Hoy nos levantamos y nos vamos a pasear al Parque de las Naciones, ya os hablé en las etapas anteriores. La zona es muy bonita y con muchas cosas alrededor como para pasar el día. Centro comercial, Oceanário, teleférico, jardines, el famoso Puente Vasco de Gama, etc...Nosotros paseamos por los alrededores sin más, sin rumbo fijo, viendo esto y aquello

La Torre Vasco de Gama, Es uno de los monumentos más importantes de la capital de Portugal y también uno de los más altos de Lisboa. Fue construida principalmente utilizando acero y cuenta con 145 metros de altura. La forma de la edificación representa la vela de un barco, esto simboliza los descubrimientos portugueses que se llevaron a cabo en barcos en el siglo XV. Sobre la cima de la estructura se encuentra el mirador. El mirador fue cerrado en el año 2004 y reabierto en el 2012 como parte del hotel de lujo Myriad. En lo alto de la Torre se encontraba un restaurante con vista al río y a la ciudad, en 1999 dicho restaurante fue cerrado y desde el 2016 la torre ha estado funcionando como hotel de lujo. En la actualidad, no se puede acceder a la torre a menos que se alquile para realizar algún evento especial. Sin embargo, si se puede acceder al lujoso hotel y aprovechar la zona para visitantes.

El centro comercial Vasco de Gama, fue inaugurado en 1999 con 170 tiendas y 6 salas de cines. Edificación moderna acristalada.

Nos vamos a comer y al alojamiento y nos cambiamos de ropa para irnos a Guinço. De nuevo cogemos el tren en Cais do Sodré hasta Guinço. El tren tiene parada al lado de la famosa playa surfera. Playa favorita de los amantes del surf, wind, kite, paddle y cualquier deporte acuático o de arena, eso sí, ir preparados porque el viento que sopla te envuelve de arena

Al lado contrario de la Playa de Guinço se encuentra la Playa de Agua Dolce, que de playa no tiene nada, son todo rocas erosionadas por el mar de una gran belleza la zona. También llamada Playa Pequeña de Guincho, está escondida entre los acantilados bajo el Hotel Estalagem Muchaxo. Cuando la marea está alta esta "playa" desaparece, pero si consigues llegar en el momento justo disfrutarás de un lugar muy íntimo, con una piscina natural protegida del viento.


Seguimos unos metros y llegamos a la Playa de Cresmina, un espacio natural de dunas que está incluido en un programa especial del Parque Natural de Sintra-Cascais para proteger el entorno. Al igual que en la Playa de Guincho, la costa es muy salvaje y al estar en contacto con el Océano Atlántico provoca un gran oleaje y viento. Lo que las diferencia de Guinço es precisamente el conjunto de acantilados, que lo protegen un poco más. Estuvimos un rato jugando en las dunas a saltar y rebozarnos un poco, nos echamos unas risas y continuamos paseo.

Seguimos hasta llegar al Fuerte de Cresmina, bastante deteriorado pero con excelentes vistas. Originalmente construido en 1762, fue transferida a propiedad privada en 1889. Su principal objetivo era proporcionar alojamiento para pequeñas guarniciones que pudieran dificultar el desembarco de las fuerzas franco-españolas a través de las playas. La reconstrucción se llevó a cabo en 1793. El fuerte no se utilizó durante la Guerra de la Independencia y fue abandonado gradualmente, siendo desactivado a principios de la década de 1820. Durante la Guerra Civil Portuguesa, Miguel I de Portugal ordenó su restauración y ampliación y esta se llevó a cabo entre 1830 y 1832. El fuerte fue subastado en 1895. Posteriormente, la propiedad fue cedida varias veces y en 1908 fue comprada por António Augusto Carvalho Monteiro y heredada por sus descendientes a su muerte y éstos la abandonaron hasta quedar en ruinas. Una pena porque si estuviera restaurado, sería un lugar increíble, bien como hotel, restaurante, museo, centro de visitantes o algo.

Continuamos caminando junto a la carretera y acantilados. Vamos parando de vez en cuando para hacer fotos, ya que la zona es muy bonita y como hay un poco de oleaje, paramos para ver romper las olas en las rocas.



Después de casi 4km andando, llegamos al Fuerte de San Jorge de Oitavos. Fue erigido en el contexto de la Guerra de Restauración de la Independencia portuguesa, para complementar la defensa de la barra del río Tajo. Fue específicamente bajo guarnición pequeña, con la función de evitar desembarcos en la costa entre la Playa de Guincho y Playa Guía. Cruzó fuegos con el Fuerte de Nossa Senhora da Guia y el Fuerte de São Brás de Sanxete. Catalogado como un Bien de Interés Público en 1974. En el año 2000 se reabrió como Museo Histórico Militar y Espacio Cultural por el Ayuntamiento de Cascais.

Continuamos otros 5km aproximadamente al centro de Cascais donde nos encontramos este original restaurante en un vagón de tren.

Volvimos a Lisboa de nuevo andando tranquilamente, parando a comer algo por el camino. Nos chupamos otros 35km