25 de agosto
Otra luminosa mañana en las Tierras Altas de Turquia.
Desde la ventana de la habitación del hotel contemplamos el movimiento de coches y camiones por la transitada carretera que va de Este a Oeste, de Erzurum y Agri hasta la frontera iraní. Un escalofrio de añoranza. Treinta kilómetros a la derecha y estaríamos en Iran...
Pero, tras el buen desayuno de todos los dias, nosotros tomamos la carretera hacia la izquierda. Y al poco rato dejamos esta autovia y giramos hacia el Sur dirección al objetivo de hoy, el Lago Van.
Otra magnífica y solitaria ruta por las tierras altas y frias.
Y seguimos circulando por las onduladas mesetas rodeadas de cumbres pajizas que sabemos nevadas en los meses de invierno.
Y circulamos entre infinitos pedregales volcánicos. Piedras negras compitiendo con los campos de trigo.

Y circulamos un buen rato junto a la frontera iraní entre las pequeñas aldeas de casas cúbicas con tejados de blanca hojalata.
Y circulamos tras lentos tractores cargados de hierba para alimentar a los animales durante el duro invierno.

Hace poco más de 1 hora que salimos de Dogubeyazit cuando llegamos a la primera visita del dia - las CASCADAS MURADIYE - las aguas abundantes que bajan de las montañas saltan por entre las coladas basálticas ofreciendo un vital y refrescante espectáculo.
Hay bastante gente fotografiando y disfrutando del paisaje y un buen chiringuito donde renovar energias para seguir el viaje.


Despues de Muradiye, cruzamos una zona algo más poblada y al poco rato estamos frente a la gran extensión de azul luminoso del tercer mar de Turquia - el LAGO VAN - El enorme lago salino de origen volcánico cuyo alto contenido en carbonato sódico y otras sales hace inviable cualquier tipo de vida en sus azules aguas. Es como un lago vacio...


La preciosa carretera discurre un buen trecho junto a las solitarias orillas. Solo las hierbas pajizas y algún pequeño rebaño pastando al borde de las aguas.
Y ya entramos en la ciudad de - VAN - . La más grande de las que bordean el lago. Descendiente del Reino de Urartu y habitada mucho tiempo por Armenios hasta 1918 que fueron expulsados de la ciudad. La vieja ciudad fué casi totalmente destruida y ahora la nueva Van crece sin parar mirando al futuro.
Como nos viene de camino, hacemos una parada en la zona universitaria ( a la entrada de la ciudad ) para hacer una peculiar visita - la VAN CAT HOUSE -


La tranquila y soleada casa donde viven muchos gatos de la especial raza que solo se encuentra en esta zona. Aquí los gatos blancos con un ojo azul y el otro marrón conviven y se reproducen comodamente para perpetuar la raza de los Gatos de Van.


Una visita que puede ser prescindible pero que, como amantes de los gatos, no pudimos dejar pasar.
Y seguimos camino por la parte vieja de Van ( la más cercana al lago ) hasta la próxima visita - el MUSEO de VAN - Llamado también Museo Urartu y abierto al público en 2019, el moderno, enorme, faraónico museo es una visita muy recomendable.
Con sus 22 espaciosas salas nos cuenta de una forma muy amena toda la historia de la región, desde el Paleolítico hasta la actualidad.



Es especialmente interesante toda la información sobre el Reino de Urartu ( siglos IX-XVIII a. c. ). Uno de los reinos de la Antigua Mesopotamia que tuvo en esta región el centro de sus dominios. Espectacular la colección de estelas funerarias.


Otra fantástica experiencia con los museos turcos. La larga e interesante visita nos abre el apetito y, gracias a Google, encontramos un agradable lokanta en el parque que está a los pies del gran castillo. Aquí muchas familias turcas cargadas con sus barbacoas, sus provisiones, sus alfombras y la omnipresente música vienen a pasar un buen dia de pic nic. En este entrañable ambiente nosotros nos comemos un delicioso adana kebab en la terraza del lokanta.
Con las energias renovadas vamos a atrevernos a conquistar la enorme fortaleza que tenemos delante - el CASTILLO de VAN - Obra con orígenes en el antiguo Reino de Urartu y testimonio de la agitada historia de la ciudad de Van.

Ahora la luz de la tarde es perfecta y el camino empinado pero en buen estado. Poco a poco nos vamos elevando sobre los blancos tejados de las casas de Van. Poco a poco comprobamos que valía la pena el esfuerzo.



Llegamos a la cima y desde la parte estrecha de la gran roca disfrutamos del grandioso espectáculo. A la izquierda la tranquila ciudad de Van y a la derecha el gran Lago ahora de color plateado.


Y justo bajo la roca, la gran explanada donde estuvo ubicada la antigua Van. Desde los urartus ( s. IX a.c. ), armenios, griegos, persas, seleúcidas, árabes, otomanos, selyúcidas. kurdos..... hasta los rusos en la primera guerra mundial, hasta el genocidio armenio en 1915. Agitada historia de la ciudad de Van.


Ahora es tan solo una vacia explanada. Unicamente un par de sugerentes mezquitas se mantienen en pie, testimonios del agitado pasado.
La nueva ciudad de Van ha crecido al otro lado de la fortaleza y ahora es una moderna ciudad con escaso interés histórico.
A nosotros no nos apetecía nada meternos en el intenso tráfico de la nueva Van, y por esta razón tenía reservado el - HOTEL RAMADA by WINDHAM - Hotel cómodo, moderno y muy bien ubicado a orillas del lago vacio, el Lago Van.
Llegamos después de unos 15 minutos de circular hacia el Sur por la densa autovía que cruza Van.
El hotel está en las afueras y justo al borde del lago.



En la terraza de los parasoles rojos disfrutamos de un precioso atardecer sobre el Lago Van. Y en el amplio comedor cenamos un buen plato turco-italiano ( tallarines alfredo ) y unas tiernas chuletas de cordero.
Una perfecta tarde noche de vacaciones y relax junto al Gran Lago Van.