A las 6:45 recogimos nuestro "packed breakfast" y un tuk tuk con el que habíamos quedado el día anterior nos esperaba para llevarnos en 10 minutos al puerto. Allí comprobaron nuestros billetes, y recogieron nuestras maletas. El barco que recorre el río Mekong y el lago Tonle Sap hasta Siem Reap es parecido a un avión, sólo que puedes salir al exterior a tomar el sol o ver el paisaje, sin embargo no tiene una amplia cubierta y por tanto no es muy cómodo. Un chiquillo te ofrece constantemente cervezas, refrescos y barras de pan(todo se paga en dolares), nosotros nos comimos nuestro desayuno empaquetado, y echamos una pequeña siesta... Luego salimos a fuera, y disfrutamos del paisaje, repleto de barquitas de pescadores que faenaban a lo largo de todo el río.

Tras aprox. 4 horas de viaje se llega al lago Tonle Sap, y sorprendentemente, deja de verse costa a ambos lados(quien diría que fuera tan grande), y tras 7 horas de navegación llegamos al pueblo flotante, donde en temporada seca finaliza el trayecto. Un par de porteadores del hotel nos esperaban allí(tal y como habíamos convenido previamente) para llevarnos en 20 minutos de furgoneta hasta el hotel Angkoriana, precioso hotel, económico y confortable, frente al Museo Nacional de Angkor, a 5 min en bici del centro del pueblo, y a 20 del Angkor sin pedalear muy fuerte.
Aprovechamos el resto del día para descansar, piscina, masaje Khmer(casi igual que el Thailandes), bajar al pueblo(en el hotel te alquilan las bicis, pero a 5 USD/día, cuando en el pueblo puedes encontrarlas por 1 USD/día), y cenar algo(el restaurante del hotel carillo y justito, no volvimos a repetir en 4 días). La ciudad de Siem Reap tiene un mercadillo nocturno y una calle repleta de bares con jóvenes bailando en la calle, en desmesurado estado de embriaguez... Sorprendentemente, un destino donde esperábamos mochileros hippies, o adultos bohemios, acogía también al joven borratxuzo... (Con esto de la globalización yo no hay quien escape).
A la mañana siguiente madrugamos, ya que queríamos entrar al museo según se abriese para adquirir un poco de información extra de cara a explorar el Angkor Wat. Ciertamente, no hay demasiado que aprender, a parte de un centenar de ininteligibles nombres de reyes, fechas, y nombres de dioses con historias enrevesadas, de las que con suerte te quedarás con 3 ó 4. En mi opinión, prescindible si no estas muchos días en Siem Reap.
Después del museo cogimos las bicis y rumbo a Angkor. Hay dos rutas, una pequeña de unos 12 km(además de los aprox. 10 que lo separan de la ciudad) y otra grande de 25 km, además un templo muy bonito a 37 km y otro grupo a 13 km de la ciudad pero en otra dirección al principal Angkor Wat. Decidimos empezar por la pequeña, pasando el Angkor Wat de largo y llegando a Angkor Thom... Un grupo de varios templos que es mejor recorrer a pie, dejando las bicis en un parking cercano(nosotros lo intentamos hacer con las bicis y fue un poco follón). Tras comer en Angkor Thom seguimos la ruta recorriendo varios templos hasta llegar al Ta Prohm, un templo conquistado por los árboles cuyas raíces han llegado a derruir muros formando espectaculares formas.

Nos había comentado un guía que el atardecer se veía muy bonito desde un templo en lo alto de una colina, pero decidimos dejarlo para otro día ya que estábamos un poco cansados y se nos había hecho algo tarde, así que corríamos el riesgo de llegar al templo y que nos dijeran que ya estaba lleno(máximo 300 personas). Así que decidimos volver al hotel. Bajamos al pueblo a contratar un servicio de lavandería, ya que en el hotel te cobran por prenda y en el pueblo, en el mismo sitio de las bicis a 1 dólar, te lavan a 0,80/ kg, y nos acostamos pronto, ya que habíamos acordado con un guía que al día siguiente nos recogiera en su tuk tuk de madrugada para ver el amanecer en el Angkor Wat, y luego nos llevase por el recorrido largo hasta el templo a 37 km y luego nos llevase al grupo de templos más alejados también.

Nos despertamos a las 4:30 y a las 5:15 nos recogió el tuk tuk. Llegamos pronto al Angkor Wat para coger sitio. El amanecer en Angkor, a pesar de recordar a una fiesta "rave" por estar junto a otras 300 personas a la luz de cientos de teléfonos móviles; y de que nos pilló una nube detrás del angkor en el momento de la salida del sol, fue bastante espectacular, una vez salido el sol nos volvimos al tuk tuk, y dejamos el interior del Angkor para el último día.

Los templos del recorrido largo nos encantaron, especialmente al llegar tan pronto, ya que éramos casi los únicos en el lugar. Luego nuestro guía nos llevó a través de una larga carretera hacia el Norte, hasta el templo Banteay Srei. Era muy bonito, pero pequeño, y estaba absolutamente masificado... Quizás por la hora.

El acceso de uno de ellos a traves de un puente en el agua.
Comimos algo allí en uno de los restaurantes junto al templo. Siempre haciendo el paripé de que nos íbamos a otro lado porque los precios están infladísimos para los turistas y llegamos a sacar comidas de 5$ a 2$(lo normal es que te bajen 2$ por plato). Invitamos al guía, y aprovechamos para que nos contara su historia... Trabajaba en el Angkor como controlador de entradas(así le conocimos nosotros), 5 días a la semana, de 4:30 a 17:30(13 horitas de nada) a cambio de un salario mensual que ronda los 100$ y del que una cuarta parte se lo manda a su madre, luego a las 18:30 iba todos los días a la universidad, ya que estaba estudiando algo parecido a empresariales, y en sus días libres en lugar de descansar, se dedicaba a alquilarle el Tuk Tuk a un amigo e intentar llevar turistas como nosotros para sacarse un extra, nosotros le pagamos 32$ por todo el día. Un poco caro, pero hay que tener en cuenta que tenía también el gasto de gasolina, pagar el tuk tuk al amigo... Al terminar de comer rebañando el plato, nos dijo que era su plato de comida favorita en el mundo(recuerdo que era Pollo con arroz y granos de pimienta porque yo pedí lo mismo sin saber que lo había pedido el chico). Al decirle yo que la mía es la pizza, el me preguntó que que era eso... No conocía, ni tan siquiera de nombre o forma pizzas, hamburguesas, etc...

Continuamos nuestro itinerario hacia el grupo de templos más antiguos, situados al otro extremo de Siem Reap, así que hubo tiempo para que Raquel se echara una siesta de 40 min. Sin embargo, yo permanecí despierto, ya que ya no era una carretera turística, si no que campos con gente trabajando en los arrozales, rústicas viviendas o negocios, ciclomotores cargados con más carga de la que yo pondría en mi coche y otro tipo de elementos autóctonos me mantuvieron entretenido.
A la llegada a los templos, estaban bastante hechos polvo, se notaba que además de ser antiguos, por algún motivo los materiales no se conservaban tan bien, sin embargo frente a uno de ellos encontramos un interesantísimo taller de un EX-Khmer Rojo, que a día de hoy se dedicaba a hacer unas impresionantes maquetas de los diversos templos de Angkor de unos 3 metros de largo que puedes visitar y fotografiar sin problemas. En general, la visita a este grupo de templos, para quien no le sobre tiempo es prescindible, sin embargo, como podéis ver en Camboya siempre puedes encontrar una historia interesante...
Regreso al hotel, cena en el Night Market y a dormir.
Tercera mañana en Siem Reap, y hoy tocaba el Angkor Wat... Bajamos en las bicis en torno a las 10:00, y ya estaba atestado de turistas, decidimos contratar un guía en la puerta... Decía que sabía un poco de español pero al final le dijimos que lo hiciera en inglés porque no se apañaba. Nos contó historietas bastante superficiales(que si se había rodado TOMB RAIDER, que si de las palmeras se sacaba la caña de azúcar, que los turistas se caen siempre por esta escalera porque tiene musgo, etc... Un inmenso mural que te narra la historia del imperio hindú(ya que cuando se construyo el Angkor Wat era un templo Hinduista) y del que el guía básicamente nos contó un par de nombres para luego decir... Pero eso da igual porque esto no es la historia Khmer. Historias que no nos entusiasmaron demasiado durante unos 30 min. Entre tanto nos dijo que no podríamos subir al último piso del Angkor por llevar los pantalones muy cortos o camisetas sin mangas, y ya de paso nos paró en una tienda en pleno Angkor, donde seguro tiene comisión. Pues bien nos compramos sendas prendas aptas para el tercer piso, y una vez llegados al mismo va el guía y se despide, nos quedamos tan estupefactos que no dijimos ni mu, le pagamos y punto... Para subir al tercer piso encima vemos que hay una cola como de 200 personas... Así que decidimos dar un paseo y explorar a nuestro ritmo. Ciertamente lo espectacular del Angkor Wat es el exterior; y el interior, son pasillos sin demasiada historia, algún grabado y un Buda. Tras investigar los alrededores del Angkor y un templo muy curioso en su parte trasera volvimos al acceso al tercer piso y... Sorpresa la cola de 200 pax ha pasado a 0. Probablemente antes fuera el momento de los autobuses de turistas, o quizás ahora era la hora de comer, el caso es que subimos... Buena vista, 4 Budas en una columna central... Pero vamos no meritorio del dinero que nos gastamos en ropa para taparnos. Luego comimos algo en un restaurante frente al Angkor y nos pusimos rumbo al templo en la cima de la montaña para ver el atardecer.

Llegamos pronto, en torno a las 15:30. Vimos el templo, escogimos un punto donde sentarnos, y a hacer tiempo(desde una cara del tiempo se ve la llanura, el lago, y se podrá divisar la puesta de sol, desde el otro una espectacular vista del Angkor, pero a no ser que haya nubes que rellenen el cielo, no demasiado atractivo a la hora del atardecer. A partir de las 16:30 empezaron a llegar hordas de turistas en autobuses, aquello parecía el Metro... El sol se puso, nos despedimos del Angkor y tras cenar de nuevo en el night market y devolver las bicis, por el camino encontramos una tienda de DVD's a muy buen precio, por lo que preguntamos si eran auténticos, a lo que la dependienta nos respondió: "en Camboya no encontraras absolutamente nada auténtico, todo son imitaciones importadas, las caras de Malasia, y las baratas de China", y con esta reveladora información decidimos no comprar más, nos fuimos a dormir pronto, ya que nuestro avión salía a las 8:35 destino Kuala Lumpur: cuna de las falsificaciones!

Hasta Siempre Angkor!