
Lo primero que hacemos nada más levantarnos es mirar al cielo, hay nubes y claros, de momento va bien, y la página de las carreteras, confirmado la Milford Road está abierta, así que parece que hoy no se nos chafan los planes. Son 120 kilómetros, pero con muchas paradas.
Madrugamos, queremos disfrutar sin prisas de la que dicen que es una de las carreteras más escénicas del país. Y es de justicia reconocer, que es muy bonita, muy visual, desde que empiezas con las montañas de telón de fondo. Rumbo a Fiordland.



La primera parada. Te Anau Downs.

Continuamos tranquilamente, no tenemos prisa, la siguiente parada es para mi gusto la más espectacular de todo el trayecto, Eglinton Valley, un valle amplio, verde y con las montañas cerrándolo todo.


A pocos kilómetros nos encontramos con los Mirror Lakes. En dos minutos a través de unas pasarelas llegas a ellos.


Esta zona es muy chula.

A medida que avanzamos, las nubes están más bajas y a ratos chispea un poco. Veinticinco kilómetros después llegamos a The Divide, punto de inicio de la Key Summit Track, una ruta muy recomendada y que teníamos ganas de hacer, ya que habíamos pinchado en las anteriores.

Al principio, comparte camino con la Routeburn Track, vas en cómoda subida por una zigzageante senda de unos tres kilómetros y medio. A medida que vamos ganando altura, nos vamos metiendo de lleno en la nube y empieza a chispear de manera constante. El camino evidentemente es a través de un bosque lluvioso. Llegas a una bifurcación.

Al cabo de una hora y veinte minutos, llegamos al final de la ruta, previamente hemos pasado por unas pasarelas, a través de las cuales puedes recorrer el Alpine Nature Walk
Estas se suponen que son las vistas que puedes encontrarte.

Y éstas las que vimos nosotros.

Emprendemos la bajada por el mismo camino por el que hemos venido. Y proseguimos camino.
Empiezan a aparecer cascadas por todas las paredes.


Un poco antes del túnel de Hommer, paramos a ver los típicos Keas, ya hemos pasado la zona más peligrosa de avalanchas y desprendimientos.

Es un no parar de agua cayendo por todos los lados.

Y cuando llega nuestro turno, atravesamos el túnel, de poco más de un kilómetro de longitud y que a nosotros no nos impresionó tanto como habíamos leído.
Parece que al atravesar el túnel, el tiempo empeora, Llegamos a The Chasm, punto donde cruzas un bosque (otro más) para ver como la fuerza del agua ha moldeado caprichosamente las rocas.




Una visita curiosa. Ya estamos a poca distancia de nuestro alojamiento de hoy el Milford Sound Lodge, uno de los primeros sitios que tenéis que reservar y que hay dos opciones, pagar un dineral por unas de las cabañas privadas o bien dormir en una habitación compartida de mochileros a un precio asequible.
Hicimos el check-in, dejamos nuestras literas preparadas en una habitación de cinco de ellas y nos fuimos a la cocina comunitaria a prepararnos la comida.
Después nos acercamos con el coche al aparcamiento habilitado para la gente que va a hacer el crucero, vamos con tiempo, canjeamos nuestras entradas compradas por book.me (con un buen descuento) por las entradas de verdad y hacemos algo de tiempo intentado fotografiar al Mitre Peak, símbolo del Milford.

A las cuatro y media, empezamos la navegación, Hicimos el crucero con Mitre Peak, un barco más pequeño en el que solamente íbamos 6 personas. Lo primero que vemos es la cascada Lady Bowen.

El día sin ser de postal, al menos nos está respetando y no llueve.

Hay un montón de cascadas, producto de todo lo que ha llovido estos días.





Es un recorrido bonito, nos está gustando, nunca antes habíamos visto un fiordo y es impactante ver la cantidad de vegetación que hay en las montañas y que llegan prácticamente al nivel del mar. Llegamos al final, el mar de Tasmania.

Nos acercamos a ver una colonia de pingüinos residentes.



Alternamos entre estar dentro del barco y salir fuera, el día es un poco desapacible.

Nos aproximamos ahora a ver la colonia de focas marinas, la seal´s Rock




El barco se acerca hasta ponerse casi debajo de la cascada del agua, pero no apetecía mucho.

Vamos regresando al punto de partida, vista atrás.


A nosotros nos gustó la navegación, como ya he dicho no conocíamos otros fiordos. Aunque de ahí a denominarlo la octava maravilla del mundo, nos parece pelín exagerado.
Regresamos al Milford Lodge, cenamos en el restaurante Pio Pio, y lo cierto es que cenamos muy bien y a un precio correcto.
Esto si lo cambiaría en nuestro itinerario, a pesar de que las instalaciones están bien y limpias, no me quedaría a dormir en Milford Lodge, (a no ser que estuviera dispuesto a pagar los 400-500 dólares que te piden si quieres dormir en privado con baño), madrugaría desde Te Anau, haría la navegación y desandaría el camino hasta Te Anau o algo más lejos si es posible.
NUEVA ZELANDA (Tongariro+ Rob Roy+ Routheburn+ Key Summit): 4
ESPAÑOLITOS: 0