Puff… casi no hemos dormido, porque a las 6.00h ha sonado el despertador. A las 8.00h tenemos que estar de camino a la Presa Hoover porque tenemos reservada la visita guiada de las 9.15h. No tenemos el desayuno incluido, así que bajamos al hall del hotel a ver que nos podíamos llevar a la boca. No había nada, pero en la zona de las tiendecitas teníamos una cafetería. Después de un desayuno super cutre y muy caro, nos marchamos a ver el coloso de la ingeniería.
En unos ¾ de hora estáis allí. Por cierto, en Boulder City (entre Las Vegas y lapresa), echamos la gasolina más barata del viaje. No os puedo decir a cuánto estaba el galón porque no me acuerdo, pero si que fue la más barata. La presa es interesante, sobre todo ver el video de presentación en el que te explican cómo y por qué se construyó y que te ayuda a entender lo que ha significado para todo el oeste estadounidense. En la visita se ven un poco las instalaciones, la zona de las turbinas y de las tuberías de admisión de agua, y luego hay un pequeñito museo. Pero lo que más impresión da es poder salir a la terraza sobre la presa, uff, qué vértigo…

De regreso a Las Vegas fuimos a Las Vegas Outlet Center. Es un mega centro comercial que hay al sur del strip, más abajo del aeropuerto, y que pertenece a la cadena Premium Outlets. Esas fueron nuestras primeras compras americanas, aunque no mucho, íbamos buscando unos zapatos y una maleta, para poder ir metiendo todas las compras que estábamos haciendo. La verdad es que alucinamos con los precios, y una vez más te quedas con la sensación de que en España nos tongan con todo. Donde más diferencia se nota en el precio es en las marcas americanas. El centro es inmenso, y al final, como no podía ser de otra manera, se nos han hecho las mil y monas, y decidimos comer allí algo antes de volver al hotel a dejar las bolsas.
Cuando por fin estamos listos para salir a dar una vuelta y ver los casinos de Las Vegas, son las 18.00h. Y antes de salir a la aventura, en nuestro mismo hotel vamos a ver el museo que tienen de autos clásicos. Llegamos con sólo 10 min, así que yo no entré y entró sólo mi chico (que es mecánico y tenía mucho interés). Después de esto sólo teníamos un par de horas para ver lo más importante.
Salimos del hotel y en el primer bar que encontramos compramos un… no sé cómo describirlo… un recipiente con bebida, jajajaja… Las Vegas es el único lugar de EE.UU. donde hemos visto que esté permitido y bien visto beber por la calle, de modo, que en cualquier esquina puedes comprar distintos tipos de recipientes de distintas medidas (el más grande que vimos necesitaba de una cinta al cuello para poder llevarlo). La primera compra es del recipiente más la bebida, y las siguientes veces sólo pagas el rellenado, a un módico precio. Nosotros compramos una de 1 litro más o menos, y pagamos 17$, las siguientes veces, rellenarlo sólo eran 1.5$ más o menos. Así se entiende las toñas que llevaban todo el mundo, jejejeje…

El paseo que dimos estuvo genial. Entramos a ver el Venetian y sus cielos pintados que parecen de verdad, con sus canales, sus góndolas y todo. Seguimos recorriendo todas las fachadas de los casinos y también entramos al Bellagio, a ver su conservatorio de flores y cristales, que es alucinante. Al entrar al Bellagio vemos la diferencia que hay tan grande entre los pequeños casinos, como es nuestro hotel, y los grandes y más lujosos. En el nuestro como que vimos a la gente más de a pie, y en los grandes, todo el mundo parecía modelo, jajajaja, vaya diferencia. Cuando salimos justo estaba terminando el espectáculo de las fuentes. Lo vimos terminar y nos gustó tanto que pensamos en quedarnos al siguiente pase aunque ya íbamos un poco pillados de tiempo. Esos días mi reloj había estado un poco loco, y como no estaba segura de la hora que era, al señor que teníamos al lado le pregunté la hora. Cuál no sería mi sorpresa cuando me dice que son las 20.45h y yo tenía las 19.45h. Dion mío!!! Se me había parado el reloj?? Salimos pies en polvorosa, porque a las 21.30h teníamos para ver el espectáculo de La Revé en el hotel Wynn, y estábamos con unas pintas que no veáis, sin duchar y sin nada, y no llevábamos las entradas encima, con lo que teníamos que volver al hotel sí o sí. Creo que no hemos corrido más en nuestra vida, porque tardamos sólo 10min en volver. Y por el camino, en nuestra frenética carrera vimos el volcán del Mirage en erupción, también genial.


Cuando llegamos exhaustos al hotel para recoger las entradas y volvernos a ir sin ducharnos y sin nada, le pregunté la hora a uno y me dice: las 20.05h!!! Cómo?? No puede ser!! Por si acaso se la pregunté a dos más y la respuesta fue la misma. Entramos a la habitación y el despertador de la mesilla marca la misma hora. Si hubiera tenido al hombre de las fuentes del Bellagio cerca le hubiera cortado la cabeza. Así que después de cagarme en todo, y ver que aun podíamos ducharnos, me relajé debajo del agua calentita.
Finalmente salimos para el Wynn a las 21.00h y llegamos sólo con 5 min de margen. Las distancias en Las Vegas son enormes, y hay que tenerlo en cuanta, al igual que los casinos por dentro son enormes. Cuando entramos al Bellagio, yo creo que desde una entrada hasta el hall andamos casi 1 Km. Y en el Wynn nos pasó algo parecido, que no encontrábamos el teatro por ninguna parte. Como llevábamos las entradas cogidas por Internet no tuvimos que esperar la cola y pasamos directamente. Teníamos las entradas en 1ª fila, en zona Salah, porque La Revé es un espectáculo acuático, y se supone que en esas filas corres el riesgo de mojarte. Es verdad que nos saltaron gotitas, pero nada alarmante, y desde esa fila el espectáculo se ve genial, porque estáis a la altura de los actores. En alguna ocasión tenéis que levantar un poco la cabeza, pero la mayoría del tiempo lo tenéis todo a la altura de la vista. La Revé es un espectáculo del Circo del Sol. Esta compañía tiene muchos espectáculos en Las Vegas, pero finalmente nosotros elegimos este, aunque era muy caro, porque es único, todo en el agua, con un historia muy bonita. Nos encantó. El escenario es circular con una piscina en medio, de la que salen y entran tanto el atrezzo como los actores, que son a la vez bailarines y nadadores, simplemente alucinante!!! Simplemente si vais os quedareis boquiabiertos.

Cuando salimos me empiezo a encontrar fatal, parece un catarro inminente que no quiero que vaya a más. Además estábamos super cansados, y aunque habíamos planeado irnos de juerga a algún sitio de moda como el Voodo Lounge o el Bar Coyote, finalmente cogemos unas hamburguesas en el Burger King que teníamos al lado del hotel y nos vamos a comérnoslas a la habitación.
Las Vegas de había terminado para nosotros. Nos gustó mucho. De hecho, le hubiera dedicado, por lo menos, un par de días más, porque se nos han quedado muchas cosas por ver, no hemos visitado casi ningún casino por dentro, y no nos ha dado tiempo a bajar a la zona del Excalibur y el Luxor. Es un lugar donde todo el mundo hace lo que quiere, viste como quiere, bebe lo que quiere y donde quiere, come lo que quiere, se gasta el dinero que quiere y más. Eso si, la vida empieza a eso de las 16.00h, y hay que estar preparado para un poco de agobio. Es una ciudad para disfrutar. Un gran parque de atracciones para adultos donde todo está permitido. Que viva Las Vegas!!