En nuestro anterior viaje a Argentina no le dedicamos mucha atención a la ciudad de Buenos Aires pese a pasar por ella en dos ocasiones. Pero las mismas fueron muy cortas de tiempo y para cosas prácticas.
En este nuevo viaje se ha dado una situación similar. Hemos pernoctado en tres ocasiones en la ciudad. Pero tiempo real para recorrerla más bien poco. Aunque creo que el poco que hemos tenido lo hemos aprovechado bien.
Recién aterrizados del vuelo inicial desde España, nos alojamos en la zona de Microcentro, en el Hotel Huinid Obelisco, en la calle Sarmiento. La zona la elegimos por el tema del cambio de moneda y buscar una tarjeta SIM. Ambas cuestiones las resolvimos en muy poco tiempo gracias al buen hacer y amabilidad del personal del Hotel. Ellos mismos nos buscaron a su “arbolito” de confianza y nos indicaron la tienda dónde comprar la Tarjeta para el teléfono. El cambio fue bueno y con el “montón” de billetes no hubo ningún contratiempo (ninguno falso, bien empaquetados..). Y en la tienda para el tema teléfono, lo mismo. Super amables.
(Una tarjeta SIM de CLARO con la que nos fue bastante bien)
Así que nos pudimos dedicar casi el día completo a recorrer el Microcentro. Es un decir. Porque con el jet lag y el madrugón que nos pegábamos al día siguiente, estábamos en la cama a las ocho de la tarde,.
Lo que más cerca teníamos, cuando finalizamos las compras, era la
Plaza Republica y Obelisco
El Obelisco es ya un símbolo que representa a Buenos Aires. Fue inaugurado en 1936 y al principio generó cierto rechazo y ahora es todo un icono de la ciudad. Se encuentra en el cruce de la gran Avenida 9 de Julio y calle Corrientes. En el centro de la denominada Plaza de la República.
Tiene una altura de unos 67.5 m. Para verlo bien y en perspectiva adecuada hay como una plataforma en una lateral de la plaza.

Nos desplazamos hasta la cercana PLAZA LAVALLE
Que más que una plaza es un gran espacio que se divide como en tres partes o “manzanas”.
En la parte central se alza una columna dedicada a Juan Lavalle, (héroe de la Independencia), que es de quien obtiene su nombre. Grandes árboles le dan sombra y abunda mucho el verde.
La inicial sensación de frescor fue truncada en breve por las picaduras masivas de mosquitos enormes. Por aquellos días había en Buenos Aires una gran invasión de mosquitos. Hasta salió en prensa.
Al frente (sobre la calle Libertad) se alza el afamado Teatro Colón.
Considerado como uno de los teatros de ópera más importantes del mundo. Hay visitas guiadas a su interior que hay que tener previstas si se quiere visitar por dentro. Nosotros nos quedamos sin hacer esta interesante visita por falta de tiempo y falta de previsión. Cuando lo intentamos ya no quedaban pases.
Además del Teatro Colón hay otros edificios cercanos a la misma que tienen importancia histórica, institucional o cultural. Tales como el Palacio de Justicia de la Nación, la Sinagoga Israelita, el Teatro Nacional Cervantes.
En ella también tienen lugar algunas ferias de libros y ferias artesanales, lugares de descanso y frescor.. Si no se coincide con una invasión de mosquitos.
Volviendo sobre nuestros pasos a la Avd. 9 de Julio y a través de la diagonal Presidente Roque Sáez Peña, llegamos hasta


PLAZA DE MAYO
Esta conocidísima plaza de Buenos Aires es la más antigua de la ciudad. Con varias particularidades:
Escenario de la mayoría de los acontecimientos políticos y manifestaciones sociales. Lugar donde se reúnen las Madres de Plaza de Mayo los jueves.
Lugar donde fue fundada la ciudad y alrededor de la cual fue creciendo la misma.
El nombre le viene por la Revolución del 25 de Mayo de 1810. En el centro de la misma se alza la Pirámide de Mayo, monumento construido un año después para su primer aniversario.
Me pareció una plaza muy bonita y bien ornamentada con jardines bien cuidados, altas palmeras, plataneras, un ceibo, jacarandás, el “olivo” del Papa Francisco..
La Pirámide de Mayo se alza toda blanca en el centro de la plaza y cerca el monumento ecuestre al General Manuel Belgrano. Aunque más que una pirámide es un obelisco. Alrededor de ella hay en el suelo unos dibujos que representan los pañuelos blancos de las Madres de Plaza de Mayo. Cada jueves las madres renuevan su reclamo dando vueltas a la pirámide.



También son algunos los edificios importantes que se alzan en las calles que bordean esta plaza.
La Casa del Gobierno o Casa Rosada.
Sobresale en un costado de la plaza y es uno de sus principales atractivos. El gran edificio color salmón se alza en el mismo solar donde se levantó el fuerte de Buenos Aires en 1580 y es la sede del Poder Ejecutivo de Argentina.
Al parecer hay unas visitas guiadas gratuitas los fines de semana y días festivos que permiten recorrer su interior: hall de honor, sus muchos salones, Blanco, Azul, Norte, Sur ….; galerías, escalera de Italia, la de Francia, el patio de las Palmeras….Con posibilidad de salir al famoso balcón donde Evita se asomaba y ver la Plaza de Mayo. Hay que reservar.
Pero no era fin de semana, así que seguiremos nuestro recorrido.

Cabildo.
Es el edificio blanco que resalta enfrente de la Casa Rosada, en el otro extremo de la Plaza de Mayo. Su aspecto actual, renovado en 1940, recuerda bastante el diseño del original, aunque con menos envergadura. En tiempos de la colonia era la principal institución política local, el Ayuntamiento.
En la actualidad es el Museo Histórico Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo.
También tiene visitas guiadas y gratis
.jpg)
Catedral Metropolitana
No tiene pinta de ser una catedral. Presenta un estilo arquitectónico muy diferente al clásico de los templos construidos en tiempos coloniales. Mas pareciera un templo griego. Pero es que su construcción ha tenido una historia azarosa a través de los años, con otras catedrales anteriores derruidas y vueltas a construir con diferentes diseños.
Su apariencia de templo griego la da su amplia fachada neoclásica adornada con doce columnas de mármol blanco. Dicen las malas lenguas que se parece al templo de la Madeleine en Paris, pero esta fachada es anterior a la construcción del mencionado templo.
Su interior ya si te recuerda que estás en una catedral. Es inmensa, con cinco naves que parecen no tener fin. Si bien su altar mayor, dorado y de grandes proporciones, situado en el centro, recoge la imagen.
Me encantó el pavimento policromado en el que abundan los motivos florales, lirios blancos y flor de la pasionaria. Son mosaicos venecianos encargados a una empresa inglesa. En el medio de la nave central los mosaicos revelan elementos de la Pasión de Cristo, espinas, clavos, y más pasionarias.
Es la iglesia católica más importante de Argentina. Y fue la catedral del Papa Francisco. Hay por allí un museo con sus obras.


Otros edificios importantes que rodean la Plaza de Mayo son la Casa Central del Banco de la Nación y el Antiguo Palacio del Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires, sede del poder ejecutivo de la ciudad, cercano al Cabildo
Tuvimos un descanso para comer en un cercano restaurante y un rato de charla con las camareras. Nos regresamos al hotel, pero al poco volvimos a salir por la zona del Microcentro para hacer unas pequeñas compras de cosas que se nos habían olvidado.
Y sin proponernos nada, callejeando, llegamos al edificio del Congreso de la Nación y la gran plaza del Congreso.
El Edificio del Congreso de la Nación Argentina es uno de los congresos más grandes del mundo, o eso he leído. Situado entre las calles paralelas Hipólito Yrigoyen, y la avenida Rivadavia y la transversal Avd. Entre Rios en la que nosotros desembocamos en nuestro improvisado paseo.
Es un edificio de grandes proporciones del estilo que llaman eclecticismo grecorromano. Una mezcla de estilos, para entendernos.
Destaca su enorme cúpula de 80 metros que tiene una estructura de 30 toneladas. Con cubierta de cobre que el paso del tiempo la ha dado un color verdoso.
Acoge al Senado y se ofrecen también visitas guiadas que muestran el funcionamiento del Poder Legislativo, la historia, arquitectura y particularidades de sus salones.
Un super edificio de esta clase debía de ir acompañado de una super plaza.
Plaza del Congreso
Fue diseñada por un paisajista francés que tiene varios trazados en Buenos Aires, Carlos Thays, por el año 1810.
Aunque en realidad la Plaza del Congreso es como un conjunto de tres plazas.
La más grande es la denominada Plaza de los dos Congresos por albergar el gran monumento llamado igualmente de los Dos Congresos.
Un monumento de diseño neoclásico que consiste en una terraza con amplias escalinatas sobre la que se alza una escultura principal, que representa la República, en bronce oscuro, otras figuras femeninas simbolizan la Asamblea de 1813 y el Congreso de Tucumán de 1816.
Una fuente evoca al Rio de la Plata con dos figuras de los ríos Uruguay y Paraná.
Otra plaza vecina, aunque podría parecer una misma, la llaman Plaza de Mariano Moreno.
En ella se alza el monolito que indica el kilómetro cero de las rutas nacionales de Argentina. Y una réplica de la escultura de Rodin, El Pensador. Dicen que se considera original porque fue realizada con el mismo molde y la copia está firmada por el propio Auguste Rodin.
Una plaza pequeñita, que llaman Plaza Lorea, sería la tercera parte del conjunto de plazas de la zona. La más antigua y la que mantiene el nombre del propietario del terreno en origen.
En todas ellas se alzan monumentos a distintos personajes.







