De la etapa anterior, volvíamos a Buenos Aires, tras haber disfrutado de Iguazú, Ushuaia, el Crucero Mare Australis, el Parque Torres del Paine en Chile, los Glaciares en El Calafate y la Región de los Lagos en Bariloche...(ahí es nada!).
El avión sale puntual de Bariloche, y con un vuelo tranquilito estamos en Aeroparque a eso de las 17’30 horas. Allí cogemos un remise al hotel que se encuentra en el centro, muy cerca del obelisco. En esta ocasión nos cuesta 43 pesos con Transfer Express, justo a la salida con las maletas, en el vestíbulo del aeropuerto, hay 2 o 3 empresas de remises. Los precios se publican en las pantallas del aeropuerto, así que el tema está bastante claro.
Bueno, hemos vuelto al mismo hotel en el que empezamos nuestra aventura. Ahora nos quedan por delante 3 días, y 4 noches, para despedirnos de la ciudad y del país. Son muchos días en Buenos Aires y más si tenemos en cuenta que ya estuvimos dos al inicio, así que seguramente aprovechemos uno de los días para visitar algo en las afueras, y los otros los pasaremos con calma por la ciudad.
De momento pasamos la tarde cerca del hotel, cenamos bien porque en el avión ha tocado el típico bocadillo frío e insulso de Aerolíneas, y ya llevamos cinco iguales!. Bueno, para el hotel y a descansar.
Buenos Aires días 1 y 2. Completamos la visita a la ciudad, a nuestro ritmo.
Los dos primeros días de esta segunda etapa los dedicamos a completar la visita a la ciudad. Habíamos visto la existencia del Bus Turístico (Buenos Aires Bus), que te permitía subir y bajar en las diferentes paradas que tiene.
La primera de las paradas, la central para comprar los billetes, está en Plaza de Mayo. Decidimos comprar el billete válido para dos días consecutivos, que cuesta 60 pesos por persona (el billete de un día cuesta 50 pesos, por 10 pesos, pensamos que adelante con el completo). El itinerario tiene un total de 12 paradas por las zonas más singulares de la ciudad. La idea era clara: ir subiendo y bajando del bus para visitar las zonas, hacerse una idea general de las mismas y después centrarse en alguna en especial si ha despertado más curiosidad.
Así visitamos el barrio de San Telmo, y después La Boca (Caminito,...) y la Bombonera por la mañana del primer día. Por la tarde completamos todo el itinerario del bus turístico.
Al día siguiente decidimos empezar la jornada a pie, con una buena caminata hasta la zona de Palermo y a los jardines japonés y 3 de Febrero. De allí nos trasladamos con el bus turístico hasta Plaza de Mayo, para ir caminando nuevamente hasta Puerto Madero (a comer en uno de los restaurantes clásicos de los foros).
Un nuevo paseíto y al bus para llegar a Plaza San Martín, desde donde recorrimos la Calle Florida y adyacentes paseando.
En resumen, nos hicimos una idea de las zonas más típicas de la ciudad, sin cansarnos mucho porque después de tanto día las fuerzas y las ganas de marcha van cuesta abajo, el hecho de que el viaje se acabe siempre “chafa” un poquito...
El Bus turístico es muy poco recomendable por no decir que nada. Independientemente de si gusta más o menos esta forma de visitar la ciudad, el principal problema que encontramos es que está muy mal organizado. Sobre el papel, puedes comprar el billete en cualquiera de las paradas y subirte al bus sin problemas. La realidad es bien diferente. El bus pasa cada 30 minutos (casi siempre es puntual...) y cuando llega a la parada con él pueden llegar los problemas.
Primero, en dos ocasiones vimos que la guía que viaja a bordo del bus se negó a vender billetes en las paradas diferentes a la principal (incumpliendo lo que decían tanto en las paradas como en el plano de información que te dan). Comentaba que para ese bus ya estaban vendidos todos los billetes y que no podía hacer nada (aunque en el bus quedara sitio?). Remitía a la gente a que comprara el billete en la primera parada. Es decir, en caso de querer cogerlo, mejor empezar siempre en la primera parada (Plaza de Mayo).
Segundo, si llega el bus y no hay sitio, que puede pasar perfectamente, porque la gente suele bajar en masa en los mismos sitios, los primeros que se fastidian son los que no tienen billete (y se creían que lo podrían comprar en cualquier parada!). Después se fastidian los demás, aunque tengan billete. A esperar otra media hora y a rezar para encontrar sitio. O a pasar del bus olímpicamente... Nuestro consejo es claro, al menos el servicio de este bus (Buenos Aires Bus) no funciona bien. Hay algún otro pero no sabemos que tal está.
Buenos Aires Día 3. El Delta del Tigre.
El tercer y último día en Buenos Aires lo dedicamos a visitar la zona del Delta del Tigre, zona de recreo veraniego típica de los bonaerenses. Además coincide con el Jueves Santo, festivo, y seguro que hay ambiente en el Delta.
Decidimos ir por nuestra cuenta en transporte público. En primer lugar cogemos el metro (Subte) hasta la estación de trenes de Retiro (1,10 pesos cada viaje). De allí cogemos un tren que finaliza su recorrido en Tigre (1,35 pesos cada viaje). Total llegamos en aproximadamente 1 hora y 10 minutos a Tigre y por un importe de 2,45 pesos por persona (unos 0,50 €!!)
El Delta del Tigre es muy recomendable para ver una zona típica de veraneo o de fin de semana cerca del río y de casas típicas al borde de los canales, cada una con su embarcadero propio. Nos recordó (salvando muchas diferencias), al Delta del Mekong en Vietnam sobre todo por el color de las aguas en los canales y por algunas de las embarcaciones que se pueden ver.
En la zona realizamos una navegación de una hora aproximadamente para hacernos una idea sobre los canales. Existen multitud de ofertas para realizar excursiones de un día, o de varios muy completas y visitando canales del delta más alejados del núcleo urbano. En estas excursiones, con embarcaciones pequeñitas, se conocen zonas con abundante vegetación y fauna autóctona, según nos comentó un guía que ofrecía una opción de las muchas existentes. A estas alturas del viaje, nosotros con unas pinceladas del lugar tuvimos suficiente (sin duda el cansancio de días y días de excursiones había calado hondo en nosotros...). Después de la navegación aprovechamos para pasear un rato por la zona más histórica y alejada del muelle del puerto. Sólo alejarte una calle del muelle, la tranquilidad es absoluta y se pueden contemplar casas unifamiliares muy bonitas.
Comimos tranquilamente en un chiringuito cerca del puerto y nos acercamos hasta la estación del Tren de la Costa, para regresar a Buenos Aires con este otro transporte, de carácter mucho más turístico y que era el típico incluido en todas las excursiones organizadas que se ofrecían por doquier. Grave error a nuestro entender. El precio de un solo trayecto es de 12 pesos por persona y no te deja en el centro de Buenos Aires. Hay que hacer trasbordo en la estación del final (en el Barrio de Olivos) a la estación de Mitre, en donde se coge un tren convencional que llega hasta la estación de retiro.
En teoría los atractivos del Tren de la Costa son por una parte su recorrido cercano al río y por otra sus “bellas” estaciones donde existe la posibilidad de bajar para visitar zonas comerciales. A lo mejor nos lo perdimos, pero nosotros no le encontramos ningún encanto a este tren...
En resumen nuestra visita al Delta del Tigre nos sirvió para conocerlo muy por encima, y hacer el apunte mental de que puede ser un buen destino por si algún día volvemos a Buenos Aires, disfrutar de algo diferente a lo que hemos hecho en este viaje.
De vuelta a la ciudad, queremos gastar nuestros últimos pesos en comprar alfajores para la familia y alguna botellita de vino. Cuando la abramos en casa, con una buena carne en la mesa, intentaremos recordar algo de este fabuloso viaje y país. Compramos Malbec, una de las variedades típicas de las bodegas argentinas. Con las compras terminadas y los pesos justos para el taxi del día siguiente, nos vamos para el hotel, que es la última noche y tenemos que recoger y hacer las maletas.
Buenos Aires Día 4. Nos vamos para casa!
A la mañana siguiente, desayuno, cerramos la maleta y a la hora convenida pasa el Taxi Ezeiza que habíamos reservado en su Web la tarde anterior. La tarifa de vuelta al aeropuerto es de 88 pesos.
Aquí acaban las etapas de este viaje por Argentina y Chile, sobre todo por la patagonia. En total han sido 25 días por estas tierras, que nos dejan un montón de buenos momentos que contar a nuestra gente y que recordar para siempre!!