Hoy vamos a visitar un lugar muy curioso y bonito. Después de desayunar en el hotel, cogemos el coche y nos ponemos rumbo a Vila Franca do Campo para visitar el Islote Vila Franca do Campo. Os dejo una foto aérea cogida de internet para que os hagáis una idea de como es este lugar.

Nos dirigimos al puerto para embarcarnos en una travesía corta que nos llevaría al islote.


El barco que cogimos será para unas 40/50 personas aproximadamente pero éramos muchas menos. Las entradas las puedes comprar online o presencial, nosotros las compramos directamente en el puerto en la caseta que hay allí. Si vais en época alta comprarla online, ya que la isla tiene aforo de 400 personas al día y se agotan las entradas rápido, nosotros no tuvimos problema, pero por si acaso, o bien os arriesgáis como hicimos nosotros. También se puede ir en kayak pero igualmente tendrás que comprar entrada porque te estarán esperando en el islote unos socorristas y si no la llevas, te manda de vuelta por donde has venido, jajajajaja.

Preciosas vistas desde el barco a Vila Franca do Campo.

Nos vamos acercando al islote y ya me está encantando antes de llegar, con sólo ver las formaciones rocosas ya sé que el dedo en la cámara se me va a quedar pegado

El islote se encuentra a tan sólo un kilómetro de la costa, en el centro hay una laguna con salida al mar a modo de piscina gigante natural. Es un auténtico paraíso de agua azul turquesa donde poder bañarte, hacer snorkel, y relajarte de la masificación.


Una vez te bajas del barco, vas por un camino tallado en la misma piedra de la isla volcánica hasta llegar a la zona que tú quieras ponerte.

El islote es parte emergente de un pequeño volcán submarino que se originó hace cuatro mil años. El cráter mide 20 metros de profundidad como máximo y 150 metros de diámetro la laguna.

Exploramos un poco los alrededores y menudas vistas hay a Vila Franca do Campo.

Mientras mi hermana se queda descansando en la laguna y cuidando de las cosas, mi sobrina, hijo y yo, nos vamos de exploradores a localizar lugares fotogénicos, y vaya si los hay, toda la isla lo es, que pasada de lugar.



La isla está catalogada como Reserva Natural desde 1983 y no es para menos. Se pueden ver varias aves, peces y cangrejos tan bonitos como este que casi no me deja fotografiarle, porque al verme sale corriendo


Lo que más llama la atención del islote, son sus formaciones rocosas de color ocre que han sido erosionadas por el viento y el mar a lo largo de los años.



El islote fue descubierto en 1537 y tuvo distintos usos a lo largo de su historia como un fuerte militar, puerto de abrigo, punto de vigilancia de ballenas, e incluso tenía una zona de cultivo de viñas, más tarde fue adquirido por el Gobierno Regional de las Azores.



Esto que veis aquí que parece nieve, debe ser como una alga blanca incrustada en la roca.

El islote se comunica con el Mar Atlántico a través de estrechos pasajes y grietas que hay en las rocas.



Mientras nos hacíamos fotos en las rocas, este precioso pez esta por los alrededores nadando, era muy grande.

En el 2008, el islote pasó a integrar el Parque Natural de la Isla de São Miguel, clasificado como área protegida para la Gestión de Hábitats y Especies. También forma parte de las zonas de reserva integral de captura de lapas, un molusco muy apreciado en la gastronomía de las Azores.



Nos vamos a la parte alta del islote para obtener otras vistas. Hay dos rocas muy singulares unidas entre sí a modo de puente, me quise poner en medio pero al final no me atrevía con mi vértigo, buena decisión porque si lo hubiese hecho, me tendrían que rescatar seguro, me daba la sensación que si me subía se rompían las rocas y caía al mar, jajajaja.


Vistas del lago del cráter desde la zona alta del islote.

Al filo del acantilado recostada, me siento mucho más segura y aquí no me da vértigo


La altura es considerable y las vistas de infarto.





Bañarme no me estoy bañando, pero menudo book de fotos me estoy haciendo aquí, jajajaja.




Otros turistas paseando en lancha por los alrededores del islote, otra opción que hay para verlo desde otra panorámica.

Cada rincón es digno de una foto, por aquí se filtra el agua del mar a la laguna.

También vimos alguna medusa, no se si será venenosa o no, pero preciosa sí que es.

Volvemos a la zona de las formaciones rocosas y volvemos a ver los cangrejos, que colores tan llamativos tienen y hacernos más fotos, que tenemos pocas, jajajaja.


En esta caseta amarilla se encuentran los baños y al lado el puesto de socorro con los socorristas, la que saluda es mi hermana

Seguimos viendo más animalitos en la zona, una paloma con una rama en el pico y más peces de colores.


Tras pasar dos horas en el islote, cogemos el barco de vuelta, ya veis que la conductora es una chica muy joven, seguramente hija del capitán del barco.


Llegando a puerto donde nos espera una comitiva de gaviotas, jajajaja.


Y con este bonita excursión finalizada, ponemos rumbo al siguiente destino
