Machu Pichu significa Montaña Vieja en lengua quechua.
El complejo fue construido hacia 1450. Situado a 2490 metros de altura en el promontorio rocoso que une las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu, en la vertiente oriental de la cordillera Central de los Andes.

Con el nombre de “Santuario histórico de Machu Picchu” está incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, desde 1983. Unos años antes de cumplir el centenario de su descubrimiento. En 2011 se cumplía un siglo desde que Hiram Bingham llegó a esta ciudad inca y la dio a conocer a la humanidad. Realmente no fue un descubrimiento pues otras personas conocían el lugar.
En 2007 también fue incluido en la lista moderna de las siete maravillas del mundo.
Sus peculiares características arquitectónicas y paisajísticas, así como también el velo de misterio que se ha ido tejiendo a su alrededor por la literatura publicada sobre el sitio, lo han llegado a convertir en uno de los destinos turísticos más deseados.
Todo ha ido sumando y hoy día este lugar arqueológico es una oferta turística de primer orden.
Solo se puede llegar el mismo caminando, (Camino Inca oficial o los alternativos) o desde el pueblo de Machu Picchu o “Aguas Calientes” al que solo se llega en tren desde Ollantaytambo o Cusco.
Si bien últimamente ha surgido otra variante alternativa, más económica, de llegar caminando un tramo por las vías del tren desde la Hidroeléctrica en el pueblo de Santa Teresa hasta el pueblo de Machu Picchu. Pero desde Cusco hasta la Hidroeléctrica hay un largo trayecto en autobús.
La línea férrea que une Cusco y Ollantaytambo con Machu Picchu pueblo está privatizada y solo dos compañías tienen la exclusiva: Peru Rail e Inca Rail. En ambas los precios son abusivos.
Como abusivos son los precios de los boletos para entrar en el santuario arqueológico. Su explotación se encuentra en manos de empresa no peruana. O eso dicen.
Actualmente hay que planear bien la visita y estudiar que itinerario se quiere realizar pues hay varios circuitos. Por la pandemia, porque hay muchos visitantes…, para organizar algo el tema….El caso es que ahora no se puede visitar el recinto completo con tan solo un boleto de entrada. Hay que elegir entre los que ofrecen en su página oficial.
www.machupicchu.gob.pe/
( estas páginas suelen cambiar. Otra más actual: tuboleto.cultura.pe/)
Las entradas más demandadas son las que llevan añadida la visita a la montaña Machu Picchu o Huayna Picchu. Sobre todo esta última. A veces se agota incluso con un mes o dos de antelación. Y también son las más caras
Si no se quiere subir a ninguna montaña pues la prisa en la compra del boleto ya no es tanta. Estos son los boletos de los circuitos 1 y 2. Hay que elegir el que resulte más interesante. Yo creo que el circuito 2 es más completo. Y en ambos se puede añadir el Puente Inka, cuando ello sea posible.
Nosotros queríamos subir a Huayna Picchu y compramos la entrada con antelación. Cuando fui viendo que se iban agotando. Cuando ni siquiera tenía planificado el viaje. A posteriori toda la planificación tuvo que girar sobre la fecha ya reservada.
El boleto 4, circuito bajo largo, es el que incluye la subida a la montaña Huayna Picchu. Solo se permite la subida a 400 personas en el día y en dos turnos diferentes. Pero hace un recorrido incompleto de la Llaqta de Machu Picchu. En la página web se puede ver este recorrido. Y luego pondré lo más importante del mismo.

Cuando se visita Huayna Pichu por sus angostos senderos, se comprende el porqué de estas limitaciones de aforo de personas.

Más cercana la fecha del viaje nos decidimos por comprar el boleto número dos en horario más tardío para hacer una visita algo más completa de la LLaqta. Y me apareció en esos momentos la posibilidad de añadir la visita al Puente Inka en un horario determinado coincidente con esa visita. Con anterioridad nunca había visto esa posibilidad. No obstante en la descripción que hacen en la página oficial sí que indican que el circuito 2 recorre la parta alta y baja del sitio arqueológico así como las rutas opcionales al Intipunku y el Puente Inca.

También quería incluir la visita a Intipunku pero me dijeron que estaba cerrado. Y no es que esté cerrado pues los que llegan a Machu Picchu por el Camino Inca entran a la ciudadela por esa puerta. Lo que quizá hayan cerrado es el acceso desde la LLaqta. Pero yo creo que eso va variando de una temporada a otra.
Cuando terminamos de ver la zona arqueológica de Ollantaytambo la tarde estaba ya muy avanzada. Con las últimas luces vimos algo del pueblo y se nos echó la noche encima. En este tiempo las horas de luz no eran muchas y a las seis de la tarde ya se estaba oscureciendo.
Nuestro trayecto en tren hasta el pueblo de Aguas Calientes creo que era el último o el penúltimo.
A la vuelta nos alojábamos en el Hostal El Albergue que se encuentra en la misma estación de trenes de Ollanta. La cafetería y restaurante que hay en el andén es de este alojamiento.
Así que allí pudimos dejar parte de nuestro equipaje hasta el día siguiente. En el tren te advierten de que no lleves más de 5 kg. en equipaje.
También habíamos comido al mediodía en el restaurante de este hotel. Una de las mejores comidas de todo el viaje.
Al ser nuestro viaje en tren nocturno, no pudimos ver nada del paisaje. Pero tampoco lo echamos de menos. Descansamos algo después de todo el tute que habíamos tenido durante la jornada.
En el pueblo de Aguas Calientes nos quedábamos a dormir en un hostal modesto llamado Mapi Gardens. Cercano a la estación de tren.
El dueño fue muy amable y nos envió a un empleado a recogernos a la estación que nos acompañó hasta el alojamiento. A día siguiente se quedaron también con la bolsa del viaje y no tuvimos que llevar nada extra en la mochila.
En el hotel estaríamos pocas horas pues al día siguiente había que madrugar bastante ya que nuestra entrada a Machu Picchu era para las 6:00.
El chico que nos recogió tenía el turno nocturno. Se quedó charlando con otra empleada hasta bastante avanzada la noche. Hasta que les dije que hablaran más bajo. No hubo forma de dormir más que un par de horas. Es la única queja que tengo de este alojamiento.
A las cinco estábamos ya levantados y saliendo para los autobuses que suben hasta la ciudadela a partir de las 5:30.
Una guía que nos encontramos nos dijo que tendríamos un buen día. Y eso que estaba totalmente nublado y los pronósticos de días anteriores no daban más que lluvia para ese día. Pues tenía razón, nos hizo un día espléndido.
Los autobuses se van colocando en la Avd. Hermanos Ayar, y conforme se van llenando de gente van saliendo del pueblo. La gente que vamos llegando se añade a la cola ya formada para el tema.
El billete del autobús lo habíamos comprado con antelación en la página de la empresa que lleva este transporte: comprar.consettur.com/
La carretera que sube hasta Machu Picchu es una carretera de montaña de 9 km. Llamada Hiram Bingham. De primeras va paralela al río Vilcanota pero luego comienza a subir por sucesivas curvas bastante pronunciadas. Todas estas curvas en zigzag luego las veríamos desde la cima de Huayna Pichu. La carretera salva un desnivel de 400 m. De los 2040 m.s.n.m. en que se encuentra el pueblo de Aguas Calientes hasta los 2.430 que se alza la ciudadela. Es la única carretera que hay en el pueblo.
El viaje dura unos 30 minutos. El precio de este bus también es abusivo. Los billetes se pueden sacar con anterioridad por internet.
También se puede subir caminando. Los dos primeros kilómetros el camino va paralelo a la carretera, pero luego hay un sendero que va cortando las curvas que hace la carretera. Es una subida considerable que dicen se tarda unas dos horas.

Nos planteamos si subir o bajar caminando. La subida hubiera requerido que madrugáramos dos horas más (ya ni hubiéramos dormido siquiera) y hubiéramos gastado fuerzas que necesitábamos para subir a Huayna Picchu. Y a la vuelta porque estábamos cansados. Aunque me hubiera gustado ya que parecía bonita por en medio de toda aquella vegetación.
