Sobre las 15h llegamos a la ciudad de Barcelos. Es una población de la Regiao do Minho, en el distrito de Braga, famosa por su leyenda del Galo de Barcelos y su Artesanía. Barcelos es una ciudad encantadora que conserva parte de su traza medieval, y posee un bonito conjunto monumental digno de visitar. Empezamos yendo a la Oficina de Turismo para que nos faciliten un mapa. Dentro de la oficina tiene artesanía local y fuera se encuentra el símbolo de la ciudad, El Gallo de Barcelos.


Al lado se encuentra la Loja de los Artesanos donde entramos a echar un vistazo, soy fan de las tiendas de souvernir, me los compraría todos


La ciudad está repleta de monumentos que representan su historia, por ejemplo la Torre Medieval en Largo da Porta Nova. Formaba parte de las antiguas murallas de la ciudad. Construida en el siglo XV aunque se la añadieron algunos elementos decorativos en el siglo XVI al perder su función defensiva. Tiene una altura de cuatro pisos y sus paredes de granito poseen 2,5 metros de espesor. Es la única que sobrevive en la ciudad. Fue residencia del alcalde, se usó como prisión y museo arqueológico. En la actualidad alberga exposiciones de artesanía y puedes subir a la azotea para contemplar las vistas. Una verdadera joya en el centro de la ciudad y por supuesto también hay un gallo representativo.

Continuamos por la misma calle hasta la Fuente de San Juan Evangelista y la Iglesia del Señor Buen Jesús de la Cruz. La capilla se construyó en el lugar en el que apareció una cruz en el año 1504. Posteriormente sobre ella se construyó la iglesia que vemos hoy en día y que fue inaugurada en 1710. El edificio barroco, de formas redondeadas, tiene una gran bóveda de granito de 10 metros de diámetro. En el interior se encuentra la talla del Señor de la Cruz a tamaño natural, del siglo XVI, y los paneles de azulejos del XVIII que escenifican los últimos días de Jesús.





Enfrente se encuentra el colorido Jardín das Barrocas. Jardín público de estilo barroco y neoclásico. Jardín donde aún subsiste el primitivo Paseo Público, el muro barroco de dos tramos, ornamentado por urnas con estufas y volutas, con dos fuentes y una monumental escalera en el centro, flanqueada por neoclásicos obeliscos. El jardín que existe hoy es un jardín formal hecho en el siglo XIX.








Al lado se encuentra el Campo de la Feria.

Nos vamos al Ayuntamiento o Cámara Municipal que se encuentra en Lardo D. Antonio Barroso. El Ayuntamiento proviene de la unión de varios en el año 1849 como el Hospital de la Misericordia del siglo XVII, la Casa de la Cámara del siglo XV, la Capilla de Santa María del siglo XVI y el Palacio de la Cámara del Concejo del siglo XIX. Existen varias salas dedicadas a exposiciones de arte temporales.

Unos metros más abajo del Ayuntamiento, en concreto en el Solar dos Pinheiros se encuentra este otro gallo, está peor conservado, una pena, al menos una vez al año podían pintarlos.

Enfrente se encuentra la Iglesia Matriz Santa María la Mayor. Su construcción fue iniciada en la segunda mitad del siglo XIV por orden de D. Pedro, Conde de Barcelos, cuyo escudo de armas permanece grabado en su portal. Su edificación fue transformada del románico al gótico, y sufrió varias reconstrucciones desde el siglo XV al XVIII.

Enfrente de la iglesia se encuentra el Pelourinho de Barcelos. La picota de Barcelos data de finales del siglo XV y principios del XVI. Realizada en granito, está formada por una base robusta, de fuste hexagonal, y un remate polifacético muy ornamentado que recibe el nombre de jaula, característico del estilo gótico final. Su riqueza artística la convierte en una de las picotas más emblemáticas de Portugal.



También al lado de la iglesia se encuentra las ruinas del antiguo Palacio de los Condes de Barcelos. Sus orígenes fueron en el siglo XV y su promotor fue Don Afonso, octavo Conde de Barcelos y primer Duque de Bragança. Se mantuvo como residencia de los Condes hasta el siglo XVII cuando fue abandonado. Esto, junto con el terremoto de 1755, lo dejó en el estado que se puede ver en la actualidad. Hoy día se ha convertido en el Museo Arqueológico al aire libre y con acceso gratuito, en el que se ve sarcófagos medievales, elementos arquitectónicos de iglesias, conventos y casas nobles ya desaparecidas, una maravilla de lugar y con un entorno inmejorable.



Hasta aquí nuestra visita a esta bonita ciudad