A las 5 estaba ya andando. Amanece a las 6 así que había suficiente penumbra como para no usar el frontal. Como me sospechaba los indios no madrugan. Me he hecho la ruta entero solo.
La ruta la verdad que es una preciosidad pero algo exigente. Son 18 kilómetros y 1500 metros de desnivel positivo con la mochila + agua unos 10 kilos. Se empieza subiendo al lago Deoriatal que subí ayer. Llego al lago amaneciendo y totalmente despejado. He desayunado frente al lago. Una barrita y dos plátanos y he seguido ruta.

Es una ruta que me recuerda muchísimo a Nepal, no deja de ser misma vegetación y paisaje. Los rododendros están en flor y se intercalan rojos con rosas que destacan a lo lejos, dándole al bosque tonalidad rojiza. Junto con las vistas a los Himalayas hace un paisaje montañoso precioso, yo diría que es de los más bonito que he visto por el contraste de colores. El azul intenso del cielo, el blanco y negro de los Himalayas y el rojo y verde de los rododendros y los árboles. En Nepal también estaban los rododendros en flor pero las vistas no eran tan amplias como aquí. Me ha gustado mucho. He ido parando cada dos por tres y se me ha ido la ruta a las 8 horas. El tramo final iba ya jodido pero la zona alta ha sido un gustazo y totalmente solo toda la ruta.





A los 10 kilómetros se me ha acabo el agua y me temía lo peor. En el mapa ponía que me quedaba 1 kilómetro para un río asi que ahí estaba mi esperanza. Cuando se te acaba el agua en el monte es un horror, la cabeza solo piensa en agua. Cuando he visto el río, bien hermoso que bajaba, me he llevado buena alegría. He llenado el agua y le he echado la pastilla potabilizadora. Hay que esperar 30 minutos antes de beberla. Los 30 minutos de la sed. Qué bien me ha sabido el agua cuando ha sonado la alarma. Qué maravilla.
La ruta es sobresaliente en cuanto a paisajes. En cuanto a vida se ven bastantes pájaros, un tipo de perdiz enorme, una especie de colirrojos y varios que no identifico.
A las 13:30 he llegado a Chopta. Un pozo de miseria. Hay tantos coches que hay cola para entrar al pueblo y coches aparcados un kilómetro antes, el turismo indio es masivo, lo satura todo mostrando conciencia ecológica cero. Es que tiran las botellas por la ventana, de locos. Años luz de cualquier tipo de concienciación ambiental. Todos arrancando flores de los rododendros como locos, coches pitando por doquier... Dantesco.
Chopta es lugar de peregrinaje, viendo el fervor de esta gente y que es sábado pues está a reventar y yo reventado. El pueblo es enanísimo y solo hay puestos de cosas hindúes que sirven de ofrendas, comida, ropa de montaña, hoteles desvencijados y coches, muchísimos coches. Es que hasta se dan topazos los coches entre ellos. Hay tal cantidad de turistas indios que de mi pasan. No hay un solo occidental. He empezado a preguntar en hoteluchos que se veían y como si fuera invisible. Entre que ni me miraban cuando preguntaba o me respondían meneando la cabeza, el cansancio de la ruta, el peso de la mochila y los pitos de los coches, he tenido que hacer un ejercicio tremendo de autocontrol para no protagonizar un día de furia con los indios. Todos los hoteles estaban llenos y el colmo ha sido un indio avispado que me dice que tiene una habitación. Lo acompaño y me enseña un nido de liendres asqueroso, con las camas directamente sin hacer, a la orilla de la carretera, donde pasan 20 coches cada minuto pitando, y va y me pide 30€. Yo me he reído y le he dicho que como mucho le doy 5€. El indio se ha ido sin mi siquiera mirarme mas enfadado que yo.
Menos mal que existe Booking y tenía un hilo de cobertura que me ha salvado la noche. He buscado y me dice que a un kilómetro hay como unas tiendas de campaña con camas y tienen hueco. Echo a andar valle abajo y veo como un campamento con tiendas grandes. Tiene muy buena pinta. El paisaje es precioso y no se oye el caos de Chopta. Llego al campamento y no hay ni un alma. Pego un grito y sale de un casucho un indio que no sabe hablar inglés. Tiro de Google translator y llegamos aún acuerdo. Por 20 euros una tienda con vistas preciosas y más que aceptable. Me meto a la tienda y caigo muerto agradeciendo a San Booking y San Google translator.
He tenido que sacar fuerzas para volver a subir al pueblo para comer algo porque iba desmayado. He visto un sitio donde había gente, le he preguntado si tienen huevos y arroz y he pedido que me hagan una tortilla de 3 huevos y un plato de arroz con pan. Aun me ha preguntado el tio tres veces extrañado que si no quería lentejas. Que obsesión tienen con las lentejas madre del amor hermoso, lentejas para todo. Es lo último que me comería hoy.
Después de comer me he ido para la tienda y se ha puesto a caer una nevada tremenda. Llevaba años sin ver nevar. Aunque el frio es importante la alegría de ver nevar compensa. Ha estado una hora cayendo a saco y no me ha quedado otra que meterme dentro de la tienda bajo un montón de mantas que pesan 5 kilos cada una. Un frío tremendo. He pasado un momento jodido de frio viendo cómo se meneaba la tienda del viento mientras me tapaba hasta los ojos con medio tiritona. Estaba tan cansado que parece que tenía fiebre. Finalmente a la hora larga ha despejado justo para quedarse un atardecer muy chulo.



Hoy voy a cenar unas patatas fritas, con zumo, galletas y barrita energética. Yo al pueblo no vuelvo a subir a comer lentejas picantes con el frío que hace. Es que lo de las lentejas picantes una vez vale pero todo el rato me corta el apetito de pensarlo. Hasta para desayunar... Esta gente tiene que tener un sistema digestivo sobrenatural
Mañana madrugaré para hacer la ruta. La ruta va hasta un templo y luego a la cima del Chandrashila. Al templo seguro se puede llegar porque aquello es una romería pero la cima del Chandrasila como tenga mucha nieve me doy media vuelta e intento llegar a Haridwar.