8 de septiembre
Ahora si llegó el último dia de esta larga aventura turca. Dia de despedidas, dia de añoranzas anticipadas. Dia en el que vamos a movernos muy despacio por las calles de Gaziantep dejandonos atrapar por su magia histórico-contemporanea.


Empezamos rodeando el Castillo hasta su entrada justo enfrente de
- la mezquita SIRVANI CAMI - Una de las más antiguas de Gaziantep con un precioso minarete de dos balcones ( s. XIV-XV ).


Y comenzamos la visita al - CASTILLO de GAZIANTEP - La entrada cuesta 5 TL ( 0,30 euros ) y solo se puede pagar con tarjeta ( modernidad y pasado en Gaziantep ).
Todo el espacio del Castillo se ha aprovechado para hacer una recreación ( museo ) de la Guerra de la Independencia Turca y un homenaje a sus luchadores.

Ya en las escaleras de subida hay un seguido de esculturas representando escenas bélicas, y en el interior de los pasadizos, paneles informativos y audiovisuales con grabaciones de la época. Incluso relieves con los nombres y las caras de los héroes de las batallas de la - Gloriosa Antepo -. Queda muy claro el papel de la ciudad en la historia de la moderna Turquia.


En las excavaciones de arriba poca cosa a ver. Tan solo las vistas sobre la gran ciudad.



Una vez abajo, seguimos rodeando el Castillo y pasamos junto a los caldereros que, con su continuo martilleo ponen música a las calles de Gaziantep. Y montones de bandejas y equilibrios de teteras brillan bajo el sol.

Ya hemos aprendido que hay que andar despacio para ver más cosas pues en cada lugar donde te detienes hay una nueva historia por descubrir.
Y así, poco a poco. llegamos al - BAZAR ALMACI -

Básicamente lleno con productos alimentarios. Un mundo de frutos secos, especies, salsas, quesos, café, latas y pistachos y más pistachos.


Se pasa rápido el tiempo en los callejones ordenados del bazar.


Afuera la mezquita del bazar - HACI NASIR CAMI - asoma su delicado minarete por encima del trajín del mercado.

De repente nos atrae el olor que proviene de un lokanta popular con un ambiente muy local y comida sencilla y sabrosa. Arroz, bulgur, garbanzos y caldo de pollo. Todo muy casero y barato.
Continuamos con un café y un descanso en el patio tranquilo del - GÜMRÜK HANI - (1873). Antigua fonda y caravansar ahora con bonitas tiendas y olor a café.

No podemos olvidar los mejores baklavas de Turquia y entramos en una activa tienda a comprar cajas para toda la familia.

Una tranqila visita al - ZINCIRLI BEDESTEN - (1718). El gran pequeño gran bazar de Gaziantep.


Aquí preciosas artesanias, joyas, rosarios, telas, bolsos y los típicos zapatos-babuchas llamados yemenís muy tradicionales en Gaziantep. Una auténtica delicia en un ambiente tranquilo y fácil para la compra.



Y preguntando un poco llegamos a un gran almacen lleno a tope de piezas de las vistosas telas que llenan las calles de Gaziantep, tanto en los cojines de los bares, como en los potes de pistachos de las tiendas. Ahora también en mi casa están los coloridos cojines de Turquia.



Volvemos al hotel a descargar las compras del dia y pasamos un rato organizando el equipaje.
Ya con todo controlado, salimos por última vez a las calles de Gaziantep.
Caminamos de nuevo por las ya familiares calles y volvemos a las acogedoras casas de té.
- la TÜTÜN HANI - Cerca del bazar de los caldereros. Con ambiente relajado y delicioso olor a narguilé.


- la MILLET HANI (1575) -. La vieja entrada con olor a pasado y el interior lleno de vida.


Y la grande y animada - TARIHI YENI HANI (1750) - Con olor a café tostado y unos entregados músicos dando vida al viejo patio. Vamos a echar muy en falta los viejos caravansares de Turquia convertidos ahora en perfectos espacios de ocio. Sabemos que son insustituibles y los aprovechamos hasta el último momento.




Y aprovechamos las intensas imágenes de la calle. Y los viejos minaretes que aparecen en cada esquina. Y las miradas de ojos negros que se cruzan con las nuestras. Y la forma tan natural y elegante con que llevan el pañuelo las mujeres. Y tantas cosas que debemos dejar atrás ...
La última cena la tomamos en un sencillo local con mesas en la calle justo al lado del hotel. Alitas de pollo y trozos de cordero a la brasa con las infinitas guarniciones de todos los dias.


Bajo la mesa los siempre presentes gatos nos acompañan. Si alzamos la vista vemos el heroico Castillo iluminado y del otro lado de la calle llega la omnipresente música turca.
El moacid ya ha hecho la última llamada y nosotros cruzamos el gran portalón del Ali Bey para descansar la última noche en Gaziantep. La última noche en Turquia.