La noche ha sido ventosa pero hemos dormido relativamente bien.
Nos hemos levantado antes del amanecer. Con los grillos aun rodeando el campamento hemos ido recogiendo. Cuando el alba empezaba a clarear hemos empezado el camino.
Hoy la idea es llegar a Swakopmund y si llegamos a tiempo hacer un tour por el desierto por la tarde.
Hemos empezado yendo hacia lo que llaman la Welswitchia drive. Se llama así por las plantas típicas de namibia que son fósiles vivientes y tienen la fama de ser la planta que no muere. Antes de alcanzar la Welswitchia drive hemos recorrido parte de sabana acompañada con el amanecer que brindaba una postal de national geografic total.

Tras abandonar la zona de sabana volvemos a desierto. La Welswitchia drive discurre por una parte tremendamente árida que forman badlands. Además es una zona rica en uranio y se ven vestigios de minería y carteles de zona de extracción de uranio. Muy apocalíptico.
Al llegar a la Welswitchia drive comenzamos a ver las primeras welswitchia. A quien no le guste el tema puedo entender que se quede indiferente pues no son para nada fotogénicas. Realmente son una rareza tan extrema que, junto con el paisaje lunar, hacen que merezca la pena ir a verlas. Se ven muchas y alguna bastante grande. Se llega a un punto en el que se encuentra un ejemplar que dicen ser milenario y es la zona más bonita. Una llanura tapizada con una especie de gramínea y con welswitchias salteadas por doquier.

De la welswitchia drive, a nuestros 80 km/h, hemos llegado a Swakopmund sobre las 12:30. Como hemos llegado temprano hemos adelantado el tour que teníamos para mañana para esta tarde.
Swakopmund es un fallo en matrix. Una ciudad de estilo alemán pero en medio de África. Es heredera del colonialismo alemán y refugio actual de sudafricanos y namibios blancos que lo tienen como centro de veraneo. Hemos parado a comer y nos hemos metido en un restaurante de hamburguesas.
A las 14 hemos ido al hostal donde dormimos. Una casita bastante grande que la regenta una pareja de boers sudafricanos que se fueron de Sudáfrica en 2008 por la inseguridad que decían vivir.
Tras dejar las cosas nos han recogido para hacer el tour. El tour consiste en ir a la zona de desierto que hay junto a Swakopmund a buscar "la vida en el desierto". El tour está bien, ves dunas muy bonitas, puro desierto y al final hemos visto un camaleón, una lagartija namibia y un chacal pero por 50 euros por persona que te clavan se me hace caro. Aun así merece la pena... con el calor que caía casi nos da una pájara eso sí.


A las 18 estábamos de vuelta y como aquí se cena tempranísimo pues nos hemos ido a un bar que nos ha recomendado el boer en el que hemos tomado unas cervezas con un atardecer. Tiger Reef. Muy chulo.
Hoy el día ha estado bonito, sacado de Mad Max, al menos nos hemos podido duchar tranquilamente y quitarnos medio Namib que llevábamos en el cuerpo y la cabeza
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