar a la entrada del parque). Para hacerse una idea, nosotros la empezamos a las 12:30.
4.- El paseo en camión maderero, que aprovechan para trasladarte hasta la zona de embarque para navegar por el río hacia las cataratas. El paseo en el camión también tiene su gracia (menor que la navegación claro), hay un guía que va explicando cosas sobre la vegetación y fauna de la selva.
5.- Te suben a la zodiac, te instalas el salvavidas y ya estás listo para ir a conocer la catarata de bien cerca. Te dan un saco impermeable para que guardes todo aquello que no quieres que se moje, porque se acaba completamente duchado. Quizás lo mejor es quedarse con bañador y luego cambiarse al rato en un baño. Durante un ratito de la navegación se puede llevar la cámara para ir haciendo fotos, porque cuando va a empezar el agua de verdad te avisan y te enseñan como cerrar bien la bolsa, para asegurar que nada se te moja. A partir de ahí, poco que contar, lo mejor es vivirlo!!
6.- Se acaba la navegación en otro punto de desembarco, correspondiente a un tramo de las pasarelas inferiores ( y donde empieza la navegación la gente que no realiza toda la “gran aventura” sino sólo la navegación a las cataratas). Desde allí se puede empezar este recorrido, con cuidado de no salirse del mismo, porque éste si es circular y según la dirección que se tome te lo dejas sin ver (con el mapa delante, enseguida sabréis a que nos referimos).
Bueno eso es más o menos todo. Tras la visita se vuelve a Iguazú en El Práctico bastante cansadillo, sobre todo si ha apretado el sol durante el día, como sucedió en nuestro caso.
Iguazú Día 2. Cataratas Lado Brasil
La visita al lado brasileño se realiza perfectamente en medio día (por muchas fotos que se quieran hacer, como en nuestro caso). Lo más interesante de la visita es recorrer el circuito de pasarelas que existen. Es cierto que existen más actividades (senderos por la selva, navegación en canoas,...) que pueden llegar a completar el día en el parque, pero si vamos a lo que vamos que es ver las cataratas, en medio día lo tenemos visto.
Evaluamos dos opciones de traslado hasta el parque lado Brasil. La primera con un primer colectivo que te lleva hasta Foç de Iguazú, donde hay que bajarse y coger otro (brasileño) que te lleva hasta el parque. Esta opción es la más económica, pero no os puedo concretar el precio (con riesgo a equivocarme diría unos 10-15 pesos en total).
Nosotros optamos por la segunda opción, que es un bus directo desde la estación de autobuses de Puerto Iguazú. No sé si hay más de una empresa de buses directos desde Iguazú al parque brasileño, en nuestro caso la compañía era “Central del norte” y el coste fue de 35 pesos por persona ida y vuelta. Las ventajas que le vimos a esta opción: mayor rapidez, sobre todo a la hora de pasar la frontera, porque el conductor te hace bajar y espera a que te sellen la salida y entrada en ambas aduanas. En nuestro caso éramos pocas personas en el bus y fue muy rápido. Quizás en el colectivo el tema se complica si está más concurrido (en el hotel nos comentaron que en ocasiones el conductor no espera a que todo el mundo termine el trámite correspondiente y toca esperar al siguiente). En cuanto a horarios, la ida la hicimos a las 8:00 y tienen 3 o 4 horas de vuelta (13, 15 y 17 horas si no recuerdo mal).
En el parque se puede pagar la entrada en pesos argentinos (la entrada costaba 37 reales brasileños, y en pesos pagamos 83,5 pesos argentinos). Es decir, que si únicamente se va a visitar las cataratas, se puede prescindir perfectamente de cambiar dinero a reales brasileños, poco se va a perder con el cambio que realizan.
Dentro del parque, todo es muy sencillo, hay un autobús que te lleva hasta la zona de las pasarelas, que coincide con una parada muy identificable: hay el hotel de lujo que existe dentro del parque y además creo que es donde baja el 95% de la gente que va en el bus.
Hala, en las pasarelas la cosa está clara, se tienen vistas más panorámicas de las cataratas, porque quedan más alejadas de este lado. Que cada uno sopese otro de los dilemas típicos: que se comienza por el lado argentino o el brasileño? (yo creo que según se presente el clima del día, si llueve debe ser más llevadero el paseo por las pasarelas del lado brasileño, pero sin sol la vista puede deslucir mucho.. es un dilema!).
Al final del circuito se tienen las vistas más cercanas del pie de la garganta del diablo y se acaba en un ascensor con un mirador a la misma catarata desde el margen derecho del río (pero para nuestro gusto mucho menos espectacular que el lado argentino).
Nosotros finalizamos las pasarelas y volvimos a subir al bus de retorno a la salida del parque. De allí a esperar el bus de regreso a Puerto Iguazú, donde comimos y queríamos repetir el paseo al hito de las tres fronteras, pero no pudo ser por una tormenta tropical fuerte, que dejó al pueblo sin luz un buen rato….
Así acabó nuestra visita a las cataratas, a la mañana siguiente emprendíamos vuelo con destino final Ushuaia (prácticamente cruzar el país de norte a sur!). En Iguazú tuvimos una suerte increíble con el tiempo!, los dos días de visita a las cataratas fueron espléndidos y justo cuando nos marchábamos llovía con una fuerza brutal. En caso de no tener fortuna con el tiempo… mejor tomárselo con filosofía, que en los viajes hay que aceptar el tiempo como viene y disfrutar dentro de las posibilidades que te ofrezca!!
Bueno, ya no estamos cumpliendo mucho con lo dicho en la primera etapa de no enrollarnos mucho! Espero que al menos sean datos útiles para los que estéis organizando vuestro viaje por Argentina. Si no lo creéis así, abandonar cuando queráis la lectura!! Ahora nos vamos a cambiar radicalmente de vegetación, de fauna y de temperatura!! Al sur, al famoso Fin del Mundo!!
Nos trasladamos al aeroparque en taxi (45 pesos), para estar allí con una hora de adelanto, que es lo necesario para los vuelos internos. Después de lo leído en foros sobre el funcionamiento de Aerolíneas, cada vez que teníamos un vuelo era como jugar a la ruleta… Bueno en esta primera ocasión tenemos suerte y salimos en hora. Recordamos las 7 horas del vuelo internacional, a ver si con eso ha sido suficiente…
A eso de las 13 horas estamos aterrizando en Iguazú, con un vuelo muy tranquilo. Desde el aire sorprende el color rojizo de los caminos, que destaca frente al verde intenso y espeso de la selva que cubre toda la zona. Es un aeropuerto pequeñito pero cumple a la perfección su función (al menos para nosotros) porque todo se desarrolla con rapidez. A la salida ya tenemos el transporte al hotel, un taxi por 70 pesos que nos encargó el mismo hotel. Nuevamente no podemos ser de ayuda para aquellos que opten por el transporte colectivo, pero seguro que hay opciones.
Traslado al hotel, mini-descanso y salimos a dar la primera vuelta por Iguazú, para comer y organizar la excursión del día siguiente al lado argentino de las cataratas. Después de comer nos acercamos hasta el hito de las tres fronteras. Es un paseíllo bastante agradable y que sirve para completar la visita al pueblo.
Para las excursiones a las cataratas a nuestro entender lo mejor es llevar comida comprada en el pueblo. Es la opción más barata y práctica. [/b]En general, el tema de comidas y alojamientos, lo dejaremos para el final, con una etapa propia donde esté resumido lo bueno y destacable.
Las excursiones de nuestra estancia en Iguazú fueron las típicas:
Iguazú Día 1. Cataratas Lado Argentino
Visitamos el parque por nuestra cuenta, y dentro realizamos la excursión completa que ofrece Jungle Explorer y que denominan “Pasaporte Verde”. En nuestro caso la contratamos la noche anterior en el mismo hotel sin sobrecoste alguno respecto al precio que marcaba la compañía. El Pasaporte Verde incluye 3 actividades: paseo en balsa sin motor para volver de la zona de la Garganta del Diablo al inicio de los paseos inferior y superior (lo llaman “Aventura Náutica”), y la “Gran Aventura” que es el combinado de las otras dos: paseo en camión maderero por la zona de selva y la navegación al pie de las cataratas para quedar bien duchado!
El coste total es de 230 pesos para la excursión Pasaporte Verde y 85 pesos para la entrada al parque (para el turismo argentino y en ocasiones para el Mercosur hacen descuentos en las entradas a los parques muy considerables).
Existe la posibilidad de realizar únicamente parte de estas tres actividades, abaratando el coste. A nuestro parecer las tres son interesantes y divertidas y recomendamos si es posible realizarlas todas. Total, si llegas hasta aquí, lo mejor es disfrutar a tope de la experiencia!! Quién sabe cuando se va a poder volver!! Eso sí, de las tres, la que es “imprescindible” es el paseo al pie de la catarata!!
Más cosas sobre traslados y organización de la excursión dentro del lado argentino. El transporte hasta el parque lo realizamos en autobús “colectivo” desde la estación de buses de Puerto Iguazú. La empresa que lo realiza es “El Práctico” y el billete de ida y vuelta nos costó 10 pesos por persona. Durante el trayecto realiza paradas en los principales hoteles que se encuentran en la carretera hacia las cataratas.
Después del viaje y una mínima cola para la compra de la entrada, comenzamos la visita al parque a eso de las 10 de la mañana. La visita del parque tiene tres rutas diferentes, que se pueden combinar con las actividades del “Pasaporte Verde” y acabar realizando la visita completa en un solo día (nosotros salíamos del parque a eso de las 18 horas).
Las rutas son “Garganta del Diablo”, circuito de las pasarelas superiores y circuito de las pasarelas inferiores. Según nos comentaban en el hotel (y según comprobamos posteriormente), lo más espectacular es la Garganta del Diablo. Aquí que cada uno decida, si se quiere empezar por lo más espectacular o dejarlo para el final… A nosotros nos recomendaron empezar a primera hora de la mañana por la garganta del diablo, para evitar el calor de las horas centrales del día ya que es la zona más expuesta al sol. De paso, creo que encontramos menos gente que si hubieramos ido al final.
Así pues la secuencia de nuestra visita fue:
1,. Entrada en el parque y caminando por el “sendero verde” hasta la segunda parada del “tren ecológico” que lleva a la garganta del diablo. El sendero es planito y corto, con poco esfuerzo y evitas posibles acumulaciones de gente en la primera estación (estación central). Además espabilando un poco se llega antes que la gente que viene de la primera estación, que por cierto se tienen que bajar del tren y realizar la cola de la gente que espera en la segunda, porque se cambia de tren. También es verdad que nosotros no tuvimos la sensación de una gran masa de gente en todo el día (marzo no debe ser temporada alta en Iguazú).
2.- Después de la impresión de la garganta del diablo, con el Pasaporte verde regresamos al punto de partida, navegando tranquilamente por un canal del río y con la suerte de avistar unos monos muy majetes.
3.- Desde allí realizamos las pasarelas superiores, que ocupan unos 45 minutos – 1 hora. Eso ya depende de los que se entretenga cada uno (fotos, animalitos,…). No es un circuito circular, de manera que nosotros optamos por ir bastante ligeritos hasta el final y al ir volviendo hacer fotos y demás, ya que debíamos controlar la hora a la que nos tocaba la Gran Aventura (se tiene que concretar a la entrada del parque). Para hacerse una idea, nosotros la empezamos a las 12:30.
4.- El paseo en camión maderero, que aprovechan para trasladarte hasta la zona de embarque para navegar por el río hacia las cataratas. El paseo en el camión también tiene su gracia (menor que la navegación claro), hay un guía que va explicando cosas sobre la vegetación y fauna de la selva.
5.- Te suben a la zodiac, te instalas el salvavidas y ya estás listo para ir a conocer la catarata de bien cerca. Te dan un saco impermeable para que guardes todo aquello que no quieres que se moje, porque se acaba completamente duchado. Quizás lo mejor es quedarse con bañador y luego cambiarse al rato en un baño. Durante un ratito de la navegación se puede llevar la cámara para ir haciendo fotos, porque cuando va a empezar el agua de verdad te avisan y te enseñan como cerrar bien la bolsa, para asegurar que nada se te moja. A partir de ahí, poco que contar, lo mejor es vivirlo!!
6.- Se acaba la navegación en otro punto de desembarco, correspondiente a un tramo de las pasarelas inferiores ( y donde empieza la navegación la gente que no realiza toda la “gran aventura” sino sólo la navegación a las cataratas). Desde allí se puede empezar este recorrido, con cuidado de no salirse del mismo, porque éste si es circular y según la dirección que se tome te lo dejas sin ver (con el mapa delante, enseguida sabréis a que nos referimos).
Bueno eso es más o menos todo. Tras la visita se vuelve a Iguazú en El Práctico bastante cansadillo, sobre todo si ha apretado el sol durante el día, como sucedió en nuestro caso.
Iguazú Día 2. Cataratas Lado Brasil
La visita al lado brasileño se realiza perfectamente en medio día (por muchas fotos que se quieran hacer, como en nuestro caso). Lo más interesante de la visita es recorrer el circuito de pasarelas que existen. Es cierto que existen más actividades (senderos por la selva, navegación en canoas,...) que pueden llegar a completar el día en el parque, pero si vamos a lo que vamos que es ver las cataratas, en medio día lo tenemos visto.
Evaluamos dos opciones de traslado hasta el parque lado Brasil. La primera con un primer colectivo que te lleva hasta Foç de Iguazú, donde hay que bajarse y coger otro (brasileño) que te lleva hasta el parque. Esta opción es la más económica, pero no os puedo concretar el precio (con riesgo a equivocarme diría unos 10-15 pesos en total).
Nosotros optamos por la segunda opción, que es un bus directo desde la estación de autobuses de Puerto Iguazú. No sé si hay más de una empresa de buses directos desde Iguazú al parque brasileño, en nuestro caso la compañía era “Central del norte” y el coste fue de 35 pesos por persona ida y vuelta. Las ventajas que le vimos a esta opción: mayor rapidez, sobre todo a la hora de pasar la frontera, porque el conductor te hace bajar y espera a que te sellen la salida y entrada en ambas aduanas. En nuestro caso éramos pocas personas en el bus y fue muy rápido. Quizás en el colectivo el tema se complica si está más concurrido (en el hotel nos comentaron que en ocasiones el conductor no espera a que todo el mundo termine el trámite correspondiente y toca esperar al siguiente). En cuanto a horarios, la ida la hicimos a las 8:00 y tienen 3 o 4 horas de vuelta (13, 15 y 17 horas si no recuerdo mal).
En el parque se puede pagar la entrada en pesos argentinos (la entrada costaba 37 reales brasileños, y en pesos pagamos 83,5 pesos argentinos). Es decir, que si únicamente se va a visitar las cataratas, se puede prescindir perfectamente de cambiar dinero a reales brasileños, poco se va a perder con el cambio que realizan.
Dentro del parque, todo es muy sencillo, hay un autobús que te lleva hasta la zona de las pasarelas, que coincide con una parada muy identificable: hay el hotel de lujo que existe dentro del parque y además creo que es donde baja el 95% de la gente que va en el bus.
Hala, en las pasarelas la cosa está clara, se tienen vistas más panorámicas de las cataratas, porque quedan más alejadas de este lado. Que cada uno sopese otro de los dilemas típicos: que se comienza por el lado argentino o el brasileño? (yo creo que según se presente el clima del día, si llueve debe ser más llevadero el paseo por las pasarelas del lado brasileño, pero sin sol la vista puede deslucir mucho.. es un dilema!).
Al final del circuito se tienen las vistas más cercanas del pie de la garganta del diablo y se acaba en un ascensor con un mirador a la misma catarata desde el margen derecho del río (pero para nuestro gusto mucho menos espectacular que el lado argentino).
Nosotros finalizamos las pasarelas y volvimos a subir al bus de retorno a la salida del parque. De allí a esperar el bus de regreso a Puerto Iguazú, donde comimos y queríamos repetir el paseo al hito de las tres fronteras, pero no pudo ser por una tormenta tropical fuerte, que dejó al pueblo sin luz un buen rato….
Así acabó nuestra visita a las cataratas, a la mañana siguiente emprendíamos vuelo con destino final Ushuaia (prácticamente cruzar el país de norte a sur!). En Iguazú tuvimos una suerte increíble con el tiempo!, los dos días de visita a las cataratas fueron espléndidos y justo cuando nos marchábamos llovía con una fuerza brutal. En caso de no tener fortuna con el tiempo… mejor tomárselo con filosofía, que en los viajes hay que aceptar el tiempo como viene y disfrutar dentro de las posibilidades que te ofrezca!!
Bueno, ya no estamos cumpliendo mucho con lo dicho en la primera etapa de no enrollarnos mucho! Espero que al menos sean datos útiles para los que estéis organizando vuestro viaje por Argentina. Si no lo creéis así, abandonar cuando queráis la lectura!! Ahora nos vamos a cambiar radicalmente de vegetación, de fauna y de temperatura!! Al sur, al famoso Fin del Mundo!!