Hoy se presenta otro día con relativo buen tiempo en el Chaltén. No hace viento, no llueve, no hace un sol radiante pero el número de nubes es relativo.
Este sendero es otro gran clásico en el Chaltén, es otro de sus imperdibles. Transcurre, en cierta forma, cercano al curso del Río Fitz Roy que nace en la Laguna Torre y desemboca en el Río de las Vueltas.
Se inicia en la parte Oeste del pueblo, por las calles Los Charitos o Los Huemules. Hay indicaciones en el pueblo y luego varias huellas que se unifican en la subida constante con la que se inicia el sendero.

Un cartel de madera marca el inicio oficial indicando en el mismo los puntos importantes del mismo y su longitud que será de 9 kilómetros hasta la laguna. Dos kilómetros más hasta el Mirador Maestri.
Una subida constante de aproximadamente un kilómetro, penosa y con mucha piedra. Hasta tiene un pequeño tramo en el que hay que ayudarse de cadenas.
Se alcanza un pequeño mirador que llaman de la Cascada Margarita. Mirador a un acantilado sobre el río que fluye ruidosamente al fondo. Aunque no vemos ninguna cascada.
Si bien, a la vuelta, observamos con más detenimiento la parte de enfrente del cañón del río y vimos la huella de la misma en la pared rocosa. Suponemos que es una cascada ocasional.
Pero también es un mirador de los picos del Fitz Roy y el Cerro Torre eternos centinelas del Parque Nacional los Glaciares. En adelante se va perdiendo la visión del cerro Fitz Roy.


El camino prosigue entre terreno pedregoso alternando pequeñas subidas y bajadas, pero manteniendo el nivel alto, por encima del río.
Sobre los 3 km. se abre un gran mirador, mirador Cerro Torre, cuya observación no te deja indiferente y te anuncia parte de la visión que tendrás en adelante. Una primera panorámica del cerro Torre y las agujas de granito que lo acompañan, el cordón Adela y el cerro Solo.

Hay un gran cartel que indica que a partir de ese punto se adentra en terreno posiblemente inundable GLOF –Desborde repentino de lago glaciario, por desbordamiento de la laguna Torre. Esta laguna es el principal regulador del caudal del deshielo de los glaciares de su cabecera y el río Fitz Roy la única vía de evacuación del mismo.
El sendero va bajando pero sin llegar aún a nivel del río, atravesando bosques de ejemplares viejos de ñires y lengas. Sobre los cuatro kilómetros se llega hasta el nivel del río y el camino va llaneando con algunas ondulaciones, alternando tramos entre bosque cerrado y bosque abierto con ejemplares bajos y ramas deterioradas. En algunos ejemplares de nothofagus cuelgan los líquenes “barba de viejo”, indicador de un ecosistema sano. El firme del camino, ocasionalmente, se vuelve muy pedregoso, denotando la huella del lecho del río que en algún momento ocuparía ese espacio.

Sobre los cinco kilómetros aparece el desvío al sendero que conduce a las lagunas Madre e Hija, ofreciendo la posibilidad de llegarse hasta Laguna Capri y al sendero hacia Laguna de los Tres. .
Las vistas que se nos aparecieron en el anterior mirador son cada vez más amplias y cercanas, alegrando sobremanera el caminar.
El Cerro Solo con su forma de S es el único que se dejó ver en nuestro anterior viaje, así que nos es familiar su forma. Es un pico aislado y en esta zona es el que menos se ve afectado por el mal clima que cubre la zona del Torre por su aislamiento hacia el este. Quizá por ello le pondrían el nombre de Solo. En algún sitio he leído que es uno de los ascensos más sencillos de la zona y que conforma un excelente mirador con fantásticas vistas de toda esa zona.

El Cerro Adela o mejor, Cordón Adela porque tiene como tres cumbres, Norte, Central y Sur, es un macizo de roca y glaciares, situado al sur del Cerro Torre y del que lo separa el Col de la Esperanza. También se ve afectado por el conflicto de límites entre Chile y Argentina

El Cerro Torre y sus agujas acompañantes que cautivan cualquier mirada.
Este pico es más bajo que el Fitz Roy pero sus paredes verticales lo han convertido en objeto de deseo para los escaladores. Yo soy una apasionada del Fitz Roy, (por eso he vuelto después de tantos años), pero ante esta visión es difícil decidir cuál de ellas es más hermosa.

El sendero se acerca varias veces hasta el filo del río que en ocasiones inunda terreno que hay que pasar en pasarelas de madera. El color del agua delata claramente su origen glaciar.


Una desviación hacia el campamento De Agostini y se sigue a la derecha acometiendo una subida por la anterior morrena hasta su cresta. El sendero finaliza en la playa de los icebergs de la Laguna Torre. La laguna se nos aparece hermosa y tristona con su característico color gris. No tiene apenas témpanos en su superficie. La postal característica de esta laguna es con sus muchos icebergs navegando en su superficie.

En lugar de quedarnos al borde de la misma decidimos acometer la subida al mirador Maestri antes de enfriarnos.
Hay que seguir subiendo hasta el borde de la morrena frontal y continuar por su cresta girando a la morrena lateral, unos dos kilómetros, caminando por su precario sendero. La dificultad de esta ruta precisamente está en esta morrena. Y no por su desnivel, que lo tiene, sino porque es un camino estrecho muy expuesto al viento y a los lados solo está el vacío hacia las paredes rocosas casi verticales que dan a la laguna y a la parte posterior de la morrena. Hay huellas de varias bifurcaciones pero los senderos suelen converger


Yo no vi un punto claro que indicara el mirador ni señalización alguna. La gente se paraba dónde le parecía, otros subían aún más arriba.
Nosotros llegamos hasta un punto en que el Cerro Torre y los glaciares parecían más cercanos. No sabemos la longitud recorrida ni la que faltaba hasta el “supuesto” mirador. Pero teníamos una visión completa de la Laguna Torre con su agua verdosa-grisácea.
Las desafiantes agujas del Cerro Torre con sus paredes verticales parecían relativamente cercanas, con sus míticos “hongos” de hielo. En su mítica ascensión Maestri (que le da nombre al “mirador”) aseguraba que este “hongo” no formaba parte de la montaña y afirmó ser los primeros (junto con su acompañante, Egger, fallecido en esta aventura,) en escalar la gran aguja de granito.
Estos picos son considerados también binacionales.
El glaciar Torre aparece también en escena.

Pero gran parte de la visión está ocupada por el Glaciar Grande que se descuelga del Cordón Adela, con su lengua de desprendimiento que origina la Laguna Torre y da origen a los icebergs que suelen flotar en la laguna. Aunque fueron escasos en nuestra visita. Este glaciar también es el que proporciona el tono terroso característico.

Frente a estas magníficas panorámicas, nos comimos el bocadillo sin dejar de mirarlas. Otro rato en la playa de los Icebergs y regreso tranquilo y sin prisa al pueblo, volviendo a deleitarnos de esta magnífica naturaleza que nos tiene entusiasmados.
